Ocho de Marzo de Gioconda Belli





Amanece con pelo largo el día curvo de las mujeres,
¡Qué poco es un solo día, hermanas, qué poco,
para que el mundo acumule flores frente a nuestras casas!
Desde la cuna donde nacimos 
hasta la tumba donde dormiremos
- toda la atropellada ruta de nuestras vidas -
deberían pavimentar de flores para celebrarnos
(que no nos hagan como a la Princesa Diana que no vio, ni oyó las floridas avenidas 
postradas de pena de Londres)
Nosotras queremos ver y oler las flores.

Queremos flores de los que no se alegraron
cuando nacimos hembras en vez de machos,
queremos flores de los que nos cortaron el clítoris
y de los que nos vendaron los pies
Queremos flores de quienes no nos mandaron al colegio
para que cuidáramos a los hermanos 
y ayudáramos en la cocina.
Flores del que se metió en la cama de noche
y nos tapó la boca para violarnos 
mientras nuestra madre dormía.
Queremos flores del que nos pagó menos 
por el trabajo más pesado
y del que nos despidió cuando se dio cuenta 
que estábamos embarazadas.
Queremos flores del que nos condenó a muerte
forzándonos a parir a riesgo de nuestras vidas.
Queremos flores del que se protege del mal pensamiento
obligándonos al velo y a cubrirnos el cuerpo,
del que nos prohíbe salir a la calle 
sin un hombre que nos escolte.
Queremos flores de los que nos quemaron por brujas
y nos encerraron por locas,
flores del que nos pega, del que se emborracha
del que se bebe irredento el pago de la comida del mes.
Queremos flores de las que intrigan 
y levantan falsos testimonios,
flores de las que se ensañan contra sus hijas, 
sus madres y sus nueras
y albergan ponzoña en su corazón 
para las de su mismo género

Tantas flores serían necesarias 
para secar los húmedos pantanos
donde el agua de nuestros ojos se hace lodo;
arenas movedizas tragándonos y escupiéndonos,
de las que tenaces, una a una, tendremos que surgir.

Amanece con pelo largo el día curvo de las mujeres.
Queremos flores hoy.
Cuánto nos corresponde
del jardín del que nos expulsaron


Comentarios