Revista Nro. 10 ¿Afrodescendientes o ciudadanos norteamericanos? Por Eduardo Schiel



Jamás, jamás, jamás  el lenguaje, las categorías  o el léxico son  neutrales.
Las minorías de raza negra de los Estados Unidos en épocas muy recientes se autodefinen como “afrodescendientes” en un claro intento reivindicatorio de su origen racial y  su orgullosa negritud. Rápidamente la utilización  política funcional  le opuso el “afroamericano” en esa doble falsa entelequia porque esos ciudadanos no son “ni africanos” ni técnicamente “americanos”, categorías auto-capturada en sus mapas de geopolítica mundial , en  términos excluyentes del gran universo que existe en nuestra América plurinacional/racial , condición que no debemos resignar todos aquellos que vivimos al sur del rio Colorado.  Somos tan americanos  los aborígenes del Matto Grosso, los llaneros colombianos, los coyas del Altiplano,  los gauchos de la pampa argentina como asi también los porteños de las villas o de  los countrys bonaerenses-.
En estos tiempos pandémicos donde se pone en crisis la estantería de valores y conceptos de la hasta ahora llamada “normalidad” , mientras las derechas desesperadas defensoras de “sus economías” y de sus consiguientes valores  invierten en balas y represiones mientras retacean aportes y recursos a la OMS y al asistencialismo social ,   produciendo por ende agresiones de todo tipo , desperdiciando vidas no sólo por el Covid 19 sino con los garrotes represivos, llegamos a la muerte de George Floyd  entre  varias y distintas otredades –incluso en nuestro país-.
Sin embargo -aquella en EE.UU.-   rebalsó la tolerancia,  primero de las propias víctimas   luego de la parte de la humanidad que repudia esas políticas del apartheid encubierto  y ello se escuchó en todo el mundo. Frente a esto las grandes cadenas de los medios oligopólicos mundiales con epicentros en USA, habiéndose apropiado y resignificado el concepto,  repiten insistentemente el estado de “afrodescendientes” en clara intencionalidad discriminadora , xenófoba y racista , casi logrando quitar a ese colectivo de raza negra su condición de ciudadanos norteamericanos o en el mejor de los casos adjudicándoles una jerarquía devaluada , de segunda clase, “mataron a un afrodescendiente” para referirse a personas que tienen más arraigo temporal en el territorio y en la cultura que los propios Madison , Jefferson o Lincoln por descendencia de los esclavos arrancados <ésos sí> de sus comunidades africanas hace doscientos , trescientos o más años de antigüedad, y por ende exactamente con los mismos derechos y garantías que cualesquiera otros nacionales. Es otra  manera de menoscabar a esas minorías restándoles sus plenos derechos y garantías  por el color de su piel.
El prejuicio y el odio de los sectores supremacistas encuentran de esta forma una nueva fuente de diferenciación y de estigmatización. En ningún otro lugar de los países centrales, ex –metrópolis coloniales, se utilizan estas categorías discriminadoras, no ocurre ni en Holanda, ni en Francia ni Portugal, ni España ni tampoco en Gran Bretaña, menos aún en países americanos donde el porcentaje de su población negra orilla más del 90% (Haití, Bahamas, República Dominicana, etc) siendo que en USA esa minoría racial ¡¡sorprendentemente!! solo ocupa el 13, 6% de la población total , mientras que en Brasil  llega al  49,6% sumado a los mulatos,  sin  por ello agregar a la general categoría de “pobre”  una fuente extra de repudio a su calidad  ciudadana  haciendo ningún distingo en su denominación con los de raza blanca, que hoy son minoría.
La categoría de  “raza humana” no admite después de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre  y los Pactos de DD.HH. otra diferenciación para el amparo de sus derechos y de su dignidad y resulta por tanto inadmisible el color u origen de esa raza para tabular su discriminación.
El imperio global que otrora fundó su poderío –más que ningún otro- al igual que Brasil, con el trabajo de ingentes cantidades de mano de obra esclava todavía luego de varios siglos sigue encontrando no sólo en sus estructuras social, económica y política sino en las categorías identitarias xenófobas nuevas formas de discriminación racial y clasista.



*Eduardo Schiel, abogado, escritor, ensayista, integrante de la Conadep, autor del libro Nunca Más Ni Nunca Menos

Comentarios

  1. Lo paradójico es que hay gran cantidad de negros en los EE.UU que estén de acuerdo con esa lógica racial simplemente porque la taba le salió suerte...

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  2. El caucásico pensador italo-ruso Igor D'alatengo no está de acuerdo.

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  3. EPIGRAFE , desaparecerá el racismo y la xenofobia cuando finalmente la noticia sea , LA POLICIA ASESINÓ A UN CIUDADANO NORTEAMERICANO, punto

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    1. Es cierto ! Mientras tanto, no era Trump el que decía en campaña que "América volverá a ser grande", o algo así? Para volver a ser grande, pensarán seguir asesinando, adentro o afuera del gran país ? ... Interesante el planteo. Creo que lo de afrodescendientes sirve para seguir denunciando la diferencia, la lucha, pero el sistema de nuevo los quiere asimilar sin legitimarlos.

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