EL PERDIDO - ESTACIÓN JOSÉ A. GUISASOLA - PARTIDO DE CORONEL DORREGO - BUENOS AIRES - ARGENTINA

miércoles, 29 de abril de 2015

EL ROL DE ESTADO, EL EMPLEO PÚBLICO Y EL FANTASMA DE LA CÁMPORA COMO EXCUSA PARA EL DESGUACE…





Ajuste, achicamiento del Estado, despidos, y el fantasma de La Cámpora.. Opera Fernando González para el Cronista Comercial…

“Una de las herencias más asfixiantes que tendrá el próximo presidente de la Argentina serán los nombramientos compulsivos de última hora que el kirchnerismo impulsa en el Estado para asegurarse la presencia de militancia rentada que compense un eventual alejamiento del poder. Los burócratas de las plantas transitorias pasan a la planta permanente. Y les dejan sus lugares a otros aspirantes con conocimientos rudimentarios y salarios de privilegio. Todo mientras aturde el fragor del fin de ciclo. El grupo más favorecido por esta tendencia es La Cámpora, que concibe al Estado mucho más como un refugio laboral que como una herramienta indispensable para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. El presupuesto de este año indica que 13.000 personas se sumaron a los agentes públicos nacionales y un informe de la Fundación FIEL dice que el Estado es el principal empleador del país”. (Opera: El Cronista Comercial)


Es verdad que la plantilla estatal ha crecido, porque ahora el Estado tiene mayor capacidad operativa que antes y esto tiene que ver con su protagonismo dentro de la economía; a eso hay que añadirle la estatización de varios servicios que estaban en las ineficientes manos de los privados. Llámese, Aguas Argentinas, Iberia, Repsol, Ferrocarriles, entre otros, y todos aquellos estamentos, preexistentes o nuevos, que han evolucionado de la misma forma que ha crecido nuestra actividad económica. Han crecido las plantillas policiales, tanto nacionales como las provinciales, han crecido las plantillan de la AFIP y del ANSES producto del natural aumento de recursos a propósito de la administración de los beneficios que reciben millones de argentinos que fueron incluidos dentro del sistema, han aumentado los recursos para cultura, educación, ciencia y tecnología, industria y salud. El perverso argumento resulta un sofisma si no tenemos en cuenta el crecimiento de la carga operativa estatal, al mismo tiempo adolece de fundamento si no colocamos sobre la mesa el incremento que tuvo de la mano de obra privada en estos doce años. En cuánto aumentó una y en cuánto aumentó la otra, evaluando sus proporciones, no ya para comparar absurdos no tabulables, sino para analizar con mayores certezas el crecimiento de la economía real.
El fantasma de La Cámpora resulta un argumento muy conveniente para que el mediopelo concluya que esos puestos no son necesarios y que tienen relación con cierto clientelismo político. El mediopelo, gracias a González, no se va a detener a pensar sobre la posible necesaridad que tiene dicha plantilla para que el Estado desarrolle sus tareas de manera eficiente. Únicamente que pensemos que González insista sobre la idea de un Estado ineficiente de manera volver a rematarlo como hicieron durante la segunda década infame. Les recuerdo que los recursos que ingresan al Municipio de Coronel Dorrego, Pago en donde vivo, no son precisamente de La Cámpora y a ningún oficialista se le ocurre observar a sus adherentes como futuros fantasmas sedimentarios. Tal cuestión se puede calcar en CABA, Santa Fe, Córdoba y cada uno de los distritos, oficialistas y opositores, a lo largo y a lo ancho del país.
El dilema es simple. Para aquellos que desean un estado que no intervenga, pequeño y sin peso político ni económico, lo ideal es adelgazarlo hasta su más tísica expresión, excluyendo todos los cuadros políticos que puedan poner en duda un sistema gestionalista que aseguré simplemente los negocios corporativos, internos y externos…


¿Existe relación entre la cantidad de empleados públicos y la eficiencia? Veamos este informe sobre países que tienen igual o mayor número de recursos públicos…


Empleo público en Europa (http://elordenmundial.com/)

Una de las características básicas en las estructuras públicas de los países desarrollados y de bienestar actuales se personifica en la figura del funcionario. Personal corriente administrativo de todos los niveles del Estado, profesores, médicos, policías, militares, investigadores o jueces son los ejemplos más manidos. Realizan servicios públicos de importancia vital para el correcto funcionamiento de un país, y el propio funcionamiento del Estado no se entiende sin ellos. Además, el añadido habitual de un puesto de trabajo fijo y medianamente bien remunerado de por vida es aliciente suficiente como para que sean plazas bastante apreciadas y demandadas en muchos países.
Con motivo de la última crisis, los argumentos que siempre se han esgrimido en ciertos sectores liberales de cara a reducir la plantilla del estado han vuelto a ser objeto de debate. Para el caso español, la congelación y reducción de los sueldos públicos, además de los recortes en las plantillas de trabajadores públicos ha sido una consecuencia directa del mal estado de las arcas públicas. ¿Qué cantidad de funcionarios es la adecuada? ¿Es malo que haya muchos? ¿Es malo que haya pocos? ¿Están demasiado bien pagados o deberían estar mejor remunerados? En los países nórdicos parecen tenerlo claro desde hace mucho. Según datos de la OIT de 2012, Dinamarca, Suecia y Finlandia son los países de la UE en los que existe mayor proporción de funcionarios dentro de la población activa. En Dinamarca, por cada 5,7 ciudadanos, existe un funcionario (17,54% de la población activa); en Suecia, un trabajador público por cada 7,1 suecos activos (14,08%); cada 7,9 fineses, uno trabaja para el estado (12,65%) y en 2005, según datos de la OCDE, uno de cada cinco noruegos (20%) tenía su puesto de trabajo en el sector público.






1 comentario:

  1. EL número de servidores púbicos por habitantes quizás no es un gran índice para evaluar la necesidad de agrandar o achicar
    Este número en razón al dinero disponible del tesoro o del presupuesto puede ser más correcto
    Habría que hacer cuantos servidores públicos se encuentran en posiciones productivas no burocráticas(Policias,médicos,enfermeras,maestros de escuelas públicas, empleados de ferrocarril etc)comparado con el número de empleados que no pueden explicar un servicio al público y comparar ese coeficiente con el de aquellos países
    Por ultimo saber cuánto cuesta ese empleado con respecto al de aquellos países en porcentaje a la plata disponible por el estado
    Es muy común que agencias del estado en esos países (lo digo por conocimiento de causa porque yo trabajo en una) funcionan bajo el sistema “cost efective” o sea se cobra una tarifa por los servicios y se maneja su propio presupuesto y solo puede tener el número de empleados que puede pagar con ese presupuesto si pierde plata perderá luego personal de planta , si se expande podrá agrandarse. La administración de recursos en estas agencias puede llegar a ser bien restringido y eficiente

    ResponderEliminar