Nos Disparan desde el Campanario... El Suicidio de Adam Smith… Entre liberales y liberludos... por Gustavo Marcelo Sala

 


La apología que hace el liberalismo moderno (neoanarcoliberalismo) del mayor enemigo de Smith: El monopolio
La apología del monopolio que hacen los Trump y los Milei no es otra cosa que el Capitalismo financiero y extremista fagocitándose al capitalismo productivo liberal, muere el ideal de la competencia y la mano invisible del mercado, los melones no se acomodarán más solos (nunca fue así) en el carro como ama pensar y decir banalmente el medio pelo liberprogresista, porque los melones, el carro, el mayoral y los caminos es claro que para los monopolistas son un gasto susceptible de ser eliminados.
La oferta y la demanda, ya rengas, dejarán de determinar porque dejarán de existir, al igual que el trabajo formal, solo te quedará pegarte dos duchas por día al igual que Darín como máxima aspiración burguesa, la riqueza concentrada en pocas e indivisibles manos que en alianza y por poder se dividirán al mundo y serán los nuevos Estados unipersonales, símbolos del paroxismo emprendedor individualista, asociados y corporativos a sus iguales, acaso sin banderas, sin fronteras, sin monedas, sin escudos, sin himnos, sin mártires, sin héroes, pero atesorando en sus reservas la rentabilidad que ofrece las carencias del resto de la humanidad.
Milei habló sobre la necesidad de sepultar al Estado de Bienestar y de un liberalismo tradicional en vías de extinción, sin mencionarlo instó a entender que el Punto de Cournot deber ser meta, objetivo máximo, es el desafío por venir. Y fue aplaudido por los empresarios que se desarrollaron como tales con las herramientas económicas de ese Estado de Bienestar que hoy están destruyendo.
La Democracia servirá en tanto no demore ni le ponga obstáculos al proceso de concentración, de lo contrario habrá que pasarla por arriba, la democracia será derrame (de miseria y muerte) y solo podrá pautar paradigmas sobre aquellos incisos que no interfieran en la evolución acumulativa. ¿Y qué hay de las personas que hoy viven en el planeta? Nunca se habla de las personas que hoy viven en el planeta, en todo caso como molestia, como en la Patagonia, se habla de la humanidad como un ente abstracto sin que importe demasiado el número de sobrevivientes y menos el de masacrados.
En El Capital Carlos Marx argumentó cierta cuestión que el anacocapitalismo en ejercicio ha blanqueado en su praxis: “Llegará el tiempo en el cual las fuerzas productivas de que dispone la sociedad no sirvan al desarrollo de la civilización burguesa y de las relaciones de propiedad burguesas; por el contrario, resultan demasiado poderosas para estas relaciones, que se constituyen como un obstáculo para su desarrollo; y cada vez que las fuerzas productivas salvan este obstáculo, precipitan en el desorden a toda la sociedad burguesa y amenazan la existencia de la propia sociedad burguesa. Las relaciones burguesas resultan demasiado estrechas para contener las riquezas creadas en su seno. ¿Cómo vence esta crisis la burguesía? Por una parte, por la destrucción obligada de una masa de fuerzas productivas; por otra, por la conquista de nuevos mercados y la explotación más intensa de los antiguos. ¿De qué modo lo hace, entonces? Preparando crisis más extensas y más violentas y disminuyendo los medios de prevenirlas”.
Para esto, los Trump, los Milei, los Bukele, los Orbán, QUEMARON LOS LIBROS DEL DERECHO Y ESCRIBIERON EN SU LUGAR UN COPY PASTE DE LA INQUISICIÓN, ACASO EL FORMICARIUS, DAEMONOLOGIE, TAL VEZ... Habemus personas presas en base a probados falsos testimonios, habemus personas presas sobre causas de traición a las que forzosamente se tuvo que inventar una guerra para que más o menos encaje alguna posibilidad de procesamiento, habemus gente presa preventivamente que hace tres años ha dejado la función pública pero la cual se dice puede entorpecer el proceso. Están a cinco minutos de invocar la blasfemia y la brujería K. Durante el oscurantismo no alcanzaba con la ley, era necesario invocar una ley suprema omnímoda y unívoca, un Dios en silencio era el pretexto. En este caso un Dios parlante, el establishment, es quién domina la fe de las mayorías, que aman, comen y gozan con el pulgar hacia abajo...

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