EL PERDIDO - ESTACIÓN JOSÉ A. GUISASOLA - PARTIDO DE CORONEL DORREGO - BUENOS AIRES - ARGENTINA

miércoles, 27 de enero de 2016

LA DESOBEDIENCIA FISCAL ¿Qué pasaría si ahora les hacemos caso?





Ayer tuve un breve intercambio con Antonio Diez "El Mayolero" sobre cierta duda existencial que perturbaba alevosamente a mi escasa inteligencia

Te pregunto Antonio: ¿Muchos altos funcionarios del actual gobierno arengaban tiempo atrás a favor de una desobediencia fiscal. Con el tremendo aumento los precios, de las tasas e impuestos qué pasaría si hoy la población les hiciera caso? ¿Nos caería el peso de una ley que llamaban a violar? Paradojas neoliberales…

A lo que Antonio Diez me respondió:

Recuerdo que Marcos Aguinis en un seminario de la SRA que se hizo en Córdoba, fundamentó filosóficamente que "la desobediencia fiscal era un deber patriótico" y la comparó con el mandato constitucional de "tomar las armas en defensa de la Nación"…


Es interesante el dilema que se nos plantea en el presente a aquellos que estamos a favor de un Estado activo, participativo y fuerte. Sabemos que este tipo de gobiernos como los que estamos sufriendo lo colocan como un simple facilitador de los negocios privados soslayando cualquier intento de reparación social, cuestión que queda librada a merced de las jarras del derrame. Entonces deviene el cuestionamiento. ¿Le sigo aportando a un Estado que en la actualidad privilegia con lo recaudado a los sectores más concentrados y poderosos de la economía? ¿Le sigo aportando panglosianamente a un Estado Hood Robin?
Hace muchos años, cuando Lanata no era Magnetto, explicó, a mi criterio con certeza y en pleno auge de las AFJP, las razones por las cuales él recomendaba quedarse dentro del sistema de reparto. Debemos reconocerle que al tipo en aquel entonces no lo deslumbraron los espejitos coloreados con dólares ni las publicidades de Máxima, Siembra, Consolidar y demás asociaciones ilícitas que proliferaron por aquellos tiempos. “Más allá que en este momento el gobierno esté manejado por una manga de hijos de puta dedicados a los negocios no podemos cederles el Estado y desfinanciarlo. Acaso a modo de resistencia tenemos que seguir aportando porque sabemos que por lo menos una mínima parte va a ir parar, por obligación institucional, a las manos debidas, de la otra forma quedaremos expuestos a la eliminación integral del sistema jubilatorio universal”. Y vaya si tenía razón.
Hoy a muchos monotribustistas, profesiones y no profesionales y pequeños empresarios, ante la terrible transferencia de riqueza que se está desarrollando, se les presenta la disyuntiva de continuar aportando de acuerdo a sus ingresos o tratar de mimetizarlos para no seguir alimentando a los caníbales que nos gobiernan.
Convengamos que un sujeto consustanciado con el neoliberalismo no tiene ese drama existencial. Lo hará siempre y a todas luces. La elusión, la evasión, las operaciones y contrataciones en negro, el lavado y la compra de facturas están en su vademécum, en su ADN exitoso.
Creo que si de manera paradojal le hacemos caso a la teoría Aguinis, ergo desfinanciar por completo al Estado mediante la desobediencia fiscal, se profundizaría aún más la grieta social y el formato Freejack será irreversible. La educación, la salud y la previsión pública quedarán definitivamente a manos del mercado y no habrá movimiento nacional y popular que pueda revertir tantos años de ignominia.   
Nunca debemos olvidar la tesis Sturzenegger para lograr en el corto plazo objetivos económicos y financieros que favorezcan a los sectores concentrados: “Las pérdidas de bienestar asociadas a distorsiones económicas y crisis permiten a las sociedades aceptar medidas que serían imposibles de hacerlo en circunstancias menos críticas”.


Desfinanciar al Estado estaría colaborando eficientemente para dicho objetivo…


5 comentarios:

  1. Muy interesante su disparo. Yo durante los noventa escuché a muchos decir, prefiero que mi guita la maneje un Banco y no Menem sin comprenden que el propio Menem era el que te impulsaba para que vayas al Banco. Lo peor que le podía pasar a Menen era que nadie vaya a las AFPJ.

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  2. Yo fui una que no cedio y se quedo en el estado.En esa epoca Lanata era un capo para mi porque decia lo que muchos pensabamos y nadie lo planteaba en los medios como lo hacia el.Me dolio que no haya podido sostener su pensamiento por culpa del dinero y un ego enorme que no le permitio aceptar un fracaso en su profesion (me refiero al fallido intento de sostener su diario).Es una pena porque en su momento el gordo le clarifico el bocho a mas de uno.Recuerdo en esos dias la voracidad conque las empresas presionaban para captar clientes, parecian pirañas rondando a los trabajadores, con sus mentiras de grandes ganancias y un futuro asegurado, una vejez cubierta economicamente y mil maravillas mas.Y el estado permitiendoles hacer lo que se les cantaba.

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  3. Buen punto de vista sobre evadir impuestos. Pero un poco clasemediero, incluso un tanto Recoleto. Porque la mayor parte de los que deberían oponerse a los impuestos no pueden evadir impuestos; porque los pagan a través de lo que consumen, con el IVA.
    La vida no es simétrica: mientras los que tienen guita pueden evadir impuestos (y de hecho lo hacen poco menos que siempre), los que no tienen más que su laburo no tienen cómo.

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    1. Por eso aclaré monotributistas y Pymes.

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    2. DEBER PATRIOTICO=DESOBEDIENCIA FISCAL ,HIPOCRESIA AL PALO.
      En los paises que tanto admiran incluyendo el gran hermano liberal evadir impuestos es un delito muy grave, tambien en muchos otros paises, y los evasores van a la carcel.En el mundo se paga un toco de impuesto y no hay forma de safar entiendanlo.Para algunos definanciar el estado que pagara por el medico o los equipos que atenderan a el o a algun familiar no esta mal , lo que esta mal es hacer tumulto

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