EL PERDIDO - ESTACIÓN JOSÉ A. GUISASOLA - PARTIDO DE CORONEL DORREGO - BUENOS AIRES - ARGENTINA

lunes, 30 de noviembre de 2015

ESO DE LAS CONVICCIONES...



         

¿Cuántos talles de más, a su propia antropometría, se verá obligado a comprar alguien que vendió sus principios? Porque una cosa es cambiar de opinión debido al reconocimiento de una propuesta superadora y otra muy distinta es literalmente trasvasar ideas y comportamientos sin que medien razones ni argumentos ideológicos en donde el pensamiento haya tenido alguna cuota de protagonismo. Es una pregunta que siempre me hice debido a que tengo la leve sospecha que la pesada carga debe ser distribuida convenientemente para no lastimar las distintas partes del cuerpo. Eso de las contracturas, los calambres y todo mal que surge cuando se sobrelleva un peso desmedido. Se me dirá -  Esta clase de tipos no se fijan en esos detalles, duermen bien y andan por la vida como si nada. En todo caso la salvan argumentando que tienen que comer, mantener a la familia y excusas similares – Lo hago por mis hijos, me confesó el tipo desde su celular de última generación mientras estacionaba su moderna 4 x 4.

De todos modos considero que la carga debe ser pesada. Por lo menos tienen que saber asumir que traicionarse y en consecuencia traicionar tiene a la larga o la corta el oneroso valor que la conciencia individual y social siempre suele facturar. En oportunidades cuando uno decide saltar el mostrador no siempre es acompañado. Hay algunos que prefieren seguir manteniendo cierta cuota de compromiso consigo mismo, de modo que quién decide arriesgar sus principios deberá, por respeto a su propia historia, tener la hidalguía de saber entender a aquellos que lo observan, desde el “otro lado”, con dolor y desencanto.  
En definitiva no deja de ser una decisión de vida. Los traidores saben claramente lo que dejaron atrás, pero no es menos cierto que ellos también conocen perfectamente donde están en este momento y es allí en donde esa postura se pega un terrible palazo contra le pie.
Todo muy lindo, pero los zurdos no nos dan de comer dijo el empresario... Curioso razonamiento para aquellos que hablan de pluralidad y demás cuestiones. Pluralidad en tanto y en cuanto el factor limitante dinero no meta la cola. (Carlitos Abrevaya en el libro Medios Locos nos da una lección sobre el tema) Y el tipo, debido a una mala maniobra se dio de frente y a cien kilómetros por hora contra la ley de medios audiovisuales y el nudo esencial del asunto: la efectiva implementación del sistema. Y bueno tuvo que apechugar y aplicar la misma política de las corporaciones. Por la guita baila el mono me dijo otro, ¿Sabés qué pasa macho?... resulta que el disk-jockey puso un tema que mucho me motiva y no puedo dejar de moverme.

Steven Speilberg sirve como ejemplo. El tipo se la saca a la derecha y a los tilingos consumistas que habitan este mundo con tonteras comerciales y te mete la Lista de Schindler, El Imperio del Sol, El Color Púrpura o Salvando al Soldado Ryan dejándote de culo mirando al cielo. Pero algunos ni eso. Suman, suman, suman y no dejan de sumar en su galón de excusas llamada cuenta bancaria. Lo hago por mis hijos dijo Nazarena mientras la cámara le hacía un excelente primer plano a su oscuro yeyuno.

¿Cuántos bienes estamos dispuestos a resignar por cuestiones éticas?
Complicado el asunto. La sociedad moderna nos presenta incisos poco menos que obligatorios tras el mascarón que encierra el concepto “calidad de vida”. El Oriental Eduardo Galeano afirma que en la actualidad a la cantidad de cosas se la llama calidad de vida presentando una nebulosa en donde cualquier cosa entra en dicha definición, desde un Hospital público hasta un sistema de cloacas, desde un Barrio Cerrado hasta un programa de seguridad privado.
Y siempre el sistema nos presentará insumos que provoquen nuestra victimización a fuerza de la obtención de permisos que mejoren nuestra “calidad de vida”. De todas formas esta cuestión no deja de representar al paisaje. Son nuestras defensas las que determinan las capacidades de resistencia y de ese modo no hacernos pelota a gran velocidad contra el muro de la traición. El precio para no ser garca no es lo mismo que tener valor y no serlo. El verdadero valor ético del individuo se percibe cuando la tentación del precio aparece en el marco de un medio social que nos trata de convencer, de modo constante, que existe una “calidad de vida” superior, y que la misma está al alcance de la billetera.

Hace un tiempo cuando Víctor Hugo fundamentaba su irrevocable convicción en oposición al poder real en Argentina (corporaciones mediáticas y empresariales) cierto periodista, de modo inquisidor, le preguntaba por qué razón tomaba esa actitud contraria al sistema en el que estaba inmerso. Simple respondió el Oriental. “ El asumir y tener conciencia de que todos nos vamos a morir nos puede dar la chance de entender que somos demasiado efímeros en relación con la eternidad, y de ese modo dejar a un lado las soberbias e inútiles aspiraciones muy propias de todo aquel que sospecha ostentar cierto grado de poder, sobre todo mediático”. Y continuaba.. “ Mis hijos sabrán qué hacer para defenderse en la vida, los he formado e informado para eso, de modo que no puedo ni debo utilizarlos como excusa para mis egoísmos y aspiraciones personales”...  Palabras más, palabras menos Víctor Hugo estaba cacheteando conceptualmente a su liberal y obediente interlocutor, un tal Longobardi. Hombre que por lo visto posteriormente poco y nada aprendió de aquel encuentro.

Así las cosas. Darwin nos expuso casi dramáticamente la teoría evolutiva, tesis que el humano tomó como propia y para sí. Individuos que no se adaptan al medio con el tiempo se extinguen. Primero son separados de la manada, luego se los invisibiliza, y una vez olvidados se los combate, desde el canibalismo, hasta el eclipse final.

El enorme biólogo fue tristemente bastardeado y sus ensayos constituyeron la plataforma del ordenamiento económico dominante. La mano negra del mercado de Smith y Ricardo no es otra cosa que el armado del concreto mecanismo selectivo que impera en nuestra sociedad contemporánea. De ese modo el equilibrio de los mercados financieros y las urgencias mercantilistas tienen mayor entidad conceptual que la hambruna africana y las penurias latinoamericanas. Los zurdos y los crotos no nos dan de comer; el círculo cierra perfecto. Hasta la autodefinida progresía acepta con gusto los mecanismos de adaptabilidad impuestos por el poder.

De convicciones y utopías se trata. Los menos, los más fuertes, los que poseen las defensas éticas más altas serán los primeros en extinguirse debido al enorme poder que tristemente atesora el dominante y egoísta ordenamiento cultural contemporáneo. Los fascistas españoles no derrotaron a los republicanos por mejores o porque tenían razón, ni en el campo intelectual ni en el campo de batalla, sino porque eran más y tenían mejor armamento.


domingo, 29 de noviembre de 2015

En José A. Guisasola, Partido de Coronel Dorrego, el 22 ganó el FPV.. las causas y los efectos de la anomalía distrital






Lamento no coincidir con nuestro candidato a Intendente Osvaldo Barcelona y con el Delegado Walter Lagos con relación a las razones por las cuales el FPV ganó claramente en Guisasola el 22 , resultado que choca de frente con lo ocurrido en el resto del distrito y en general en la región. Me parece que hay razones políticas más profundas que simples corrimientos o supuestas unificaciones. Guisasola en estos 12 años no sólo ha logrado pleno empleo a través de inversiones locales privadas que le agregan valor a las materias primas, también arribó el secundario tradicional y para adultos a ciclo cerrado, el gas por red y recientemente el cajero móvil del BP. El comercio ha crecido exponencialmente con relación al 2003. Me parece que más allá de determinadas evaluaciones que intentan maximizar o minimizar el crecimiento del FPV a escala local es evidente que la mayoria de la población siente que las políticas inclusivas del gobierno nacional y el provincial han mejorado la calidad de vida de la población, y esto en nada se relaciona con un descrédito hacia el oficialismo municipal gobernante. Dicho de otro modo, son dos lecturas distintas. Guisa manifestó confomidad con las políticas kirchneristas y al mismo tiempo le dió un nuevo crédito, mínimo pero legítimo, a la UCR.

viernes, 27 de noviembre de 2015

Maestros del Blues. Zac Harmon ....




Nacido y criado en Jackson en el corazón de Mississippi, Zac Harmon es una verdadera extensión de la música del histórico barrio de Farish y de la casa de la leyenda del blues Elmore James. Este guitarrista, organista, cantante y compositor combina lo mejor de la vieja escuela soul-blues de artistas como ZZ Hill y Dorothy Moore con letras y temas que permiten a los amantes del género respirar fusiones del nuevo milenio. Sus presentaciones en vivo combinan elementos de todos los géneros que lo influyeron: soul, blues, gospel, reggae y blues-rock.




jueves, 26 de noviembre de 2015

La nueva derecha en América Latina Por José Natanson

Para Le Monde diplomatique Cono Sur






Los resultados de los comicios presidenciales en Brasil, el antecedente de Henrique Capriles en Venezuela y las encuestas en Argentina definen un paisaje electoral más competitivo que el del pasado, con los gobiernos progresistas enfrentando más dificultades para retener el poder y en el que se destaca la emergencia de una nueva derecha, que es democrática, pos-neoliberal e incluso está dispuesta a exhibir una novedosa cara social (casi diríamos populista, si no estuviéramos tan cansados de la palabra, tanto en su acepción despectiva como en su –en otro momento valiosa, a esta altura un poco hartante– elevación epistemológica).

Pero no nos desviemos y tratemos de caracterizarla.


Democrática



El talante democrático de la nueva derecha es toda una novedad regional. En efecto, históricamente las fuerzas conservadoras rara vez resistían la tentación de golpear las puertas de los cuarteles cuando percibían que sus intereses no podían imponerse por vía de las urnas, como sucedió en 1955, 1966 y 1976 en Argentina y como ocurrió en 1964 en Brasil, en 1973 en Uruguay y en los 80 en toda Centroamérica, o cuando, como en el Chile de Allende o la Guatemala de Arbenz, consideraban que la radicalización de los gobiernos de izquierda había alcanzado niveles intolerables. Todo esto ocurría, por supuesto, en contextos políticos pretorianizados, en donde los militares funcionaban como un recurso más del juego político y en donde también la izquierda recurría de vez en cuando a ellos, como en Perú en 1968 y en Ecuador en el 2000.


Pero eso ha cambiado y hoy la derecha latinoamericana ha aceptado a la democracia como el único sistema posible (el peor sistema diseñado por el hombre a excepción de todos los demás, según el célebre aforismo de Churchill). Esto no implica, por supuesto, que esté completamente libre de intentos golpistas, ensayos de desestabilización y deslices autoritarios, como demuestra la experiencia reciente de Honduras, Paraguay, Ecuador y Bolivia. Hay quienes practican el “golpismo sin sujeto”, la nueva modalidad del desplazamiento extra-institucional del siglo XXI, y están aquellos que se niegan a aceptar derrotas electorales limpias, algo que por otra parte no es un vicio exclusivo de la derecha, a juzgar por las denuncias de fraude agitadas por Andrés Manuel López Obrador tras las elecciones de 2006 en México.

Pero, más allá de los matices, lo central es que los núcleos más recalcitrantes constituyen sectores minoritarios dentro de las fuerzas de la nueva derecha, que son más complejas y contradictorias de lo que el punto de vista simplista está a menudo dispuesto a admitir. En una mirada general, sus partidos y candidatos surgieron sobre el final de los períodos autoritarios y en algunos casos enfrentándolos, como sucede con el PSDB brasilero, un partido modernizante de profesionales e intelectuales que se sumó a las protestas contra el gobierno militar, o como ocurre con Sebastián Piñera y su célebre voto por el No en el plebiscito contra Pinochet, lo que desde luego no les ha impedido explorar más tarde alianzas con fuerzas vinculadas a las dictaduras, como el DEM brasilero o la UDI chilena. En suma, el carácter democrático de la nueva derecha –más allá de sus convicciones, que como no somos psicólogos preferimos no explorar– se explica por una cuestión de origen.


Pos-neoliberal 


Además de democrática, la nueva derecha es pos-neoliberal. Aunque sus programas económicos incluyen las conocidas prescripciones pro-mercado, son escasas las menciones explícitas a las políticas de desregulación, privatización y apertura comercial que constituían el núcleo básico del Consenso de Washington. Estrategia que, una vez más, tiene menos que ver con la astucia ocultista del marketing político que con el contexto: ocurre que todas estas reformas ya fueron aplicadas y que, aunque hubo correcciones y contrarreformas de distinta intensidad, en términos generales se encuentran vigentes. Por ejemplo, el arancel promedio latinoamericano –indicador de apertura comercial– se sitúa actualmente en el 14 por ciento, contra el 42,5 en 1985; el costo laboral –indicador de flexibilización– se redujo 40 por ciento, y el gasto público –indicador de intervención estatal– pasó del 20,5 al 35 por ciento. En otras palabras, las propuestas no incluyen menciones explícitas al neoliberalismo porque el neoliberalismo es antipático pero sobre todo porque el neoliberalismo ya ocurrió. 


Nuevamente habrá que matizar el argumento. Las bajas dosis de neoliberalismo explícito contenidas en los programas económicos de la nueva derecha no implican de ningún modo equipararlas a los oficialismos de izquierda. Una derecha sin izquierda es un imposible geométrico tanto como un absurdo político. Las diferencias siempre existen; lo crucial es capturarlas analíticamente y considerarlas en su justa medida. Por ejemplo, un triunfo de Aécio Neves en Brasil, como uno de Lacalle Pou en Uruguay o uno de Mauricio Macri en Argentina, no hubiera implicado un retorno al proyecto del ALCA, como se anda diciendo por ahí, por el simple hecho de que, aun si ese hubiera sido su objetivo, los empresarios paulistas no se lo hubieran permitido, y porque la estrategia de Estados Unidos consiste ahora en firmar tratados de libre comercio bilaterales más que embarcarse en imposibles negociaciones con bloques.

En cambio, sí podría llevar a una “flexi-bilización” del Mercosur, propuesta compartida por los partidos opositores de los cinco socios del Mercosur. Aunque no resulta fácil entender qué significa exactamente, porque la idea suele formularse en términos abstractos, parecería apuntar a una transformación del bloque, de la unión aduanera que es actualmente a una zona de libre comercio, para lo cual habría que derogar la famosa cláusula 31, que les impide a los integrantes negociar individualmente tratados comerciales con terceros. Un cambio de este tipo, que acercaría al Mercosur a modelos de integración más abiertos como el NAFTA o la Alianza del Pacífico, supondría abandonar el arancel unificado (por otra parte lleno de agujeros, excepciones y regímenes especiales), los proyectos de integración productiva (salvo en casos como el de la industria automotriz, escasamente desarrollados) y la convergencia económica estructural (limitada a las declaraciones de deseos de las cumbres de presidentes). En otras palabras: más que “abandonar” el Mercosur, implicaría recuperar su espíritu comercialista original –recordemos que el tratado fundacional fue firmado en 1991 por Carlos Menem y Fernando Collor de Mello– orientado a facilitar los negocios de los sectores empresariales más dinámicos de cada país.


Social


Por último, la nueva derecha tiene una cara social. Sus líderes prometen mantener los programas desplegados en la última década e incluso disputan la simbología de la izquierda, como ocurre con Capriles, que aseguró que no desarmará las misiones chavistas en caso de llegar a la presidencia, bautizó Simón Bolívar a su comando de campaña y hasta se viste con el amarillo, azul y rojo en los actos proselitistas. El hecho de que los candidatos de otros países hayan recurrido a la misma estrategia y que incluso se debata su “caprilización” confirma que, como en su momento sucedió con Hugo Chávez, el primer líder de la nueva izquierda en llegar al gobierno, Venezuela dispone de una asombrosa capacidad anticipatoria. 


Real o impostada, la cara social de la nueva derecha la hace competitiva, le permite combinar la apuesta al “voto de opinión” de las grandes ciudades con las redes clientelares tradicionales, a veces heredadas de las dictaduras, como sucede con la UDI en Chile y con DEM en Brasil, y en otros casos construidas por los viejos partidos populistas, como ocurre con los blancos en Uruguay o como sucede con Macri en la Ciudad de Buenos Aires, donde el PRO absorbió una parte de la densa trama del viejo PJ Capital y consiguió, en todas sus elecciones, resonantes triunfos en las comunas del Sur.

Esto marca un contraste con la mucha más ideológica derecha clásica, lo que a su vez se refleja en el perfil de sus líderes. A diferencia de los viejos dinosaurios, en general economistas estilo Alsogaray, Cavallo o López Murphy, la nueva derecha está integrada por empresarios, gestores y deportistas, de Mauricio Macri a Vicente Fox, de Samuel Doria Medina a Daniel Scioli. Hombres de acción, que casi siempre son jóvenes o se esfuerzan por parecerlo, y que combinan berlusconianamente la tradición liberal con la conservadora y exhiben una agilidad programática y un sentido de la oportunidad de una astucia ausente en sus latosos antecesores.


Novedades


Los rasgos analizados más arriba se reflejan en dos grandes transformaciones electorales. La primera es un cambio de los votantes de la izquierda, que ha ido perdiendo parte de su apoyo original en las clases medias para anclarse, cada vez más, en los sectores populares, como demuestra el movimiento del electorado del PT del Sur al Nordeste, y como revelan también los avances del Frente Amplio en el interior. Incluso Evo Morales, que arrasó en los comicios presidenciales de Bolivia, obtuvo en el núcleo altiplánico menos votos que en el pasado, como advierte Federico Vázquez en la columna que acompaña este editorial. La segunda novedad, que será necesario explorar con más calma, es la dificultad de los gobiernos progresistas para seducir a los votantes más jóvenes, que cada vez más tienden a inclinarse por la oposición, quizás porque la dramática experiencia del neoliberalismo permanece en ellos como un recuerdo difuso, lejano. Por todos estos motivos, y por más que todavía no logre llegar al poder, la nueva derecha aparece como un sujeto nuevo y competitivo en la política latinoamericana. 


Fuente: Le Monde diplomatique Cono Sur

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Dos países, dos discursos por Francisco Balazs para Miradas al Sur




Primero fue el discurso de Daniel Scioli, aceptando una derrota que a esa hora arrojaba una diferencia de casi diez puntos porcentuales a favor de Cambiemos, y que no más de unas pocas horas se reduciría a poco más de dos puntos.
Sus palabras fueron claras, reafirmando lo dicho en campaña, destacando los logros de los doce años de gobierno.
Eran las palabras de un candidato con la certeza de haber dejado todo, con la tranquilidad de no haberse corrido de lo esencial en la representación del proyecto nacional. Destacó el país que recibirá Mauricio Macri a partir del 10 de diciembre: “Dejamos la tasa más baja de desempleo de los últimos años. La tasa más baja de endeudamiento desde 1976. Una Argentina que ha puesto en la educación un lugar fundamental de la inclusión social, generando innumerables oportunidades a los jóvenes”.
Luego llegó el turno de Mauricio Macri. Como en iglesia de pastores evangelistas al estilo “basta de sufrir”, se limitó a repetir lo que dijo en cada uno de los spots de campaña. Arengó a sus fieles con la consigna “Si, se puede”, que la multitud, ya habituada a los slogans, repitió excitada. Macri, ya triunfante, no se atrevió a mencionar una frase que lo pusiera a la altura de un Presidente de la Nación. “Yo estoy acá para que cada día vivan un poco mejor.” No agradeció a la izquierda que le aportó los más de seiscientos mil votos que le ayudaron a ganar la elección. Despreció e ignoró mencionar los llamados de felicitación de su contrincante, Daniel Scioli, y de la Presidenta por su triunfo.
En su primera conferencia de prensa del lunes como presidente electo, Macri arrojó definiciones claras y puntuales sobre su gobierno. Apuntó al blanco de Venezuela, a la incorporación a la Alianza del Pacífico, a la revisión del “management” de YPF. Acompañado por María Eugenia Vidal –luego de Macri la figura con más peso en Cambiemos– y Marcos Peña, su jefe de Gabinete. Claro quedó el papel que desempeñará Peña, encargado de poner la cara para decir lo que Macri no querrá decir, lo que afectará su imagen y su limitada capacidad de comunicación.
Queda el reconocimiento a Daniel Scioli, al enorme esfuerzo con el que encaró la campaña, sin el indispensable acompañamiento que la hora demandaba. Sólo a partir del 26 de octubre, con el surgimiento de la militancia silvestre, la que salió sin esperar indicaciones de nadie, el Frente para la Victoria logró acelerar la campaña. Scioli logró convencer a los que dudaron de él, a sus más fervientes críticos dentro del propio espacio.
El papel que jugará Scioli en el futuro del Frente para la Victoria, careciendo de una estructura propia de peso, lo mismo que a la mayoría de sus colaboradores que lo acompañaron con notable trabajo, lo devuelve, después del 10 de diciembre, al llano. Scioli y su papel en el futuro no pueden ser soslayados. Fue el candidato del Frente para la Victoria y merecerá el reconocimiento de quien en circunstancias complejas se cargó la campaña al hombro.
Comienza el tiempo de un profundo análisis de todo lo sucedido, análisis que requerirá la indispensable cuota de rigurosidad y de templanza a la vez para que los reacomodamientos, enojos y frustraciones no desemboquen en debilitamientos internos. Del equilibrio en la revisión y el análisis de la campaña, y de la previa a la campaña, y de las idas y vueltas, dependerá el futuro de los millones de argentinos que, más allá del resultado, no se dan por derrotados.

Fuente: Miradas al Sur


lunes, 23 de noviembre de 2015

Me permito refrescar un breve artículo publicado hace menos de un mes ante la hipótesis de tener que oficiar como fuerza de oposición





Que sea con política



Si en breve la voluntad popular indica que debemos volver al llano lo único que espero de cara al futuro, es que el FPV-PJ, cómoda mayoría en el Senado y primera minoría en Diputados, sostenga un alto grado de virulencia y agresividad opositora, la misma que tuvieron cuando nos tocó el rol oficialista. Solo algunos detalles deberá distinguirnos. Que sea fundamentalmente con política. No me parece bien tirarles cadáveres encima de sus escritorios, no me parece bien hacerles operaciones judiciales, detestaría que se los acuse de fraude electoral, no me parece inteligente pactar con los medios dominantes llegado el caso de encontrar una fisura, no estoy de acuerdo con ir a la embajada para conspirar a nivel internacional, menos con aliarse a lo más abyecto de la política interna y externa y tratar de ganar la calle so pretexto de cuestiones que esconden intencionalidad destituyente, no culpabilizarlos de cuanto evento no deseado nos sorprenda, no contratar una tropa de mercenarios periodísticos al servicio de la moneda, entre otras. Vale decir, en estos doce años hemos exhibido una forma superior de gobernar, en líneas generales, con muy buenos resultados. Mostremos, llegado el caso, una forma superior de hacer oposición. Me resisto comerme al caníbal, porque no soy caníbal como ellos; me resisto a ser un hijo de puta porque en estos años quedó demostrado a la claras que para serlo es necesario hacer todo lo consignado, más untarse con el aderezo de un “pseudohonestodenuncismo” que fertiliza en las páginas y en los zócalos de los medios dominantes, substancias que precisan de espíritus prejuiciosos y estigmatizadores para desarrollar sus perversas fortalezas.


domingo, 22 de noviembre de 2015

Hoy puede ser un gran/mal día (al final del día tache lo que no corrersponde) Por Mario Wainfeld





 

 


Fuente: Página 12

 

 

Veinticuatro horas que conmoverán la Argentina

Se elige al futuro presidente, por primera vez cumpliendo con la doble vuelta. Finaliza la maratón electoral. Cambios de favoritismo. La distribución territorial y social del voto, dos claves. Buenos Aires siempre gravitante. La continuidad democrática, un avance colectivo. La gobernabilidad y la entrega del mando en regla. Jefes de Gobierno y gobernadores bonaerenses, un detalle.


Más de treinta y dos millones de argentinos están habilitados para decidir quién será su presidente en los próximos cuatro años. La segunda vuelta se realizará en un contexto de paz social y gobernabilidad sin precedentes. El nuevo mandatario tendrá oportunidades propicias, lo que no equivale para nada a óptimas.
Se enfrentan las fórmulas Mauricio Macri-Gabriela Michetti de Cambiemos y Daniel Scioli-Carlos Zannini del Frente para la Victoria (FpV).
Nunca hubo una votación semejante en nuestra historia. Es el trámite habitual en Chile, Uruguay y Brasil solo por mencionar en la comparación a países hermanos y vecinos.
Llega el clímax de un proceso electoral largo, acaso farragoso, lo que es menos relevante que su limpieza general, la versatilidad activa de la ciudadanía y la participación masiva que fue record un mes atrás.
Es deseable y más que factible que sea una jornada con alta concurrencia, que es regla merced a la formidable vigencia del sufragio universal y obligatorio.
Se enfrentan dos proyectos diferentes o hasta antagónicos. Cuando se termine el recuento de boletas habrá quienes festejen y quienes sufran, teman o que por lo menos tengan bronca. El presidente electo deberá representar a todos, por lógica constitucional pero los rivales llegan con apoyos y “contratos electorales” radicalmente distintos.
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Referencias: Los datos más sólidos para palpitar el desenlace son anteriores pronunciamientos de la ciudadanía: las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO), la primera vuelta nacional y la contienda por la gobernación bonaerense.
El gobernador Scioli le sacó ocho puntos porcentuales al jefe de Gobierno Macri que se acortaron a tres en la primera vuelta. El margen se estrechó mucho y el cambio de color en la provincia revirtieron el favoritismo previo: el FpV estaba en pole position en las PASO y el primer turno nacional. Los análisis ulteriores al 25 de octubre y casi todas las encuestas (que se mentan apenas por respeto a la vulnerable veda) recalculan y colocan a Macri como favorito.
La realidad se expresará en el conteo que promete ser menos lento que los precedentes. Una cultura muy influida por el discurso mediático concede mayor importancia a la celeridad que a la certeza y al rigor. Es equivocada, se corroboró en la primera vuelta: unas pocas horas “de más” no generaron reacciones colectivas ni angustias. Lo fundamental es que el escrutinio sea serio y que sea acatado por los participantes.
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Territorio y clases sociales: En la primera vuelta el crecimiento de Macri se sustentó en varias provincias muy pobladas de la “zona centro”: CABA, Córdoba y Santa Fe. Scioli tuvo sus mejores bastiones en el NOA y el NEA. En la gravitante Buenos Aires consiguió una ventaja mínima, preocupante considerando que es su distrito donde debía contrapesar a otros. Una lectura territorial sugiere que, para tener chances, el FpV debe acrecentar su cosecha en Buenos Aires en forma significativa para balancear las amplias derrotas imaginables en Córdoba y la Capital.
Cambiemos es fuerte en su feudo porteño y le conviene minimizar el gap en el norte argentino. Los cierres de campaña corroboran lo dicho: Scioli armó dos, en Mar del Plata y La Matanza. El líder de PRO fue a la quebrada de Humahuaca.
La territorialidad del voto es una faceta habitual en los análisis previos, de todo nivel y pelaje. Hay otro factor que podría ser central hoy: la estratificación social. Los sectores más humildes son la base de Scioli que solo tendrá perspectivas si hace pie firme en ese sector.
Macri es un emergente de las clases altas, educado en el colegio Cardenal Newman y en la Universidad Católica. El favorito del medio para arriba de la pirámide social.
La exigencia del cincuenta por ciento compele a ambos a incursionar en los grupos o territorios que le son renuentes.
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Formas de ver: En un sistema estable todo recambio expresa un veredicto sobre el gobierno actual. Sobre todo si el oficialismo supo granjearse el favor de las mayorías en tres elecciones sucesivas, por goleada cuando la candidata fue la presidenta Cristina. El FpV en su conjunto será vencedor o vencido hoy. El tablero político del oficialismo y de todo el abanico justicialista se convulsionaría en un escenario de derrota.
Hay dos formas extremas (que pueden mestizarse o complementarse) para traducir los resultados de las elecciones. Centrarse en las campañas y la disputa electoral. O pensar que el mediano plazo es lo que incide: lo vivido y percibido por los ciudadanos en los últimos años. En la cultura norteamericana se habla del “metro cuadrado” que ocupa. En jerga argentina podría decirse por su casa, su manzana, su barrio y su laburo.
Este cronista predica un criterio mixto en el que pesa mucho la valoración de la gestión oficialista, el acuerdo o el rechazo, la afiliación voluntaria, el agradecimiento o la fatiga.
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Vallas y campañas: Hasta acá, Cambiemos superó muchas vallas. Una es la aceptación en el interior de una fórmula puramente porteña, que cambió tendencias históricas del padrón nacional. Otra es la penetración en Buenos Aires. En esta mañana dominical el cuadro está incompleto, es provisorio. Cambiemos ya obtuvo más de lo que esperaba y el FpV menos. Pero la máxima competencia se dirime hoy: ahí quedará reconfigurado el escenario.
Todas las fuerzas opositoras llegaron al comicio con una ventaja comparativa, demarcada por la Constitución. Contaban con su principal figura para competir mientras el oficialismo no podía proponer a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Cualquier candidato del FpV afrontaba esa dificultad. El reemplazo, Scioli o quien fuera, era menos representativo del vigor y espíritu del kirchnerismo. La campaña del FpV reflejó el dilema sin resolverlo del todo. Por momentos hubo dos subcampañas coexistiendo y en ciertos trances pareció haber más de dos hojas de ruta.
La campaña de Macri fue asombrosa aunque eficaz hasta acá. Por lo pronto, consiguió aglutinar más votos que cualquier desafiante del kirchnerismo en las presidenciales de 2007 y 2011. Tanto que llegó a la instancia del ballottage tomando decisiones que fueron criticadas hasta por sus aliados: fórmula “puro PRO”, cero acuerdos con el diputado Sergio Massa en el armado electoral y tras la primera vuelta.
Lo más extraño de su estrategia fueron las repentinas mutaciones, al vaivén de las votaciones y las encuestas. La más impresionante fue su pseudo peronización pronunciada en el día en que Horacio Rodríguez Larreta conservó la Jefatura de Gobierno ante el ascendente neo radical Martín Lousteau. El nuevo discurso es insostenible en términos conceptuales y prácticos: toda suma positiva. Se bajarán impuestos y se sostendrán las prestaciones sociales. Se devaluará pero sin las consecuencias negativas que derivan de esa medida. El punto es que ese relato híper optimista (“a vos te digo que conservarás lo que tenés y sumarás”) prendió mucho en quienes pueden ser perjudicados por un gobierno de derecha o centroderecha. Macri confirmó esa preferencia al pronunciarse sobre leyes de ampliación de derechos de minorías o de recuperación de empresas públicas o la pelea con los fondos buitre o Se abrevia la extensa nómina, que el lector conoce. Desde hace añares el jefe de Gobierno roló el planeta para codearse con dirigentes o autoridades de centro derecha que tienen la franqueza de asumir su bandería.
Muchos argentinos le vienen creyendo aunque sean posibles damnificados de las políticas públicas que se pueden esperar de tal referente.
Para precaver ese riesgo Macri tramitó la vaguedad en la etapa final de la campaña. Se le chispotearon sus referentes económicos en el último mes anunciando mega devaluación y supresión de subsidios ya. Macri ni los refutó ni los confirmó, gambeteó mostrar sus cartas y su gabinete. Hubiera emitido una señal clara si sinceraba la composición de un gabinete integrado por el ex CEO de Shell, o algún otro representante de las grandes corporaciones. Y por un troglodita antediluviano en Salud, sin ir más lejos. No habló más de ir a arrodillarse ante el juez Thomas Griesa. Y calló sobre política en materia de derechos humanos.
Scioli se presentó como un continuador matizado del “modelo”. La coyuntura económica compele a ambos a un programa común en parte: baja de retenciones, abrirse algo a inversiones extranjeras y conseguir apoyos financieros internacionales.
Las variables de empleo y consumo se sostienen pero la restricción es un hecho que exige nuevas herramientas y abordajes.
La diferencia es que Macri se orienta hacia los organismos internacionales de crédito y Scioli busca apoyos en Brasil y China. Y que tiene un pacto electoral con los trabajadores en general, con las industrias ligadas al mercado interno, con las universidades públicas. Todos esos sectores protagonizaron un activo y emocionante esfuerzo en las semanas recientes.
La campaña oficial mostró falencias, su base social y militante se volcó a las calles para “pedir el voto” y pronunciarse en defensa propia. Es imposible calibrar el impacto electoral de ese despliegue pero si Scioli gana deberá contemplarlo y agradecerlo con sus acciones.
Cualquiera de los dos deberá tomar en cuenta la diversidad ya impuesta por el voto. Scioli, el crecimiento del PRO que gestionará las dos provincias más poderosas. Macri se encontrará con un Congreso nacional adverso: el FpV con quórum propio en Senadores y primera minoría en Diputados.
Quien gane contará con legitimidad de origen aunque debe contemplar que la de ejercicio se juega en cada día. Una sociedad habituada a movilizarse en defensa de sus derechos forma parte del inventario. Mirando hacia atrás Macri debe soñar con lo que consiguió el ex presidente Carlos Menem: un giro a derecha rotundo que supo conservar el poder en dos mandatos. Y tomar en cuenta los finales prematuros de los presidentes Fernando de la Rúa y Eduardo Duhalde, un radical y un peronista. Contradecir los intereses populares es contraproducente, es letal reprimir la protesta callejera.
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Encuestas y derivas del voto: En la maratón de elecciones los consultores acertaron y cometieron errores serios. Entre los traspiés se pueden enumerar la segunda vuelta de la Ciudad Autónoma, en la primera nacional y en Buenos Aires. En ésta la falla fue mayor porque le erraron al ganador que fue la macrista María Eugenia Vidal. En las otras “la pegaron” con el vencedor. Los encuestadores también serán noticia mañana, claro que en un rol secundario.
Cambios de talante súbitos de los votantes conmovieron los pronósticos en la CABA, en Buenos Aires, en la primera vuelta.
Ante la experiencia única del ballottage es un enigma si ocurrirá algo similar esta vez o si se mantiene y crece la succión de votantes que consiguió Macri en los últimos meses.
En la semana que hoy termina el triunfalismo macrista indujo a ciertos arranques de sinceridad. El modo canchero y despectivo de Macri en el debate. Las declaraciones brutales del intelectual orgánico Marcos Aguinis contra las Madres y las Abuelas. Los dichos del candidato contra Tecnópolis. Van a contramano de su discurso optimista y catch all. Scioli pareció tener una enjundia nacional y popular un poco tardía pero definitoria.
Si Macri llega a la Casa Rosada será la primera vez para una coalición que representa al centro derecha y a la derecha en elecciones libres. Y el primer mandatario no radical ni peronista. Un cambio de época rotundo que se palpará aún si es batido aunque en menor medida.
Si Scioli prolongara la primacía del FpV en las urnas también sería un record de continuidad.
Hablamos en esencia, de dos porvenires posiblemente distintos. Quien esto firma cree que, con todas sus limitaciones, el FpV representa la continuidad de un período de ampliación de derechos civiles y humanos, ascenso social, creación y conservación de empleos. Y que Macri, más pronto que tarde, elegirá el rumbo propio de una fuerza market friendly con las secuelas imaginables en tal caso.
El pueblo argentino elegirá su destino. Como se ha escrito tantas veces en esta columna no es certero decir que nunca se equivoca. Puede hacerlo sobre todo cuando conoce mejor al oficialismo (que se mide en lo que consiguió, lo que fracasó, lo que le falta) que a la oposición que es virtualidad siempre. La cuestión es que el pueblo tiene derecho a elegir a sus representantes, acertando o errando en la defensa de sus intereses. Es soberano para definir su futuro.
La robustez del sistema es un avance colectivo que dejará enigmas abiertos pero que constituye un patrimonio común a preservar. La jornada cívica repetida es otro record fenomenal y trascendente. En eso todos pueden festejar. El oficialismo contribuyó mucho a este momento culminante de democracia.
En la definición por penales gana uno. Ojalá sea otro día de compromiso en el cuarto oscuro. Y también que quien resulte ungido sepa entender que lo comprometen las demandas que alentó y prometió. No le serán reclamadas por Dios, los Santos Evangelios y la Patria según la fórmula que jurará el 10 de diciembre sino por un pueblo activo y demandante que no será transigente ni pasivo si se atacan sus derechos materiales e inmateriales.



viernes, 20 de noviembre de 2015

Maestros del Blues - Bernie Marsden y un breve relato..










El Bar hizo lo suyo


Presume de su eficacia, una vez más se exhibe orondo, orgulloso por la tarea cumplida. El stock de poetas oscuros sigue aumentado y ya sus espectros planifican reabrir el bar, instalar más mesas con nuevos nombres, acaso ampliar sus instalaciones e invertir en mejoras generales. La mesa de la languidez, la mesa de la añoranza, la mesa del pesar, son nombres tirados al azar por el grupete macular. El desamor siempre ha sido un buen negocio, se dicen entre ellos, y en estas épocas se ha desarrollado exponencialmente, no sería descabellado pensar que en breve este tipo de inversiones cotizarán dentro del mercado bursátil.

Como puede observar señora aquella carta recibida hace pocos días y que motivara el relato titulado El Bar del Desencuentro no fue otra cosa que una trampa anunciada. Fui convidado por estos ángeles malevolentes a observarla a usted como musa sin poner atención en los riesgos que tal cuestión incluía. No vaya a creer que me arrepiento, nada más alejado. Confié, aunque con prevenciones, que se trataba de una historia del pasado lejano, en donde otros actores protagonizaban la obra, vistos los hechos el tiempo se disfrazó de embustero y aquí me encuentro como víctima, en una de las mesas, la denominada del presagio, escuchando un estupendo blues del maestro  Bernie Marsden, solicitando una lágrima, separando algunas servilletas y acomodando el cenicero, presto a desarrollar un texto que dejaré bajo el platillo para que otro incauto caiga en la celada. Me convertiré en cómplice, inconsciente tal vez, tengo la esperanza y la sospecha que cuanto más sensibilidad exista merodeando por el mundo, este será menos malo, menos útil quizás, ante la deflación de los mercaderes…

Señora mía, aquello que la ha enamorado de mi está a su disposición, suyo y a pleno derecho. No le llevará esfuerzo ni le será fatigoso alcanzarlo, ni siquiera tendrá la necesidad de invertir capital para apropiarse de mis textos, soy de los que sostienen que la literatura tiene la misma entidad que el oxígeno, de manera que su universalidad y gratuidad debería estar garantizada por organismos internacionales de cultura. En todos ellos encontrará alguna mención hacia su belleza, esa misma que no se encuentra a mi disposición debido a los dictatoriales preceptos del desamor. Porque a usted señora no le ocurrió lo que a mí durante aquel encuentro casual de diez minutos, instante en el que tanto hincapié se hace cuando de deseo se trata. Y es tan humano como simple. A su hermoso cuerpo no le “sucedió”, no sufrió cosquilleos indecorosos ni mostró vergüenzas ante la siniestra observancia que marca el detalle. Sus labios no se permitieron imaginarse besados por los míos, su fascinante mirada no aceptó la premura y detenerse a descansar en la mía ya que no tuvo la ocasión de observar en ella inciso cierto para el placer y el sosiego. Usted no se percibió ardiente ante mi presencia, físicamente abordada, no se intuyó amante. Me ama como poeta no como hombre, yo la siento y la amo como mujer, no como musa. Esta simbiosis recurrente entre la poesía y la belleza se remonta a tiempos ancestrales, mi señora, desde La Ilíada de Homero me atrevo a sentenciar. El presente es considerado por Borges como un delicado equilibrio entre el pasado y el futuro, debido a esto el poeta es siempre el mismo poeta, más allá de la temporalidad. Y en el pasado lejano tenemos el poético y enfermizo enamoramiento no correspondido de Menelao por Helena cuestión que disparó acaso la tragedia más genial de la literatura universal. Y sospecho sobre la existencia de cientos de miles de “Menelaos” presentes y futuros, que sin ejércitos, ni naves, ni aliados depositan los infiernos del desamor en sus teclas creando los más maravillosos textos jamás escritos…
Debido a esto señora mía, y perdone que insista con el pronombre posesivo, prefiero que el dolor, compañero inevitable de mis días, no sea contagioso, no está bien depositar en el ser amado acefalías propias, que si tal angustia tiene consecuencias pues que sean mínimas y que los daños colaterales, en caso de presentarse, no sean motivo de hostilidades innecesarias. Como le mencioné soy un caballero, y como tal uno sabe en qué momento estar y cuando dejar de molestar. Finalizó el estado de víspera, señora, el crepúsculo le dio paso a la noche cerrada, y esta, al nuevo día, amanece que no es poco dice el bello film español…
…y por qué no habría de hacerlo, si somos solamente destinos mortales de un poema atemporal, acaso nuestra única función habrá sido agregarle algunas estrofas que prontamente también serán olvidadas…

Autor: Gustavo Marcelo Sala





País silobolsa CARLOS VILLALBA PARA MIRADAS AL SUR



Hacía menos de 48 horas que Mauricio Macri había achicado distancias con Daniel Scioli en la primera vuelta electoral. Los dos conductores apagaron los motores, bajaron y corrieron a abrazarse al grito de “¡Ganamos, ganamos!”. Era un festejo real, cargado de emoción, parecido al que surge en las populares del fútbol ante el gol del equipo propio. Detrás de la polvareda que cubría el amplio terreno en uno de los ombligos sojeros del país se veían esos gusanos de plástico que empezaron a reptar en los campos argentinos desde los años ´90, de los que se comercializaron 200.000 unidades en los últimos doce meses, en los que permanecen guardadas más de 51 millones de toneladas de granos, alrededor del 40 por ciento de la producción granaria nacional.
La anécdota es real, sucedió frente ahí como en muchísimos otros. El festejo deportivo tiene razones económicas. Los aproximadamente 13.000 millones de dólares embolsados por los grandes productores con espalda para especular, retener y desestabilizar la economía, rondan entre 80000 y 91000 millones de pesos. Si el valor de la moneda estadounidense fuese los $15 pesos que mencionó Macri en el debate televisivo y confirman sus baluartes económicos, la suma ascendería a $195.000 millones. Amor a la camiseta, que le dicen…, a la camiseta es verde.

Desestabilización y pobreza

Una vez que se cerró la vía regia para la fuga de dólares en 2011, gracias al control cambiario, el refugio de los granos en las bolsas gigantes se convirtió en una herramienta de condicionamiento de la economía por parte de los agroexportadores y, de paso, de intentos de desestabilizar a un gobierno que logró superar las zancadillas hasta el final.
El mecanismo consiste en retener cosecha en los silos plásticos con la intención de que se devalúe el peso, más allá del precio del producto, en especial la soja, en el mercado mundial. Además de la especulación, la maniobra impide el ingreso de divisas necesarias para las importaciones de bienes de capital, esenciales para mantener las producciones, garantizar las fuentes de trabajo y darle continuidad a las políticas de crédito y cuidado de los precios.

También limita la recaudación del Estado a través de las retenciones a las exportaciones, un impuesto progresivo, a los que siempre aspiró Néstor Kirchner, porque recae sobre los que más ganan. A lo largo de los últimos doce años de administración, el Estado invirtió el 60% de sus recursos en salud, educación, derechos sociales, es decir los volcó hacia los que menos tienen. El peronismo lo llama justicia social.
Birome, dulce de leche…

En “el campo” creen que la “maravilla” del silobolsa, que rompió con la estacionalidad y le dio al gran productor capacidad de maniobra y presión, es otro invento argentino. Pero no, es una creación alemana para almacenar heno y otros forrajes; aunque los argentinos, como no podía ser de otro modo, reformaron los gusanos gigantes para poder alojar ya no pastos de poco valor sino ¡granos!, que se cotizan en centenares de dólares por tonelada. Así nacieron esas bolsas de plástico blanco, de tres capas y filtro de rayos ultravioletas que miden en general entre 60 y 75 metros de largo.
El representante político del sector, Mauricio Macri –ni qué decir sus economistas- aseguran que faltan divisas en el país y el juez Bonadío colabora en la maniobra allanando al Banco Central. Sin embargo, en esos depósitos portátiles, según cálculos tan oficiales como conservadores, están retenidas cerca de 20 millones de toneladas de soja, 9,5 millones de toneladas de trigo y 21,4 millones de toneladas de maíz. Los 13.000 millones de dólares mencionados que, ingresados al circuito económico financiero, reforzarían el stock de divisas. Es sabido, hay pájaros que ponen el huevo en un nido y cantan en otro.
Para muestra y cierre, las decisiones del enmudecido Alfonso de Prat Gay, virtual ministro de economía de un presidente no electo, sobre la fortuna de la sucesión Fortabat: 1,5% quedó en el país, 98,5% la giró al exterior…, además de que los organismos de contralor aún no pudieron determinar si solo la “extranjerizó” o, también, “fugó” parte de ella.

Fuente: Miradas al Sur