Intento en esta compilación de testimonios, crónicas y relatos impropios, en algún caso documentos epocales de origen, evocar a las mujeres que en aquella centuria de luchas (1870-1970) lograron que la llama colectiva de género jamás se apague aun cuando la derrota parecía inexorable, incluso poniendo el cuerpo, y en muchos casos perdiendo la vida hasta de la manera más aberrante, porque para el establishment patriarcal no alcanzaba con matarlas, era necesaria la inexistencia y un adecuado olvido, por eso hasta duele cierta banalización de la problemática, llamémosle irrespeto por el coraje. Hoy esa llama genérica es inextinguible, es una revolución en marcha, la más contundente de la contemporaneidad. Y tal mención en nada se relaciona con el poder coyuntural, porque sus actos y sus principios estaban y están muy por encima de la circunstancia política, a tal punto que en el presente la cuestión genérica cruza transversalmente el campo de las ideas siendo necesaria la ampliación de las doctrinas incluyendo en ellas capítulos antes no pensados. Lo peor que le puede pasar al movimiento revolucionario feminista es transformase en clasista (en conservador) con un ingrediente estigmatizador y que solo sean observables las violencias - de todo signo y tenor, no solo doméstico - dentro de los sectores postergados de la sociedad, haciendo la vista gorda sobre los que detentan el poder real, o directamente licenciando a los responsables del vejatorio delito. Mujeres en armas, mujer bonita es la mujer que lucha, no es la mujer que para igualarse con el hombre adquiere su cobardía, o para superarlo la multiplica, esto es, intentar sumar lo peor de él...

Maravilloso libro Gustavo.
ResponderEliminarGF.
Le agradezco mucho tanto el interés por el material como por el halago. Es acaso el libro que más me entusiasmo hacer debido a que las historias de estas mujeres están en el límite de lo heroico, pero la heroicidad en tanto el humanismo. No se plantaban sociedades distópicas, ideales, sino algo más complejo aun, un sociedad justa. Si bien casi el 75% de libro son documentos o textos que no me pertenecen creo que el mayor trabajo fue haber escogido entre miles, y eso me obligó a lecturas que intelectualmente, a partir de su investigación, las considero como propias desde el rigor del conocimiento. Esto empezó en el año 2011 con aquella sección que se denominó Grandes Mujeres de la Historia e involucró más de 150 luchadoras en todos los campos sociales, culturales, políticos, genéricos, religiosos, etc. Le mando un gran abrazo..
EliminarGustavo Marcelo Sala
Gracias por el merecido homenaje de aquellas que pelearon -nó desde un pie de igualdad con los hombres- porque ellas además sufrieron como un plus la agresión misógina del vandalismo criminal de los detentadores del poder . Merecido recordatorio a "la Chernia" Liliana .Recorrer la buena síntesis del listado aportado por Roberto Baschetti , de mujeres vivas o muertas que lucharon por la liberación es estremecedor. Recordándolas en sus combates y padeceres, a muchas que tuve como Compañeras y/o amigas, o como partes actoras en las acciones judiciales que patrociné como abogado a sus familiares, no nos lleva a la compasión, lástima , pena o dolor, sino a rescatar su permanente recuerdo, para darnos siempre ánimo de levantar sus banderas y recoger sus legados para llevarlos a la victoria. Gracias por el libro Gustavo.
ResponderEliminarLeo con orgullo el comentario que escribí sobre tu imprecindible libro de las historias olvidadas de nuestra Patria, que por desgracia son tantísimas. También de la historia universal protagonizada por muejres. Desafiante y valiente título . Nuevamente a cinco años del primer comentario , y todo el agua corrido bajo el puente de nuestra historia social y política y en particular de la nuestra común compartida, refuerzo con este Felicitaciones y Muchas Gracias.
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