EL PERDIDO - ESTACIÓN JOSÉ A. GUISASOLA - PARTIDO DE CORONEL DORREGO - BUENOS AIRES - ARGENTINA

viernes, 31 de agosto de 2012


Dulces 16


Como es normal y recurrente desde hace casi diez años cada vez que el Gobierno Nacional expone una idea a modo de borrador o boceto, una pléyade de “refutadores por las dudas” sale a cuestionar, aún si saber de qué trata, por qué se trata, y para qué se trata. Y no hay motivos que valgan, el asunto es bardear, tener razón y darle a la idea un tufillo especulativo que generalmente fallece de muerte natural, el problema es tener que soportar decenas de comentarios, editoriales y titulares insidiosos que tiene como único objetivo embarrar el debate. Y esto es así porque nosotros, los kirchneristas, somos una mierda y todo lo que hacemos, lo hacermos buscando la ventaja. Según los medios dominantes está totalmente prohibido pensar bien de nosotros, y quién lo hace es un corrupto o está comprado.
Dejando de lado la catarsis, y pido disculpas, lo que pasa es que uno ya tiene las bolas repletas del asunto, vamos a tratar de analizar y desandar este nuevo disparador que pone sobre la mesa un tema a mi entender muy interesante: Potenciar la posibilidad de participación colectiva dentro del sistema democrático. ¿Qué opinarán los chicos platenses, víctimas de la noche de los lápices, sobre el tema? Me surgió esta pregunta a poco de escuchar las manifestaciones de algunos personajes que desde la edad media emitían sus conceptos.
Extender derechos es una característica indiscutida de nuestro Gobierno Nacional, señal que para nada acuerda sintonías con aquellos que pretenden encapsular a la democracia dentro de formatos ciertamente acotados. Otorgar marco legal para que una persona de 16 años tenga la posibilidad de exponer sus percepciones políticas mediante el voto me parece un evento extraordinario y, si se me permite, revolucionario. Es incorporar mediante la praxis a un colectivo actuante que comienza a desarrollar sus primeras experiencias participativas, de modo que negarle la posibilidad de decidir per-se no sólo me parece un despropósito, además lo veo como un acto prejuicioso.
Más allá de los usuales argumentos que hablan de bajar la edad de imputabilidad y demás cuestiones que sirven para exhibir contradicciones sociales, me parece que debemos encarar el tema desde un lugar superador. Comprender que una sociedad verdaderamente democrática necesita diversificar sus voces procurando visualizar la totalidad de las demandas existentes. Una persona de 16 años tiene, a mi modo de ver, demandas y percepciones sociales que deben ser escuchadas y atendidas desde los más altos lugares de decisión. El joven al tener la posibilidad de votar puede mover el amperímetro de los comicios; los partidos políticos deberán entonces procurar comprometerse y diseñar políticas para un actor novedoso que antes tenía vedada la exposición de sus demandas. El carácter opcional de la medida le quita todo tinte especulativo y a la vez le otorga un condimento especial debido a que instala en el joven la posibilidad de decidir sobre su propio futuro sin intermediarios ni amarillos comisionistas.

jueves, 30 de agosto de 2012



Reforma Constitucional
y ciertas cuestiones a discutir


La necesidad de una reforma constitucional luego de diez años de haber incorporado derechos novedosos dentro de nuestra sociedad cae de maduro. Lo cierto es que resulta imprescindible que los pasos dados a favor de la evolución social encuentren un sujeto legal superior que impida cualquier retroceso en la materia. La explicación es breve, concisa y determinante. Las cuestiones sobre género, protección a la niñez, el sistema de asignaciones, rol de Estado y demás incisos poseen, a mi entender, un rango republicano fundacional, de modo que dejar establecido en nuestra carta magna dichos tópicos constituye completar definitivamente el rediseño que buenamente nuestra Patria ha logrado construir en estos últimos años.

Ensombrecer dicho avance social con un tema políticamente urticante como la reelección me parece poco edificante. En la coyuntura a los kirchneristas nos place la idea debido a que nuestra Líder y las políticas que lleva a cabo no reconfortan. Cuestión que no nos debe enceguecer. Si el proyecto es mayoritariamente avalado dentro de la reglas democráticas debemos sobreponernos a su propia presencia de lo contrario estaríamos admitiendo sutiles fragilidades militantes y que a la vez nuestras ideas y logros comienzan y terminan con una sola persona. Me parece que debemos asentar constitucionalmente lo realizado quitando de plano el intento reeleccionista, inciso que inevitablemente debilitará la pretensión política de máxima.

Cristina continuará estando tras el modelo de modo necesario e inevitable por lo cual no me parece prudente ni políticamente potable incorporar el asunto dentro de la discusión.

En lo personal no dudo que existen cuadros a la altura de las circunstancias, sucede que la enorme figura de nuestra primera mandataria nubla y eclipsa a todo el espectro, tremenda personalidad política que minimiza a cualquiera, tanto a propios como a extraños, no sólo desde la praxis sino también desde la dialéctica. Como colectivo debemos sobreponernos y observar el bosque por sobre el árbol, aunque en este caso, el árbol sea determinante para llegar a entender la dimensión del bosque en su imponente totalidad.

Además imaginemos solamente y por un rato una herramienta política de tenor reeleccionista mediando otros actores políticos, con otras alianzas, alineados con los poderes fácticos y corporativos. Es bueno detenernos algunos minutos en el asunto. A mi entender sería como abrir la caja de Pandora en donde podemos hallar como ejemplos tangibles lo peor del feudalismo provincial.

Desde lo humano me caben las generales de la ley y albergo cuestiones que no puedo soslayar. Históricamente nuestra sociedad se ha comido a sus mejores hombres y mujeres. Ese canibalismo ha sido sufrido mayoritariamente por individuos políticos del campo popular debido a que sus caminos ideológicos siempre se cruzaron con la impune discrecionalidad de un poder tan oculto como real. Yrigoyen, Perón, Evita, Frondizi, Illía, Alfonsín, todos en su momento fueron humillados, desprotegidos, acusados y sentenciados por delitos nunca cometidos, fueron burlados y estafados.

Antes de las primarias abiertas y obligatorias del año pasado no veía con entusiasmo un nuevo mandato de Cristina a propósito de estas cuestiones. Argumento que en la coyuntura se está exhibiendo con enorme crudeza. Nuestro comportamiento social es sumamente previsible. Sé que mi debilidad afectiva por nuestra Presidenta, cuestión de marcado tono antipolítico si se quiere, hace que exprese sesgadamente mi visiones deseándole desde lo más profundo de mi inteligencia un merecido y reparador descanso, algo de respiro y alivio ante sus insustituibles pérdidas personales, ante la incansable envergadura de la tarea realizada, ante su descomunal belleza, párrafo que sin dudas merece disfrutar. Nosotros debemos continuar con su tarea, honrando su legado, reafirmando el camino, entendiendo que a pesar de nuestros egoísmos estamos dispuestos a tomar la posta política sin torcer paradigma alguno.



Desconozco sus íntimos deseos. Aún en disidencia los respeto. Difícilmente un animal político sienta que la vida vale la pena fuera de su pasión, pero no es menos cierto entender que es una joven mujer y que tranquilamente puede retornar a la primera magistratura luego de un período de licencia o erigirse como lo que verdaderamente es, un cuadro político de excepción al servicio de un pueblo que mayoritariamente la aprecia y la respeta.


miércoles, 29 de agosto de 2012


Milonga Mendiga 



Entre poetas y mercaderes,
sospechosos e inmolados
yacen grises los mendigos
en busca del sol y el pan.
Tallan lutos y fortunas,
siembran tercos su ruindad
celosos por la ignominia
de una vida que no es tal.
Vaya capricho divino,
sortilegio celestial,
no me mires, no te pido,
que te acerques a danzar.
Muerto de miedo me miras,
muerto por náuseas te vas
soy presencia y te repugna,
mi escultura no es tu paz.
Puentes y sumideros
dan cobijo a nuestras prosas
fantasías que el averno
necesita conjugar;
el espanto bienvenido
da placer con su presencia
una calle, una crecida,
pajonales y a rezar.
Suena un tango de Piazzolla
y alguien que prende un negro
azul nocturno de humareda
melodía de alquitrán,
aromas de serenatas
silenciados hace tiempo
y la parca que atesora
su precursora piedad.
Entre mendigos sabemos
de anzuelos y profecías
conocemos de la vianda
que el hombre viene a dejar,
nunca nadie se cuestiona
ni jamás cuestionarán
cuánto de perro y de hombre
se tumban en su zaguán.

Los Mendigos, pintura de Pieter Brueghel

Bajo el fanal de la plaza
cargando filantropía
de un Macedonio olvidado
damos cuenta a viva voz,
el profeta exhibe dotes
de poeta y de cantor
los demás somos silencio,
nitidez y sumisión.
El mendigo no protesta,
asume su domicilio
no pregunta si el suicidio
maquilla una solución,
la denuncia recurrente
del vecino bien pensante
no tolera en su paisaje
lo gravoso de su rol.
Sabio techo el de los crotos:
universo y eternidad
siempre cerca de un mercado
se arroja la humanidad.
Alguna bolsa que queda
con restos a disfrutar
expiación de gentiles
culposos de inequidad.
Cabeceo entre fardeles,
entre bolsones y harapos
no le pido a la penumbra
caricias comodidad,
embelecos fantasiosos
cuestas sin escalar,
y un barcino que lamenta
mi esperma de soledad.
Somos mendigos que el tiempo
no ha intentado licenciar
réprobos del ostento
escorias a descartar
banalidad del urbano
que acostumbra simular
vilezas que por comunes
se decretan ignorar.

                            Autor: Gustavo Marcelo Sala
  

martes, 28 de agosto de 2012



El Conocimiento de la Ignorancia 
 de Kart Popper


Me doy cuenta, una vez más, de lo poco que sé, y ello me hace recordar la vieja historia que Sócrates contó por primera vez en su juicio. Uno de sus jóvenes amigos, un miembro del pueblo de nombre Querefon, había preguntado al dios Apolo en Delfos si existía alguien más sabio que Sócrates, y Apolo le había contestado que Sócrates era el más sabio de todos. Sócrates halló esta respuesta inesperada y misteriosa. Pero, después de varios experimentos y conversaciones con todo tipo de personas, creyó haber descubierto aquello que el dios había querido decir; por contraste de todos lo demás, él, Sócrates, se había dado cuenta de lo lejos que estaba de ser sabio, de que no sabía nada. Pero lo que el dios nos había querido decir a todos nosotros era que la sabiduría consistía en el conocimiento de nuestras limitaciones y, lo más importante de todo, en el conocimiento de nuestra propia ignorancia. Creo que Sócrates nos enseñó algo que es tan importante hoy en día como lo fue hace 2.400 años. Y creo que los intelectuales, incluso científicos, políticos y, especialmente aquellos que trabajan en los medios de comunicación, tienen hoy la imperiosa necesidad de aprender esta vieja lección que Sócrates trató en vano de enseñarnos.
¿Pero, es eso cierto? ¿No sabemos hoy, acaso, muchísimo más de lo que sabía Sócrates en su época? Sócrates tenía razón, debe admitirse, al ser consciente de su ignorancia: en efecto, él era ignorante sobre todo si lo comparamos con lo que sabemos hoy en día. Efectivamente, el reconocer su ignorancia fue un gesto de gran sabiduría por su parte. Pero hoy se dice que nuestros investigadores y científicos contemporáneos no son simples buscadores, sino también descubridores. Porque saben mucho: tanto que el gran volumen de nuestro conocimiento científico se ha convertido en un grave problema; los nuevos descubrimientos se publican a tal velocidad que es imposible que nadie pueda estar al día. ¿Podría ser que incluso ahora debamos seguir construyendo nuestra filosofía del conocimiento sobre la tesis de Sócrates de nuestra falta de conocimiento?
La objeción es correcta, pero únicamente después de haberla modificado radicalmente mediante cuatro comentarios muy importantes: Primero, la idea de que la ciencia sabe mucho es correcta, pero la palabra conocimiento se usa aquí, al parecer inconscientemente en un sentido que es completamente distinto del significado que se le da a la palabra conocimiento cuando se usa, con énfasis, en el lenguaje diario. Sin embargo, el conocimiento científico simplemente no es un conocimiento cierto. Está siempre abierto a revisión. Consiste en conjeturas comprobables -el mejor de los casos-, conjeturas que han sido objeto de las más duras pruebas, conjeturas inciertas.
Es conocimiento hipotético, conocimiento conjetural. Este es mi primer comentario, y por sí mismo es una amplia defensa de la aplicación a la ciencia moderna de las ideas de Sócrates: el científico debe tener en cuenta, como Sócrates, que él o ella no sabe, simplemente supone. Mi segundo comentario sobre la observación de que nosotros sabemos tanto hoy en día es éste: con casi cada nuevo logro científico, con cada solución hipotética de un problema científico, el número de problemas no resueltos aumenta; y asimismo aumenta el grado de su dificultad; de hecho, ambos aumentan a una velocidad superior a la que lo hacen las soluciones! Y sería correcto decir que mientras nuestra ignorancia, nuestra creciente ignorancia es infinita. Mi tercer comentario es éste: cuando decimos que hoy sabemos más que lo que sabía Sócrates en su época, que nuestro conocimiento conjetural es mayor, esto es probablemente incorrecto en tanto que nosotros interpretamos el  saber en un sentido subjetivo. Probablemente, ninguno de nosotros sabe más, en cuanto a almacenar mayor información en nuestra memoria; más bien, somos conscientes de que hoy en día se sabe muchísimo más y acerca de muchísimas más cosas diferentes que en los tiempos de Sócrates.
Tenemos aquí una cuarta razón para decir que Sócrates estaba en lo cierto, incluso hoy. Porque este anticuado conocimiento personal consiste en teorías que se han demostrado son falsas. Por ello, tenemos cuatro razones que nos demuestran que incluso hoy, la idea de Sócrates "Sólo sé que no sé nada", es una idea de palpitante actualidad, pienso que aún más que en tiempos de Sócrates. Y tenemos razones, en defensa de la tolerancia, para deducir de la idea de Sócrates aquellas consecuencias éticas que fueron deducidas, en sus tiempos, por el propio Sócrates, por Erasmo, por Montaigne, Voltaire, Kant y Lessing. Y debemos incluso deducir algunas otras consecuencias. Los principios que son el fundamento de cada diálogo racional, es decir, cada discusión encaminada a la búsqueda de la verdad son, de hecho,  principios éticos. Me gustaría expresar tres de esos principios éticos.
(a) El principio de la falibilidad: Quizá yo esté equivocado y quizá usted tenga razón, pero desde luego, ambos podemos estar equivocados.
(b) El principio del diálogo racional: Queremos de modo crítico -pero por supuesto, sin ningún tipo de crítica personal- poner a prueba nuestras razones a favor y en contra de nuestras variadas (criticables) teorías. Esta postura crítica pone a prueba nuestras razones a favor y en contra de nuestras variadas (criticables) teorías. Esta actitud crítica a la que estamos obligados a asumir es parte de nuestra responsabilidad intelectual.
(c) El principio de acercamiento a la verdad con la ayuda del debate. Podemos casi siempre acercarnos a la verdad, con la ayuda de tales  discusiones críticas impersonales (y objetivas), y de este modo podemos casi siempre mejorar nuestro entendimiento; incluso en aquellos casos en los que no llegamos a un acuerdo.
Es extraordinario que esos tres principios sean epistemológicos y, al mismo tiempo sean también principios éticos. Porque implican, entre otras cosas, tolerancia: si yo puedo aprender de usted, y si yo quiero aprender en el interés por la búsqueda de la verdad, no sólo debo  tolerarle como persona, sino que debo reconocerle potencialmente como a un igual. El principio ético que nos guíe deberá ser nuestro compromiso con la búsqueda de la verdad y la noción de una vía para llegar a la verdad y un acercamiento a ella. Sobre todo, deberíamos entender que nunca podremos estar seguros de haber llegado a la verdad; que tenemos que seguir haciendo críticas, autocríticas, de lo que creemos haber encontrado y, por consiguiente tenemos que seguir poniéndolo a prueba con espíritu crítico; que tenemos que esforzarnos mucho en la crítica y que nunca deberíamos llegar a ser complacientes y dogmáticos. Y también debemos vigilar constantemente nuestra integridad intelectual, que junto con el conocimiento de nuestra falibilidad nos llevará a una actitud de autocrítica y de tolerancia. Por otra parte, también es de gran importancia darnos cuenta que siempre podemos aprender cosas nuevas, incluso en el campo de la ética. Me gustaría demostrar lo anterior por vía de un examen de la ética de los profesionales, la ética de los intelectuales, la ética de los científicos, médicos, abogados, ingenieros, arquitectos, directores, y, muy importante, de los periodistas y de la gente influyente del mundo de la televisión; también de los funcionarios, y sobre todo, de los políticos. Me gustaría proponerles algunos principios de una nueva ética profesional, principios que están estrechamente relacionados con las ideas éticas de tolerancia y de honestidad intelectual. Con este fin voy a describir primero la antigua ética profesional y, quizá, caricaturizarla un poco, para luego compararla y contrastarla con la nueva ética profesional que deseo proponer aquí.
Hay que reconocer que la antigua ética profesional se basó, como también se basa la nueva, en los conceptos de verdad, de racionalidad y de responsabilidad intelectual. Con la diferencia de que la antigua ética se basó en el concepto de conocimiento personal y en la idea de que es posible llegar al conocimiento cierto, o al menos acercarse lo más posible. Por esta razón, el concepto de  autoridad personal desempeñó un papel importante en la antigua ética profesional. En contraste, la nueva ética se basa en el concepto de conocimiento objetivo, y de conocimiento incierto. Esto exige un cambio radical en nuestra manera de pensar. Lo que tiene que cambiar es el papel desempeñado por los conceptos de verdad, racionalidad, honestidad intelectual y responsabilidad intelectual.


Mi sugerencia es que la nueva ética profesional que propongo aquí se base en los doce principios siguientes, con los cuales termino mi discurso:
(a) Nuestro conocimiento objetivo conjetural continúa superando con diferencia lo que el  individuo  puede abarcar.  Por consiguiente: no hay autoridades. Esta importante conclusión también se puede aplicar a materias especializadas y a campos específicos de investigación.
(b) Es imposible evitar todos los errores, e incluso todos aquellos que, en sí mismos, son evitables. Todos los científicos cometen equivocaciones continuamente. Hay que revisar la antigua idea de que se pueden evitar los errores y que, por tanto, existe la obligación de evitarlos: la idea en sí encierra un error.
(c) Por supuesto, sigue siendo nuestro deber hacer todo lo posible para evitar errores. Pero precisamente para evitarlos debemos ser conscientes, sobre todo, de la dificultad que esto encierra y del hecho de que nadie logra evitarlos.
(d) Los errores pueden estar ocultos al conocimiento de todos incluso en nuestras teorías mejor comprobadas; así, la tarea específica del científico es buscar tales errores. Descubrir que una teoría bien contrastada, o que una técnica usual práctica son erróneas, podría ser un descubrimiento de máxima importancia.
(e) Por lo tanto, tenemos que cambiar nuestra actitud hacia nuestros errores. Es aquí donde hay que empezar nuestra reforma práctica de la ética. Porque la actitud de la antigua ética profesional nos obliga a tapar nuestros errores, a mantenerlos secretos y a olvidarnos de ellos tan pronto como sea posible.
(f) El nuevo principio básico es que para evitar equivocarnos,  debemos aprender de nuestros propios errores. Intentar ocultar la existencia de errores es el pecado más grande que existe.
(g) Tenemos que estar continuamente al acecho para detectar errores, especialmente los propios, con la esperanza de ser los primeros en hacerlo. Una vez detectados, debemos estar seguros de recordarlos, examinarlos desde todos los puntos de vista para descubrir por qué se cometió el error.
 (h) Es parte de nuestra tarea el tener y ejercer una actitud autocrítica, franca y honesta hacia nosotros mismos.
(i) Puesto que debemos aprender de nuestros errores, asimismo debemos aprender a aceptarlos incluso con gratitud, cuando nos los señalan los demás. Y cuando llamamos la atención a otros sobre sus errores deberíamos siempre tener en cuenta que los científicos más grandes los han cometido.
(j) Tenemos que tener claro en nuestra propia mente que necesitamos a los demás para descubrir y corregir nuestros errores (de la misma manera en que los demás nos necesitan a nosotros) y, sobre todo, necesitamos a gente que se haya educado con diferentes ideas en un mundo cultural distinto. Así se logra tolerancia.
(k) Debemos aprender que la autocrítica es la mejor crítica, pero que la crítica de los demás es una necesidad. Tiene casi la misma importancia que la autocrítica.
(l) La crítica racional y no personal (u objetiva) debería ser siempre específica: hay que alegar razones específicas cuando una afirmación específica, o una hipótesis específica, o un argumento específico nos parece falso o no válido. Hay que guiarse por la idea de acercamiento a la verdad objetiva. En este sentido, la crítica tiene que ser impersonal, pero debería ser a la vez benévola.

Conferencia con motivo del otorgamiento del doctor "Honoris causa" de la Universidad Complutense de Madrid - España.

N de la R: Buen provecho Marcelo... Una buena panzada de conocimiento nunca viene mal... 


Di Pascuale
No rompe platos quién no lava


En el marco de la diaria inoculación de odio que desde hace bastante tiempo estamos soportando, este fin de semana le tocó el turno a la justicia. Desde sus tribunas domingueras Corneta y Cornetita pusieron sus acuerdos sobre la mesa y ajustaron un discurso concluyente acerca de un sistema que en apariencia sería susceptible de ser presionado gracias a la corruptela y a la cobardía de sus actores. A los tipos no les sale una de modo que el negocio pasa por detonar a todos los segmentos sociales de manera nada quede en pie.
Algo de razón les cabe. El poder de sus patrones tiene hace cuatro años parada una ley que votó mayoritariamente el Congreso Nacional (pueblo) de modo que evidentemente saben de qué hablan cuando de presiones, corruptelas y cobardías se trata.
Atentos a su estrategia comunicacional tiran sin plan y luego arrugan, ratificando la idea del foquismo. Debe ser por eso que tanto trosko noventista que por entonces lucían relucientes galas opositoras simpatiza con la operatoria. Hombres que no raparan en cenar y brindar con sus victimarios del pasado.
En estos años han quedado en el camino varias operaciones, demás está decir que jamás se escuchó reconocimiento de errata alguna, de modo que no es de esperar que tal cosa encuentre signos vivificantes.
Según nuestros prohombres de la angustia el poder judicial está plagado de jueces cagones y corruptos y que en todos los casos responden a directivas del poder ejecutivo nacional. Debe ser por eso que la ley de medios no se aplica y nadie está moviendo el legajo sobre la adopción irregular de los hermanos Noble.
Lo peor que nos puede pasar es seguir prestándoles oídos a estos caballeros de comercio. Amplificar sus provocaciones es lo que buscan, de modo que nosotros, lo mejor que podemos hacer es aclarar cuestiones sin personalizar y quién quiera oír que oiga. Existe algo peor que Jorge Lanata critique maliciosa y perversamente al Gobierno, es que comience a exaltarlo. Se ve que al tipo no le sobra demasiada inteligencia de tal manera darse cuenta por dónde debe circular para desarrollar su máxima capacidad de daño.

El odio, al igual que el amor, supera ampliamente toda posibilidad de raciocinio debido a eso se les hace imposible comprender que nuevamente están errando el camino. Y esta decisión de reiterar estrategias no beneficia a nadie: no beneficia a la oposición para sumar adherentes, no beneficia al gobierno ya que no se trata de construir alternativas que lo exijan políticamente y no nos beneficia como pueblo, como colectivo social, ya que seguimos adoleciendo de posibilidad cierta y tangible de recambio.

En las vísperas, escuchando a Marcelo Di Pascuale, referente local opositor, sentí una mezcla de orfandad política y alarmante desazón intelectual. Más preocupado en producir efectos dialécticos y extremas elocuencias carriotistas, se manifestó como una víctima, un pobre tipo que vive la actividad política bajo el prisma de la angustia, sojuzgado por una bota dictatorial (¿?) que le impide todo tipo de acción colectiva. Se nota que el hombre todavía no se ha percatado que esa bota que lo oprime es su propia incapacidad para construir alternativas, propuestas y proyectos que seduzcan a la sociedad. Durante todo el reportaje demostró con suma contundencia su escasa visión analítica para desentrañar cuestiones políticas estratégicas. Con ayuda de un interlocutor afín, susceptible de ser halagado solamente por sus amigos y patrocinantes del HCD local, hablaba sobre el tema Ciccone con una llanura impropia de un político y sí muy acorde a la agenda mediática, ergo en consonancia con las viejas que hacen la cola en la verdulería. Le pregunto desde lo político mi querido Di Pascuale ¿Es bueno o malo que el Estado tenga el monopolio de la impresión de billetes teniendo en cuenta que la Empresa Ciccone es la única que tiene las máquinas para confeccionarlos? ¿No es un signo de independencia económica? Alineado con las corporaciones mediáticas su problema sigue siendo Boudou, tema que está en la justicia, al igual que el procesamiento de Macri por las escuchas y como estuvo el caso Skanska, cuestión ésta que sospecho todavía no ha tenido la grandeza y la humildad de admitir como una descomunal falacia mediática que nutrió sus agendas opositoras de modo vergonzoso. (Si quiere lograr un verdadero vecinalismo horizontal Hugo César Segurota deberá poner atención a esas cuestiones que tiene que ver con el debe y el haber en relación a sus alianzas electorales)


La presentación de la carta ante la Corte Suprema es otro evento que llama poderosamente la atención por su inconsistencia política. Este conjunto de funcionarios iluminados reclaman algo que no querían. Si mal no recuerdo este conjunto político se oponía a la estatización de los fondos de pensión. Vale decir le exigen al Estado Nacional lo que eran incapaces de exigirles a las corporaciones que especulaban con los aportes previsionales. Excelente introducción para entender por dónde pasa, para estos tipos, el poder real. Vaya similitud con la movida demagógica del 82% móvil. La sensatez une a las personas mencionó el Diputado.

De todas formas me parece sano que haya descubierto su nicho en la derecha, 0800 mediante ha corrido sus velos, aunque a fuerza de ser sinceros muy poco es lo que va a lograr a escala local debido a que en nuestro Pago Chico no existe nada a la derecha del radicalismo, y no precisamente porque no milite dicho marco ideológico en Coronel Dorrego, el mencionado perfil es notoriamente mayoritario en el distrito siendo eficientemente abrigado por el oficialismo gobernante.



Se me ocurre preguntar sobre política. Y es aquí en donde temo encontrar las mayores dificultades intelectuales de la oposición. Primero ante la necesidad de abrir debate honesto para entender y asumir en dónde descansa el poder real en la contemporaneidad y de paso ¿qué hacemos, de cara al futuro, con todo esto?...

En derechos Humanos

-         Derogación de la ley de punto final y obediencia debida
-         Continuidad de los juicios por la verdad
-         Apoyo político a las Organizaciones de DD.HH
-         Integración definitiva del Ejercito al sistema democrático


En el marco de la Justicia

-         Conformación de la Corte Suprema de Justicia
-         Reforma Electoral. PASO


En el marco de los medios y la libertad de expresión

-         Ley de Medios audiovisuales
-     Derogación de la figura de las calumnias e injurias para evitar la persecución a la opinión dicha o publicada
-         Promoción de la actividad política juvenil desde la militancia y la gestión concreta
-         Ley que encuadra como de bien público la producción de papel de diarios (Papel Prensa)



Medidas Sociales (Educación – salud – clase pasiva)

-         Asignación Universal por Hijo
-         Asignación Universal para Embarazadas
-       Aumento del presupuesto para Ciencia y Tecnología llegando a niveles históricos nunca vistos.
-         Creación del Ministerio de Ciencia y Tecnología
-         Canal Encuentro – Tecnópolis – Deportes por TV abierta gratuita – TV Digital
-         Plan Conectar Igualdad
-         Programa Libro por ciento para Bibliotecas Populares
-         Mayor presupuesto educativo en los últimos 50 años
-         Más de 1500 de obras escolares entre nuevas y reformas
-         Revalorización de la escuela técnica
-         Ley de Movilidad jubilatoria con aumentos bianuales
-         Recomposición de las pensiones para ex combatientes (3 mínimas)
-         Incorporación al sistema de algo más de 2.0 millones de jubilados
-         Universalización de los estudios de HPV
-         Tren sanitario
-         Programa de vacunación gratuita contra la gripe para grupos de riesgo
-         Ley de identidad de género
-         Ley de Matrimonio igualitario
-         Enard


Medidas económicas

-         Salida del Default
-         La Presencia del Estado
-         Renegociación de la deuda y desendeudamiento
-         Plan federal de infraestructuras
-         Plan de Viviendas
-         Record de reservas en el Banco Central
-         Crecimiento del PBI
-         Participación de los trabajadores en el PBI
-         El mayor ingreso per cápita de la región
-         Rango ministerial al tema transportes
-         Integración regional e Internacional (Unasur- MERCOSUR y Grupo de los 20 )
-         Una década completa de negociaciones Paritarias
-         Crecimiento en el desarrollo energético
-         Baja drástica de la desocupación a un dígito
-      Baja de la pobreza, de la desnutrición y de la mortalidad infantil con respecto al año 2003 (Datos de la fundación de Juan Carr)
-         Ley de quiebras para darle marco legal a las fábricas recuperadas por los trabajadores
-         Boom de producción automotriz y textil – Boom de la Construcción
-         Boom turístico que se supera año tras año
-         Recuperación de Aerolíneas Argentinas
-         Políticas anticíclicas para proteger el valor agregado nacional
-         Modificación de la carta orgánica del BCRA
-         Estatización de YPF
-         Sistema de subsidios para horizontalizar el costo social
-         Ley que encuadra como de bien público la producción de papel para billetes (Ciccone)
-         Cooperativas de trabajo

-         ... y todavía falta mucho más por hacer; todos los días aparecen problemas por resolver, tengamos en cuenta el punto de partida; dentro de esto figura la corrección de erratas y seguir piloteando políticamente la cuestión para que la crisis internacional no impacte en el valor agregado nacional


Es cierto... todo lo que se detalló son cuestiones menores que no necesitaron ni coraje, ni imaginación, ni trabajo ejecutivo, ni inversión, ni debate legislativo. Todo forma parte de una gran farsa stalinista que tiene que ver con nuestros propios delirios militantes y de la decisiva incidencia que tienen 678 y Fuerza Bruta en el espíritu colectivo. Por eso la oposición y la inteligencia dominante no encontrarán dificultades para persuadir a la sociedad que cualquier cosa es mejor que lo actuado por la caterva gobernante.

lunes, 27 de agosto de 2012


JUAN GELMAN  y Gotán



GOTÁN




Esa mujer se parecía a la palabra nunca,
desde la nuca le subía un encanto particular,
una especie de olvido donde guardar los ojos,
esa mujer se me instalaba en el costado izquierdo.
Atención  atención yo gritaba atención
pero ella invadía como el amor, como la noche,
las últimas señales que hice para el otoño
se acostaron tranquilas 
bajo el oleaje de sus manos.
Dentro de mí estallaron ruidos secos,
caían a pedazos la furia, la tristeza,
la señora llovía dulcemente
sobre mis huesos parados en la soledad.
Cuando se fue yo tiritaba como un condenado,
con un cuchillo brusco me maté,
voy a pasar toda la muerte tendido con su nombre,
él moverá mi boca por la última vez.

domingo, 26 de agosto de 2012



Un Tipo Cualquiera – Cuento





-         El Tipo estaba convencido que su tiempo en aquel pueblo había pasado. Nada tenía por hacer, nadie lo requería, de modo que resolvió honrar sus cuentas, despedirse de algunas pocas confianzas y partir de la misma manera que había llegado. Los cinco años de residencia en aquel sitio casual le otorgaron apenas algún que otro entredicho de bodega, un amor accidental e insolvente del que nunca guardó recuerdos y cientos de noches kerosén. El Tipo era bien dispuesto y hábil para el alambre, sin embargo en la actualidad, vos sabés que la tarea artesanal no es para nada valorada debido a que exhibe tardanzas que la modernidad no está dispuesta a tolerar. Fumador de negros cortos siempre andaba con un pucho entre los labios, cuando se daba cuenta que lo tenía lo encendía. Una caña en ayunas y otra a la tardecita completaban su batería de vicios. Vivía en la vieja casona de los Trápani, familia de la que no quedaban rastros en el pueblo. La propiedad está a cargo del Tuerto Bolaños. Nunca supimos con certeza las razones por las cuales el Tuerto usufructúa la vivienda. Algunos afirman que por simple antigüedad. El Tuerto, capataz de un establecimiento ganadero lindero al ejido, era el último habitante que quedaba desde los tiempos de la fundación. En realidad era el hijo menor de una de las familias encargadas de lotear los solares; dicen que al no venderse todos se apropió de algunos por izquierda y que justamente en uno de ellos construyó la propiedad que luego le vendió a los Trápani, gente humilde que arribó del conurbano, predio que más tarde les arrebató a fuerza de baraja marcada. No... un hijo de puta el Tuerto. Desde ese día, y estoy hablando de hace no menos de cincuenta años, le saca rédito a como dé lugar. Nada de lo que allí se instaló duró mucho o directamente quebró, porque también lo alquilaba como comercio. Me comentaron que allí funcionaron: Una casa de comida al paso, una bicicletería, un taller de reparación de electrodomésticos, un puterío, un enorme kiosco de diarios, revistas y libros usados, una casa de velatorios y hasta un taller literario a cuyo frente estuvo una ex funcionaria de cultura del distrito Ordóñez; dicen que la vieja no formaba con todos los jugadores. No había caso, todo lo que allí caía fracasaba. Las familias duraban menos de lo esperado, por eso este Tipo del que te hablo había logrado alguna dosis de afecto, siempre en términos relativos, al respecto de su relación con el vecindario. La Piedad, así se llama la aldea, creo que no te lo había dicho, tuvo la mala fortuna o la poca visión pionera de ser loteada sobre una geografía que en aquel entonces estaba en medio de un conflicto limítrofe entre los partidos de Potosí, Coronel Isidoro Palacios y Teniente Fructuoso Corvalán. En realidad ninguno quería hacerse cargo administrativamente del poblado debido a que está asentado bastante lejos de todas las ciudades cabecera, de modo que hasta resolverse el litigio la villa anduvo como paria y a la buena de Dios. La cosa mejoró algo cuando definitivamente quedó bajo la tutela de Coronel Palacios, pero muy poco, ya que ni siquiera le otorgaron rango de Delegación. La única autoridad es el Sargento Farías, milico que cayó al pueblo castigado por buchonear a una red de piratas del asfalto de la cual varios de sus superiores, luego exonerados, obtenían rentas adicionales. Tipo honesto Farías, por fuera de que chupaba como esponja, nada había para endilgarle. El único servicio que tenemos es la luz, el resto hay que buscarlo como se pueda. Te debo ser sincero. La luz la recibimos de manera irregular debido a un acuerdo que hicimos con un operario de la Cooperativa Eléctrica de Coronel Palacios. El hombre tiró unos cables a partir de la línea que pasa por el camino vecinal. Todo trucho. Dicen en la cooperativa que esa operatoria es menos costosa que colocar medidores y cosas así. Recuerdo que monitorearon durante un par de meses el consumo general para saber el gasto aproximado y prorrateárselo a los usuarios de la ciudad cabecera. De alguna manera tenemos subsidiado el servicio. Cuando hay cortes el Zurdo Rosales, de profesión mecánico y con algún conocimiento de electricidad, es el único autorizado para meter mano. Con respecto al tema del pago te cuento que para guardar las formas nos envían bimestralmente una factura por el alumbrado público; la papeleta siempre la recibe el Sargento Farías quién se encarga personalmente de juntar la guita. La cuenta es fácil ya que el total casi siempre es el mismo. Puede haber alguna mínima variación; los de la cooperativa nos informaron que lo hacen para que no salte la liebre. Las siete manzanas que conforman el villerío reciben el servicio sin problemas debido a su básica planificación: una calle principal entoscada que empalma directamente con el camino vecinal. Seis manzanas enfrentadas, alineadas de a tres más una manzana final centralizada en donde esta ubicada la plaza. Dentro de ésta se levantan el colegio y la comisaría. Dos calles paralelas a la arteria principal, tan extensas como ésta, ubicadas en los laterales del ejido que junto a las cuatro arterias perpendiculares le dan al poblado una correcta e íntegra circulación. Cada manzana posee ocho lotes con sus respectivas construcciones de modo que si le sumamos el colegio y la comisaría llegamos a las cincuenta viviendas que recién te mencioné. En el edificio del colegio funciona el jardín de infantes y el primario, todo junto. Hay dos maestras. La Yolanda Cufré y la Aurora Moriente. Ambas vecinas de La Piedad. Ninguna recibida, pero dicen que hicieron cómo que sí. Cufré está a cargo de preescolar, primero y segundo grado; del resto se encarga Moriente. El secundario no es necesario, al Estado le sale más barato poner un transporte y llevar a los pibes hasta Coronel Palacios. El pueblo tiene toda la apariencia de un barrio municipal tirado en medio de la llanura. Según el último censo somos 179 habitantes. No sé de donde sacaron la cifra, nadie nos censó. Supongo que habrán tirado algo aproximado sobre la base del censo anterior. Cada dos años, con las elecciones, el paisaje se modifica. Ese día las estrellas del pueblo son el Sargento Farías y las dos maestras truchas. Setenta votantes registra el padrón local, varios asados y mucho vino corren por el ejido. Generalmente la cosa sale repartida entre Peronistas y Radicales. Del asunto no se habla. A la seis clavadas se termina la fiesta, cierran planillas y los Gendarmes se llevan las urnas. Que yo sepa, desde la ciudad cabecera nunca llamaron para conocer los resultados por adelantado.
-         ¿Y el tipo?
-         Ahora te digo, dejame terminar. En el medio de la plaza hay un mástil y en uno de los laterales un Cristo, de modo que tanto las fiestas patrias como las patronales y los aniversarios se realizan al aire libre. Hasta las misas se celebran allí. Si llueve todo se suspende. Ambos pilones fueron acondicionados y reformados por el Tipo del que te hablo sin cobrar un mango, de todas formas a quién le iba a cobrar. Lo hizo a poco de llegar al pueblo, supongo que fue una buena carta de presentación dentro de una comunidad bastante encapsulada a la que no le importa nada de nadie. Y eso es lo que tiene de bueno La Piedad a mi real saber y entender. Acaso lo único. El chisme, como corriente institución pueblerina, no existe; y aquí me quiero detener. Sólo se hablan pelotudeces, y ninguna de ellas guardan relación con las personas que viven en la aldea. Fútbol, algún programa de televisión, algo que dijo la AM de Coronel Palacios, el clima, la quiniela, el debate no sale de allí. Como la gran mayoría está de paso nadie intima, sospecho que debe ser para evitar encariñarse y luego sufrir absurdamente con la partida. En definitiva el chisme no deja de ser una muestra de cariño, el problema es que en algunos sitios esa afectividad se desquicia. Te dije televisión. Allí no hay cable ni nada que se le parezca. Si mirás los techos abundan las lanzas con las parrillas en alto; esa tecnología precaria te permite agarrar, con buen clima, los dos canales abiertos de Puerto San Martín y la TV pública. Ahora con el Fútbol para Todos nos hacemos un festín. En otro orden de cosas, por suerte, han colocado cerca, y no porque estuviera el pueblo, una antena de celular de modo que no tenemos problemas en ese sentido.
-         ¿Y el agua?
-         Pozo. Cada uno tiene un pozo en los fondos. El agua es horrible, no le falta nada, tiene un poquito de todo, pero según nos dijeron no es perjudicial para la salud: arsénico, flúor, es salitrosa y sulfurosa. La hervimos durante bastante tiempo sobre las cocinas a leña y listo. La leña nos la trae el Tuerto Bolaños desde el mismo campo en el cual trabaja. Nos podría romper el culo con el precio al tener el monopolio, pero no lo hace. El Tuerto es un reverendo hijo de Puta pero no es boludo. Sabe que el abuso se paga. Eso sí, te trae los toscones grandes, después arreglate como puedas. Cuatro gambas la tonelada. Una vez me dijo que le tenía que dar la mitad al trompa por el uso de la motosierra y el camión. Además tenía que garparle a un ayudante de la estancia. Me dijo que entre pitos y flautas le quedaban setenta mangos por tonelada. No le creí, pero qué importa. Más o menos cada casa consume cuatro toneladas al año debido a que en invierno se usa mucho la estufa eléctrica; acordate que te mencioné que no hay control sobre el consumo eléctrico. También usamos la garrafa de diez kilos. El precio social que le ha metido el Estado es muy bueno, el tema es que el proveedor viene una vez al mes y todo pasa por el almacén de Doña Elena Vladich, quién siempre le agrega al asunto cuatro o cinco mangos más. No sé para qué, si no hay en qué gastarlo, de vicio nomás. Pero que va, a la croata se le perdona todo, coge como los dioses la viuda. Una cuarentona espectacular que cayó hace veinte años de la mano de un prestamista armenio, hombre que se tuvo que rajar a la mierda poco tiempo después de llegar a La Piedad debido a que saltó su pedido de captura; como te dije, en esas cuestiones Farías es inapelable. Luego la Vladich se amachimbró con quién era el dueño del almacén, el judío-polaco Isaac Rudman, hombre bastante mayor que ella; al año el pobre partió para el otro mundo producto de un paro cardíaco. Parece que lo dejó seco después de una noche de descontrol. No le vas a encontrar una arrugar a la mina, tiene un cuerpo sobrenatural, ajeno para esta geografía. Por lo que ofrece no es para nada costosa, aunque te confieso que tranquilamente le pagaría el doble y más. Esos cincuenta mangos están muy bien invertidos. Creo que al igual que el Turco no es boluda, sabe que lo mejor es no joderle la vida a nadie. Lo que me resulta curioso es que los habitantes más antiguos del pueblo son los comerciantes. Si bien no salen de la media económica con respecto al resto de los habitantes, han sabido construir un sentido de pertenencia excluyente. Se me ocurre que tener el monopolio de cada actividad hace a la cosa, cuestión que asegura ingresos constantes y seguros durante todo el año. Eso termina siendo bueno para el vecindario ya que al tener instalados los comercios en sus propias casas tienen abierto entre catorce y dieciséis horas al día por lo que el abastecimiento está garantizado. Con contadas excepciones la provisión de la mercadería la realizan en la ciudad cabecera, eventualmente San Martín, pero así y todo, y a pesar de las distancias recorridas los precios, tanto en La Piedad como en Coronel Palacios, son equivalentes debido a la enorme diferencia a favor que tiene nuestro pueblo con relación a los gastos fijos. La nula carga impositiva, no tener costos de alquiler que mantener y la ausencia de impuestos indirectos que asumir permite compensar el gasto de gasoil, de modo que los precios no se disparan exageradamente a pesar de lo pequeño del mercado. Además cuando uno de ellos tiene la obligación de ir a comprar siempre aprovechan uno o dos más para hacerle la gamba y repartir los costos. Por suerte todos los rubros básicos están cubiertos en La Piedad. Ya te hablé de la despensa de la Vladich y el taller del Zurdo Rosales. Te agrego la farmacia del médico y boticario Cáceres, la ferretería del Chapa Núñez, la panadería de la familia Cúcaro, la tienda de ropa y mercería de  Sara Mourelle, el kiosco y librería de Juan Bengoechea, y el bar del Coco Tulcosetti. El resto de los padres de familia trabajan en los establecimientos agrícolas que están en los alrededores del pueblo. Estos establecimientos son los que corrientemente suelen proveer de combustible a la población. El litro de nafta o gasoil cotiza en euros para estos tipos, pero cuando no queda otra alternativa hay que apechugar. De todas formas con cinco o seis litros uno zafa hasta llegar a la ciudad cabecera, una vez allí se llena el tanque y de paso, como solución a mediano plazo, podés acarrear tres o cuatro bidones de veinte litros. Esto último es posible si no se encuentra presente en la Estación de Servicio su propietario, Luciano Marinelli. El hombre es un garca. No te larga un litro si no es adentro de un vehículo. Si vas con un bidón te manda a la mierda, excepto que demuestres fehacientemente que te quedaste en el medio de la ruta. Te defino a La Piedad como un pueblo de clase media cuyos habitantes no tienen la menor idea qué hacer con la guita que ganan, que no pueden disfrutar de sus ingresos, que tienen permitido salir al recreo solamente cuando llueve.
-         ¿Y el Tipo?
-         Ya va, estoy llegando al Tipo, aguantá. Yo creo que por eso la gente emigra de La Piedad. Nadie llega sin ingreso fijo. La familia que viene al pueblo lo hace de la mano de alguno de los establecimientos de los alrededores. Las casitas, como te dije, son de estilo barrial, parecidas a las que construyen los municipios o la provincia. Sin bien tienen apenas ochenta metros cuadrados poseen lotes muy amplios para hacer jardín, huerta y hasta para instalar un gallinero. Lo que pasa es que si no tenés opciones tangibles a la vista todo huele a final. Más que un pueblo parece un depósito de mano de obra, una colonia, en donde a nadie le interesa cambiar nada porque sabe que La Piedad es sólo una estación en la vida. Hasta los muertos emigran para Coronel Palacios ya que no hay cementerio. El velatorio y el cortejo quedan a cargo de los vecinos. Tenemos ante la contingencia cuatro cajones acopiados en la comisaría. Recuerdo cuando el Coco Tulcosetti, dueño del bar, intentó armar un cuerpo vecinal que entienda y atienda sobre las problemáticas del pueblo. Metió cartelitos por todos lados. La reunión estaba programa para un sábado a las siete de la tarde, nadie podía excusarse por obligaciones laborales. Sólo asistimos el Turco, la maestra Cufré y yo. Terminamos delante del televisor del bar, mirando por la señal abierta que repite Telefe, Duro de Matar 2. Una vuelta a Juan Bengoechea se le ocurrió armar una escuelita de fútbol; no sólo en función del juego en sí propio sino además para tratar de socializar a las familias a través de la actividad de piberío. Dos chicos se anotaron. A mí me da bronca porque en el pueblo se vive bien, por lo menos con relación a otros lugares. No hay dramas de seguridad, no existen vértigos ni azares, ni tampoco conductas extemporáneas. No importamos miserias ni estamos en boca de nadie. Hasta nos hacemos cargo de la basura que generamos mediante procesos de reciclado clasificando los desechos de acuerdo a las últimas recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud. En la actualidad hay cinco perros en la villa. Animales itinerantes que circulan por el pueblo sabiendo que ningún hogar despreciará la compañía. Los trajo el Tuerto Bolaños del campo donde labura cuando de cachorros. Son pastores ingleses, no puros claro. El grosor de sus blancas corbatas y las características particulares del nevado de las patas sirven para su identificación. Tres hembras y dos machos: Lupe, Zama, Pola, Roto y Tolo.  El boticario Cáceres se encargó de castrar a los machos y esterilizar a las hembras, de modo que queda garantizada la no proliferación de animales salvajes. Lo que hay son muchos gatos domésticos. Cada familia tiene sus mascotas en impecable estado, y hablo en plural porque hay gente que tiene hasta tres animalitos. Esto es fantástico debido que no vas a encontrar en el pueblo ni una laucha a pesar de estar muy cerca de dos enormes plantas de acopio de cereal. Los bichos andan por la villa en absoluta libertad y guay de hacerles algún daño. El Sargento Farías es rigurosísimo al respecto. ¡Cómo se nos pasó el tiempo con la charla!, ahí viene el micro que va para Palacios, te dejo...
-         Pará, pará... esperá un segundo, ¿Y el Tipo?
-         Ay sí el Tipo. No... El Tipo era un Tipo cualquiera, nunca supe su nombre, uno de los tantos que se van como llegaron. Pasa que los paisanos de La Piedad sabemos que si no arrancamos la charla con una incógnita, con una duda, nadie se va a interesar por nosotros.
-         Por qué no te vas al carajo
-         En eso estoy, o con todo lo que describí no te queda claro; chau... y disculpame si te jodí. ¿Tu nombre?, digo, para matar el tiempo y tener algo que contar cuando llegue a La Piedad.
-         Hablales de un Tipo cualquiera, como hiciste conmigo, total en La Piedad el chisme no cuenta...
-         Ja ja... me cagaste...

Autor: Gustavo Marcelo Sala