Jamás,
jamás, jamás el lenguaje, las categorías
o el léxico son neutrales.
Las
minorías de raza negra de los Estados Unidos en épocas muy recientes se autodefinen como “afrodescendientes” en un claro
intento reivindicatorio de su origen racial y su orgullosa negritud. Rápidamente la
utilización política funcional le opuso el “afroamericano” en esa doble falsa
entelequia porque esos ciudadanos no son “ni africanos” ni técnicamente
“americanos”, categorías auto-capturada en sus mapas de geopolítica mundial , en
términos excluyentes del gran universo
que existe en nuestra América plurinacional/racial , condición que no debemos
resignar todos aquellos que vivimos al sur del rio Colorado. Somos tan americanos los aborígenes del Matto Grosso, los llaneros
colombianos, los coyas del Altiplano, los gauchos de la pampa argentina como asi
también los porteños de las villas o de
los countrys bonaerenses-.
En
estos tiempos pandémicos donde se pone en crisis la estantería de valores y
conceptos de la hasta ahora llamada “normalidad” , mientras las derechas
desesperadas defensoras de “sus economías” y de sus consiguientes valores invierten en balas y represiones mientras
retacean aportes y recursos a la OMS y al asistencialismo social , produciendo por ende agresiones de todo tipo
, desperdiciando vidas no sólo por el Covid 19 sino con los garrotes
represivos, llegamos a la muerte de George Floyd entre
varias y distintas otredades –incluso en nuestro país-.
Sin
embargo -aquella en EE.UU.- rebalsó la
tolerancia, primero de las propias
víctimas luego de la parte de la humanidad que repudia
esas políticas del apartheid encubierto
y ello se escuchó en todo el mundo. Frente a esto las grandes cadenas de
los medios oligopólicos mundiales con epicentros en USA, habiéndose apropiado y
resignificado el concepto, repiten insistentemente
el estado de “afrodescendientes” en clara intencionalidad discriminadora ,
xenófoba y racista , casi logrando quitar a ese colectivo de raza negra su
condición de ciudadanos norteamericanos o en el mejor de los casos
adjudicándoles una jerarquía devaluada , de segunda clase, “mataron a un
afrodescendiente” para referirse a personas que tienen más arraigo temporal en
el territorio y en la cultura que los propios Madison , Jefferson o Lincoln por
descendencia de los esclavos arrancados <ésos sí> de sus comunidades
africanas hace doscientos , trescientos o más años de antigüedad, y por ende
exactamente con los mismos derechos y garantías que cualesquiera otros
nacionales. Es otra manera de menoscabar
a esas minorías restándoles sus plenos derechos y garantías por el color de su piel.
El
prejuicio y el odio de los sectores supremacistas encuentran de esta forma una
nueva fuente de diferenciación y de estigmatización. En ningún otro lugar de
los países centrales, ex –metrópolis coloniales, se utilizan estas categorías
discriminadoras, no ocurre ni en Holanda, ni en Francia ni Portugal, ni España
ni tampoco en Gran Bretaña, menos aún en países americanos donde el porcentaje
de su población negra orilla más del 90% (Haití, Bahamas, República Dominicana,
etc) siendo que en USA esa minoría racial ¡¡sorprendentemente!! solo ocupa el
13, 6% de la población total , mientras que en Brasil llega al
49,6% sumado a los mulatos, sin por ello agregar a la general categoría de “pobre”
una fuente extra de repudio a su calidad ciudadana haciendo ningún distingo en su denominación
con los de raza blanca, que hoy son minoría.
La
categoría de “raza humana” no admite
después de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre y los Pactos de DD.HH. otra diferenciación
para el amparo de sus derechos y de su dignidad y resulta por tanto inadmisible
el color u origen de esa raza para tabular su discriminación.
El
imperio global que otrora fundó su poderío –más que ningún otro- al igual que
Brasil, con el trabajo de ingentes cantidades de mano de obra esclava todavía
luego de varios siglos sigue encontrando no sólo en sus estructuras social,
económica y política sino en las categorías identitarias xenófobas nuevas
formas de discriminación racial y clasista.
*Eduardo Schiel,
abogado, escritor, ensayista, integrante de la Conadep, autor del libro Nunca
Más Ni Nunca Menos
Lo paradójico es que hay gran cantidad de negros en los EE.UU que estén de acuerdo con esa lógica racial simplemente porque la taba le salió suerte...
ResponderEliminarEl caucásico pensador italo-ruso Igor D'alatengo no está de acuerdo.
ResponderEliminarEPIGRAFE , desaparecerá el racismo y la xenofobia cuando finalmente la noticia sea , LA POLICIA ASESINÓ A UN CIUDADANO NORTEAMERICANO, punto
ResponderEliminarEs cierto ! Mientras tanto, no era Trump el que decía en campaña que "América volverá a ser grande", o algo así? Para volver a ser grande, pensarán seguir asesinando, adentro o afuera del gran país ? ... Interesante el planteo. Creo que lo de afrodescendientes sirve para seguir denunciando la diferencia, la lucha, pero el sistema de nuevo los quiere asimilar sin legitimarlos.
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