Nos Disparan desde el Campanario.... Cita a la autoridad: habeas corpus colectivo... por Valeria González

 



Fuente: En El Margen

Link de Origen:

https://enelmargen.com/2026/07/18/cita-a-la-autoridad-habeas-corpus-colectivo-por-valeria-gonzalez/








Imagen de portada: Emiliana Miguelez

Cuidado editorial: Mariana Castielli y Laura Gobbato


El 24 de marzo se cumplieron cincuenta años del golpe de Estado en Argentina.

Cincuenta años de delitos de lesa humanidad que aún nos pasan entre ausencias y pactos de silencio, pero también entre juicios, arte y palabras.

Desde Fogonazos escriturales a cargo de Valeria González, iremos publicando una serie de crónicas breves que intentan visibilizar no sólo el horror, sino el poder de una comunidad que ha hecho que el lazo no claudique.

Nos siguen faltando. Los buscamos.


Agradezco a Sofía Caravelos, hija de padres secuestrados/desaparecidos y miembro del colectivo #SonSinCuenta, por su tiempo y su disposición para conversar, en una extensa entrevista, sobre aspectos jurídicos que facilitaron la escritura de esta crónica. 

La marcha del 24 de marzo de 2026 —al cumplirse 50 años del golpe de Estado— fue convocada con la consigna Que digan dónde están para señalar el carácter presente de un delito que no prescribe hasta tanto sea posible saber el destino de todas y cada una de las personas desaparecidas durante la última dictadura militar en Argentina. 

Ese mismo día, un grupo de hijos, hijas y familiares de desaparecidos y asesinados, presentó en Tribunales un habeas corpus colectivo. En un fallo histórico, la Cámara de Apelaciones le indicó al Juez que lo aceptara.  


Habeas corpus: que tengas tu cuerpo 


Hablar de habeas corpus —para quienes no estamos familiarizados con el discurso del Derecho— remite a la dictadura militar, cuando madres, abuelas y otros familiares presentaban ese recurso para reclamar por el paradero de sus familiares detenidos-desaparecidos. 

“Habeas corpus proviene del latín jurídico y significa literalmente “que tengas (tu/el) cuerpo” o “que traigas tu cuerpo”, cuya expresión amplia resulta ser habeas corpus ad subjiciendum, es decir, ‘que tengas tu cuerpo para mostrar’ ante el Juez.” (*)

Es una herramienta jurídica para “proteger a todo habitante del suelo argentino de toda privación o amenaza de la libertad física o ambulatoria adoptada sin orden escrita de autoridad competente” (**). No requiere patrocinio de un abogado: puede ser presentado por cualquier ciudadano, en cualquier día y horario y posee el formato de una carta dirigida al Juez.

Durante la dictadura se han presentado miles de habeas corpus generalmente desestimados y en muchas ocasiones con costas a los demandantes —según aclara Sofía Caravelos—, desalentando así desde el mismo Poder Judicial el uso de esa herramienta del derecho.

A las 3.10 hs. del 24 de marzo de 1996 —exactamente a veinte años del golpe militar—, la agrupación H.I.J.O.S. presentó un habeas corpus a favor de distintas personas individuales. Era el tiempo de vigencia de las leyes de impunidad (Obediencia debida y Punto Final) y de los indultos realizados por decreto durante el menemismo, cuando los pocos militares que habían sido juzgados y condenados caminaban libres por las calles. 

El 24 de marzo de 2026 a las 3.10 hs de la madrugada —a cincuenta años del golpe de Estado de 1976—, el colectivo #SonSinCuenta presentó en Tribunales un habeas corpus de carácter colectivo —cualidad absolutamente novedosa— donde reafirman la exigencia “que nos digan dónde están”.


Cita a la autoridad


Este habeas corpus tiene un punto de contacto de enorme importancia con los presentados durante la dictadura militar y aquellos que se reiteraron durante la vigencia de las leyes de impunidad: en los tres casos, el reclamo aparece en momentos de desfallecimiento de la ley ya sea por la acción del Estado que perpetra acciones terroristas o porque luego intenta desconocerlas. Como este tiempo que vivimos y en el que entonces esta palabra se hace oír una vez más. Es una cita a la autoridad.

Una toma de la palabra para exigir al Estado que responda por sus obligaciones exactamente donde se ha ausentado. Esta palabra que se enuncia —y busca la vía jurídica para hacerlo— es la de la potencia de una voz que no estuvo, no está ni estará nunca dispuesta a aceptar el exterminio que busca eliminar el cuerpo y las marcas de una existencia como destino posible para un ser humano; esto es, que resulta inaceptable convivir en una sociedad donde hay muertos que no terminan de morir y niños apropiados —hoy adultos extraviados—que no acceden a su verdad filiatoria.

En los momentos donde la autoridad falta a la cita y en su lugar se instala despotismo, donde la legalidad que nos atraviesa a todos es puesta en cuestión por el propio Estado y se torna fraude y connivencia, cuando el negacionismo —que busca continuar la operación de exterminio— organiza las formas de desentendimiento de la acción criminal, entonces aparece en la escena pública el habeas corpus.

Este habeas corpus colectivo en su exigencia al Juez dice no al arrasamiento de lo humano como destino posible para una comunidad y sus lazos. Y refuerza el carácter lesivo de la humanidad que siguen teniendo esos crímenes imprescriptibles.


Derecho al duelo


En la presentación ante el Poder Judicial hay una referencia al duelo como derecho, no únicamente de quienes deberían contar como deudos (pero están impedidos de hacerlo), sino de la comunidad toda. 

Esta presentación vuelve a nombrar la ausencia, aún cuando en los juicios que se vienen realizando hace veinte años haya habido condenas en muchas causas. El castigo necesario no agota, no cancela la pregunta acerca de dónde están.

Un desaparecido no es un muerto. Es alguien que ha sido sustraído del espacio público y de la legalidad que supone inscribir públicamente una muerte. El estado permanente de ni muerto ni vivo, condena a la incertidumbre a quienes han quedado atados a una pregunta sin respuesta, en la búsqueda perpetua que se transmite de generación en generación como trauma sin duelo. Como dice una de las firmantes de este habeas corpus colectivo en audiencia del 7 de mayo de 2026 ante la Cámara de Apelaciones (***): yo sé que si me muero mis hijos y mis nietos van a seguir buscando. Yo no quiero que pase eso.


(*) Texto del habeas corpus colectivo, «Promueven acción de Hábeas Corpus colectivo – A 50 años del Golpe de Estado que nos digan dónde están» página 4 

(**) Ídem, página 4

(***) Quien quiera escuchar la audiencia puede acceder a este link: 

https://www.youtube.com/live/c_zl4fX20hQ


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