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martes, 20 de marzo de 2018

EN POLÍTICA SON LOS MEDIOS LOS QUE DEBEN JUSTIFICAR EL FIN (Albert Camus)



EL FIN JUSTIFICA LOS MEDIOS, A LOS MEDIOS Y A LOS MIEDOS - dos textos





LA POSVERDAD
Blog La Vergüenza de mi Familia




“Posverdad”  es un término nuevo que se usa para describir un modo de manipulación de la opinión pública, en el que se apela a creencias personales y a lo emotivo, desconectándose de los hechos objetivos, de la realidad, de los datos duros, con el objetivo de actuar sobre la realidad. Para algunos -entre los que me incluyo -  la posverdad es sencillamente una mentira, una estafa.  El problema es que muchos la creen porque aparenta ser verdad y porque confirma su opinión sobre algo.  La trampa es que no importa si es verdad o no, mientras valide su opinión, y le permita actuar sobre la realidad como si aquello fuera cierto.

Creo que esto empieza con un periodista estadounidense, Eric Alterman, que habló de un "ambiente político de la posverdad" y acuñó el término “Presidencia de la posverdad" para referirse a la presidencia de George W. Bush.

Las declaraciones de Bush y sus ministros después del atentado a las Torres,desconectaron a la opinión pública de los hechos de la realidad y generaron una posverdad redonda y perfecta para sus intereses: Sadam Hussein tenía armas de destrucción masiva. Era un peligro, había que acabar con él. 
Contaron, claro con la inestimable ayuda de Tony Blair, José María Aznar y el inefable Silvio Berlusconi.

Las armas de destrucción masiva, que no existían, justificaron la invasión a Irak y el asesinato de Hussein. Para cuando se descubrió que no existían las armas de destrucción masiva, ya se habían cumplido todos los deseos de Bush &Co y todo era irrelevante. Hasta los centenares de miles de muertos.

Esa gente se dio cuenta de que no necesitás hechos, ni que sea realidad, simplemente ¡podés mentir! ... Contando con un buen sistema de medios de comunicación, podés hacer creer a la gilada lo que se te cante.

En el ámbito latinoamericano, Durán Barba escribió todo un libro al respecto. “El arte de ganar” lo tituló. En ese libro se describen toda clase de operaciones, manipulaciones, distorsiones, espionaje. Las herramientas más indignas, repugnantes e impresentables. 
Durán se jacta de haber provocado el suicidio de un candidato, acusándolo falsamente de un abuso a un menor, o algo por el estilo.

Recuerden cuando Daniel Filmus denunció que un mensaje grabado preguntaba por teléfono a los votantes de la CABA qué pensarían si se comprobaba que el padre de Filmus, que era aquitecto, era socio de Sergio Shocklender.

El padre de Filmus, no era arquitecto, era un comerciante de 80 años en ese momento y no tenía ni el más remoto vínculo con Shocklender… 
O sea, la “posverdad” inventada por la empresa de Durán Barba y esparcida por medio de su call center (Connectic SRL), no tenía ni un solo punto de contacto con la realidad. 

Filmus hizo una denuncia penal, debe haber una causa en algún juzgado, pero el asunto es que perdió esas elecciones y Macri las ganó, logrando su reelección.  
No se puede afirmar que perdió las elecciones por esa campaña sucia, pero sirve para demostrar de qué son capaces. Lo que importó fue el hecho de hacer rodar una versión, aprovechando el alboroto por Shocklender.

No son errores, ni una casualidad permanente. Tienen el propósito deliberado de distorsionar o desinformar. 
Es “el fin justifica los medios”.

El mundo padece la posverdad. No creamos que esto es un fenómeno argentino.

El referéndum sobre la permanencia del Reino Unido en la Unión Europea (en 2016) fue terriblemente manipulado.  La campaña a favor de abandonar la UE, usó cantidad de falsos argumentos, como el cartel que reza que se mandaban 50 millones de libras diarias, que se podían gastar en otra cosa. 

Ese argumento apelaba a la autoestima altísima de los británicos… nosotros somos ricos, ellos son pobres, los estamos manteniendo…

El debate filosófico respecto de si “los hechos” o “la realidad” son cosas relativas… si “la verdad” es relativa, si todo es materia opinable, todas esas discusiones no son accesibles a un público masivo. No tienen ni la difusión ni despiertan el interés de las mayorías.

Las redes sociales… esas cosas de doble filo…  
Por un lado tienen la capacidad de permitir que nos enteremos de cosas que los medios de comunicación no nos informarían jamás. Nos enteramos en vivo lo que pasa en cualquier lugar y en cualquier momento, siempre que haya alguien con un celular filmando o tomando una foto y subiéndola a Twitter o Facebook.

 Pero está el otro filo: una opinión reproducida miles o millones de veces, se transforma en algo tan satisfactorio como un hecho. Eso es una posverdad.

Al macrismo le encanta discutir la cifra de los desaparecidos durante la dictadura. Lo hacen a cada rato, Lopérfido, Avruj, Gomez Centurión, el mismo Macri (“No tengo idea si son 9 mil o 30 mil los desaparecidos. Es un debate en el que no voy a entrar"). Ajá.

Es angustiante y agotador tener que vivir explicando siempre lo mismo: está confirmado por documentos que enviaron los propios militares asesinos a la embajada de su madre patria, que para 1978 ya habían matado 22 mil personas. 
Y todavía tenían 5 años más por delante para seguir matando. 

Esa es una posverdad perfecta: discuten un número, como si 9000 desaparecidos fuera una tontera, una nimiedad. 
Siguen discutiendo una cifra, a pesar de las pruebas, porque desean minimizar la tragedia nacional provocada por la dictadura, a la que apoyaron y extrañan. 
Eligen estar cerca del verdugo y lejos de las víctimas.

La cifra precisa la saben los asesinos, amigos del macrismo… son igual de cínicos con todo.

Las "noticias falsas" son moda. Todo el tiempo se usan imágenes que pertenecen a otra cosa para instalar un tema, respondiendo a la pura conveniencia política. 

Como ejemplo, hace pocos días, en medio del conflicto docente…Pusieron al Call Center de Marcos Peña a reproducir esto hasta el hartazgo por las redes sociales, hasta que alguien, se tomó el trabajo de buscar… y la foto era sacada de la página de Mercado Libre…
Así que ahí, esforzadamente, hay que hacer circular la verdad para derrotar esa mentira. Pero seguramente hay más de un Globerto que se quedó con la imagen de que Baradel tiene un BMW  blanco. 
Y te lo va a discutir hasta desgargantarse.

Los estrategas políticos de la posverdad quieren enseñarnos a vivir sin verdad y sin hechos. 
Piensan en los hechos de la realidad como algo que elegimos en un supermercado y nosotros, los consumidores de hechos,  optamos por la mejor oferta, la que más nos conviene según nuestros intereses, la que más se adapta a nuestra escala de valores, la que mejor satisface nuestro deseo de odiar o amar...

Te reducen 12 años de gobierno kirchnerista, a una frase lapidaria: “se robaron todo”. Punto.

Se termina ahí. Ese es EL HECHO. Esa es LA VERDAD. Fueron al supermercado de realidades y compraron esa realidad inmodificable e indiscutible.

El consumo de hechos a voluntad es peligroso para la salud mental, social y política del consumidor. Pero no les importa mucho que digamos, porque se sienten reivindicados, confirmados y representados por esa opinión, a la que consideran una verdad indiscutible.

Afecta su salud mental porque se convierten en energúmenos repitentes de un puñado de slogans, que terminan no explicando nada y vaciando todo de contenido.

Afecta su interacción social, porque con los únicos que pueden conversar es con los que están de acuerdo con sus slogans, así que los repiten a coro un rato… y termina siendo aburrido. Con la otra mitad de la sociedad, no pueden hablar sin cagarse a puteadas.

Ni hablemos de lo que los afecta políticamente, porque cuando se quieran acordar… van a estar otra vez en la lona, golpeando las paredes como en el 2001. Lástima que nos habrán arrastrado a todos.

La mayor desventaja del consumo de hechos a voluntad es que más temprano que tarde, el hecho comprado se autodestruye, por obra y gracia de su naturaleza: PORQUE ES UNA MENTIRA.

Ponele: En el estante del super está la posverdad “hay que dejar de subsidiar a los vagos, estoy harto de mantener vagos, garrálapala”. Al lado está la posverdad asociada “hay que sincerar las tarifas, todo es una gran mentira kirchnerista, para robar”

El usuario de posverdades va y compra. Ambas, porque es un combo. 
Y eso deriva en que le retiran el subsidio de la luz y del gas, del que también él se beneficiaba. Y le aumentan el 1000% las tarifas. Así que ahora va y paga mucho más de luz y de gas… pero paga callado. 
Y aunque se da cuenta de que compró falsificaciones, grotescas imitaciones de hechos de la realidad, y que los compró porque le convenían para su desprecio y odio de clase… tal vez se justifique pensando “pero al menos no están más estos negros en el poder”… y aguantará así hasta que estalle y salga con un palo a golpear un portón gritando “que se vayan todos”.

Ahí reside la mayor desgracia de esto: se va deteriorando la confianza en las instituciones, en las estructuras, en la política, en los políticos, en los medios de comunicación… 
Y todo es beneficio para la antipolítica. Nadie confía en nada… Nadie es confiable… Todo es mentira. La verdad no existe… mi verdad, tu verdad… Individualismo a full.

El rol de los medios masivos es determinante.
Ya naturalizamos que un presidente tenga dinero no declarado en paraísos fiscales. 
Ahora hay que separar al Mauricio Presidente del Mauricio hijo de Franco, empresario. Son dos personas diferentes, con diferentes intereses… jajja!  
Esa es la nueva posverdad que nos están empujando por la garganta. 
Andá a separar la harina del pan, pelotudo!…

Nos espera una lucha cruel y mucha, como siempre.

Conocer al enemigo y sus subterfugios es importante para derrotarlo.
No hay profundidad intelectual en estos tipos. No son genios ni personalidades brillantes. No hay que esforzarse para descubrir lo que hacen. No son tan inteligentes… 
Son vivos, y carecen de escrúpulos.

Lo que hay, es una superficialidad, una estupidez, una arrogancia de una  sociedad de mierda que ha encumbrado a estos tipos frívolos a un nivel que no merecen.

Ya pasamos cerca de este lugar en los 90…  cuando uno salió a decir que era la muerte de las ideologías, el fin de la historia. 
Eso quisieran.

Estos últimos días dejaron descansar al demonio Baradel y la emprendieron contra el demonio Indio Solari, al que están linchando mediáticamente con una saña tremenda.

Me encantó cómo agradecieron las Abuelas al Indio, por siempre participar de la lucha por la búsqueda de los nietos que faltan, y el deseo:


“Que la verdad triunfe sobre la mentira”. Amén.



EL FIN JUSTIFICA A LOS MEDIOS
Blog Nos Disparan desde el Campanario





Uno tiene la extraña sensación cuando escucha a los periodistas y a los políticos alineados con el oficialismo que al exponer sobre la realidad y el Gobierno Nacional lo hacen hablando de ellos mismos. La imaginación, la ficción y la fábula sólo pueden provenir de un segmento extremadamente subjetivo que poseemos en nuestro interior. Creaciones propias a partir de íntimos “infiernos” diría un escritor. Un doble mecanismo labora en la cuestión: los deseos personales para que determinados eventos ocurran del modo deseado y nuestras propias conductas individuales, vale decir, lo que nosotros somos capaces de fantasear es muy probable que en algún sitio de nuestro subconsciente veamos como potable de realizar. Muy a pesar de la realidad los antagonismos suelen exhibir imágenes difusas, por lo cual tranquilamente se puede afirmar que una Presidente elegida por el 55% de la voluntades en comicios libres y democráticos se transforme en autócrata (persona elegida por ella misma), y como tal en dictadora, sólo porque así deseo pensarlo, más allá que todos los elementos insistan en mostrarnos que no es así. La historia de la humanidad está plagada de mártires, víctimas de la subjetividad, damnificados por ficciones y deseos de terceros, de modo no nos puede causar sorpresa la estigmatización recurrente en la que caen nuestros adversarios centralizados, cual fundamentalistas, en la figura de nuestra líder.

Si de ficciones hablamos cualquiera tiene derecho desde el arte a elaborar creaciones propias. En lo personal valoro por sobremanera dicho género literario y más cuando de notables plumas se trata. El problema radica cuando el análisis político, económico y social comienza a confundirse con tan ilustre sendero poético. Dicho de otro modo, cuando se le pretende dar a la ficción entidad de realidad y por ende de certeza histórica. Lo que sospechamos a partir de nuestro imaginario lo trasladamos como hipótesis, de ese modo su publicación editorializada comienza a formar parte de la opinión pública simplemente porque tuvo la oportunidad de ser divulgada en medios de difusión masivos.

Si Thomas de Quincey hubiera publicado su extraordinaria novela Del Asesinato Como una de las Bellas Artes en un suplemento policial cual si fuera una editorial seriada, es muy probable que parte de la opinión pública le hubiese otorgado al texto rango de apología y de ese modo su temática ostentaría en el presente un falso velo de hipótesis. “Eso de matar encerraba por entonces cuestiones artísticas nada desdeñables”. De todos modos nada nos hace pensar que si tal cosa lindante con el absurdo se daba, millones de desprevenidos podrían llegar a consentir en la actualidad que en el Reino Unido de principios del siglo XIX tal cuestión era aceptada socialmente. Por suerte el notable autor Inglés nunca creyó que su ficción formaba parte de la realidad tangible. Si de su realidad como artista, no como ensayo social.

Hoy notamos que mediocres escritores, sumamente imaginativos pero bastante desdeñables desde la prosa, nos presentan sus cavilaciones internas con formato de ensayo, y no desde la ficción. Publican sus libros y sus textos en los suplementos políticos, sociales o económicos de modo presentarlos como testimonios de la contemporaneidad, simples conjeturas personales que deberían participar de antologías literarias y no formando parte de apéndices analíticos.

¿A qué o a quién responsabilizar de tal situación, de tal confusión?

En primer lugar otorgarle cierta responsabilidad a nuestra cultura judeocristiana sería un buen comienzo. La Biblia es un buen ejemplo del asunto. Texto cuyas historias tienen entidad de documento taxativo. Tanto el nuevo como el viejo testamento contienen asertos que muy difícilmente ingresen dentro de los senderos de la refutación y el debate desde la historicidad aún a instancias de párrafos cuya verosimilitud resulta del más burdo imaginario. De modo que culturalmente estamos predispuestos para aceptar fraudes intelectuales como cuestiones fehacientes. Si es posible aceptar mansamente la virginidad de María o que un hombre con sólo elevar un báculo hacia el firmamento posea la potestad de separar las aguas de un río, cuántas razones culturales habría para no asumir que mediante la falacia y el embuste es posible construir a un demonio contemporáneo. Podría afirmarse que una buena parte de nuestra estructura intelectual necesita del embeleco engañoso para sobrevivir, para convencernos de nuestro propio imaginario. Acaso que otra cosa encierra la fe. Diezmo mediante, es posible construir a partir de la debilidad, del amor, la carencia, el odio, el sectarismo, la discriminación, el fanatismo. Durante la Edad Media y parte del Renacimiento, estamos hablando de varios siglos, la Inquisición no sólo fue un sujeto religioso sino además un sujeto político que estableció un relato satánico hacia todo aquello que no estuviera dentro de los cánones vaticanos.  Solamente algunos pocos artistas y científicos trataron de sobreponerse a tal oscurantismo. El precio pagado en vidas fue elevadísimo debido a que la política estaba en consonancia con el relato instalado por el poder real.

Otra parte de la responsabilidad la tienen los editores de los medios de comunicación. De alguna manera ellos son los que determinan que ciertos relatos de ficción ostenten entidad editorial. Esa extraña miscelánea que implica la construcción de un imaginario para favorecer propios intereses. Manejar la información, acaso crearla, escindir la parte que me desvela porque el todo que me incomoda, o directamente mentir, lo que vulgarmente se llama operar.

Hoy podemos ejercitarnos a través de los antecedentes profesionales de cada autor y de cada medio; y aquí nos cabe una buena parte de responsabilidad. La verdad y la mentira están al alcance de la mano, ni siquiera debemos ir tan lejos en el tiempo; sólo estamos obligados a ejercitarnos en la lectura de esos mismos relatos para hallar las muescas que irrefutablemente marca la tangible realidad. Y no hablo de contradicciones, hablo directamente sobre cuestiones inexistentes que originaron delicados conflictos que en algún caso intentaron condicionar y hasta conspirar contra el mismo contrato social: La Democracia.

La incidencia de la opinión publicada en la opinión pública no se puede minimizar, lo que automáticamente debería determinar que los receptores eleven sus defensas a partir de ese fundamental ejercicio. En el año 2011 fracasaron de cabo a rabo montados en el éxito del 2009. Temo que en su oportunidad el antagonista subestimó al pueblo reiterando recetas. Sospecho que aprendida la lección intentarán modificar las estrategias comunicacionales, cuestiones que estamos percibiendo con una crudeza inusitada. Si bien las ficciones planteadas son las mismas, los modos y las formas han potenciado sus signos de virulencia.

Un sistema electrónico, para poder funcionar eficientemente, necesita que cada componente reciba los impulsos y la información adecuada para cumplir con su rol dentro del mecanismo. A la par cada microelemento tiene sus capacidades de reacción ante la contingencia; la verdad tecnológica, si se me permite la desmesura. ¿Qué ocurriría con ese mecanismo si comenzamos a incorporarle elementos fraudulentos, ficcionales, engañosos? La respuesta cae de maduro. No funcionaría o en el mejor de los casos operaría durante un tiempo hasta que las demás piezas de entramado mecánico se vean afectadas.
Algo similar ocurre con el sistema democrático y lo vemos claramente en varios países europeos. La falacia mercantil y financiera están incorporadas al mecanismo social por medio de la ficción mediática, de ese modo las personas no escogen en función de sus propios deseos, lo hacen a favor de un sistema que privilegia intereses corporativos, muy alejados de las necesidades colectivas.

Sobre la base de lo dicho ¿Cómo distinguir a un analista de la realidad honesto intelectualmente, que dice desde dónde habla, por sobre los encantadores que editorializan deseos propios?

Como primer ejercicio si deseamos acercarnos a la verdad resulta inevitable como receptores despojarnos de nuestros propios deseos. Eso no implica abandonar las subjetividades. Todo lo contrario. Este sencillo ejercicio no evitara caer en las redes de las ficciones que generan los deseos ajenos. Si en la coyuntura se afirma que se acabó la fiesta y nada será como fue hasta el 2011, qué era lo que criticaba entonces: ¿El incipiente proceso industrializador, la AUH, la distribución de la riqueza, la nacionalización de los fondos de pensión, la recuperación de YPF, la inclusión de los sectores más postergados, los aumentos bianuales de las jubilaciones y pensiones, las paritarias? Justamente cuestiones que en el marco de la coyuntura internacional son instancias que indudablemente menguan el impacto de la debacle.

Tanto nosotros como los Gobiernos, en todas sus  jurisdicciones, merecemos que los análisis políticos se construyan a partir de la realidad y no de la ficción. A los poderes en ejercicio les será de utilidad para corregir sus erratas y pendientes, a nosotros para comprender que la vulgar linealidad conceptual conspira contra el colectivo. La facilidad es mala novia, de modo que otorgarle crédito a todos aquellos que simplifican la coyuntura proyectando sus propios deseos es, fue y seguirá siendo responsabilidad nuestra.

Para finalizar una breve reflexión: Como las viudas negras te sedujeron con sus sofismas y falacias. Caíste en la red, les creíste y ahora resulta que no solo la metodología utilizada para medir el IPC, la inflación, ligada al CER, durante la gestión Moreno, no merece objeciones sino que además este fallo beneficia enormemente al actual gobierno, cuyos integrantes motorizaron la mentira tejiendo esa telaraña. Estás a punto de sentirte un boludo por milésima vez en un año y medio, sin embargo eso no te hace mella ya que está en tu naturaleza biológica ser carne de caníbal.






5 comentarios:

  1. Tranquilo Gustavo.
    Nuestros enenemigos son brutos. Algunos hasta tienen grados en Cs. Políticas, pero todos sabemos que las carreras universitarias están hechas para gente con un C.I. alrededor de la media.
    El genio y el trabajo hacen la diferencia.
    Esta gente no sabe historia, no trabaja y ni siquiera descularon a Maquiavelo.
    "El arte de ganar" es un pastiche que pretende pararse en Tzun Tzu ("El Arte de la Guerra") y termina enroscado con el Ravi Shankar ("El Arte de Vivir").

    Y sí, el arte de la guerra se basa en el engaño, pero "...sólo diré que no considero glorioso el engaño cuando consiste en romper la fe a los tratados, porque esto, aunque haya producido alguna vez la conquista de estados y reinos, jamás, como he dicho en otra ocasión, reportará gloria.".
    "...Refiérome al engaño o ardid empleado contra el enemigo que se fía de ti y que constituye propiamente el arte de la guerra... el que empleó el general samnita Poncio para encerrar al ejército romano en los desfiladeros de las Horcas Caudinas.".
    "...Esta victoria, conseguida por medio de un ardid hubiera sido gloriosísima para Poncio si hubiese seguido el consejo de su padre, quien quería que todos los prisioneros ... fueran muertos o puestos en libertad; pero adoptó un término medio, que no da amigos ni quita enemigos, término pernicioso siempre en los asuntos de estado, como anteriormente probamos."
    Discursos sobre la primera década de Tito Livio.

    Esta gente es especialista en "... romper la fe a los tratados", pero no siguen "... el consejo de su padre, quien quería que todos los prisioneros... fueran muertos o puestos en libertad..."

    En fin, pasarán, sin gloria y sin pena.


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    1. Absolutamente. pretender que lean los incisos ético-políticos de Marco Aurelio (aún bajo el formato del Imperio, con lo que eso significa) en sus Meditaciones sería un despropósito de mi parte. Abrazo

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    2. Hablando del César Marco Aurelio, éstos son Brutos y Cómodos.
      Otro abrazo.

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    3. no cabe la menor duda.. determinismo heráldico

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  2. En estos momentos se está destapando el escándalo de apropiación indebida de información personal a través de la social media en estados unidos.
    Se está comprobando métodos que utilizan trolls para clasificar votantes por una u otra idea , se esta demostrando el nivel de manipulación a un grado similar al lavado de cerebro.
    También se comprueba que esta estrategia se utilizó en la campaña de Cambiemos
    La gran perdedora por supuesto es la democracia , y la gran víctima es la verdad
    La idea de que si fue una ilusión y lo creímos en parte es real es muy nociva porque la única forma de que algo nos beneficie es conociendo la verdad
    Solo la verdad nos hará libres
    La humanidad sumida en la ignorancia y la superstición vivió para la mierda por más de 1000 años ,fueron los grandes pensadores y científicos que crearon las condiciones para que la gente tenga educación y conocimiento y recuperar el camino del pensamiento iniciado por los filósofos griegos
    Este fenómeno de la pos verdad, nos lleva para atrás a una velocidad preocupante
    Como novedad se una terrible ferocidad y altísimo nivel infundado de agresión en la gente
    Como ejemplo en este momento los aberrantes comentarios acerca de la muerte de la esposa de Lula , una persona que ni siquiera tuvo un cargo publico
    Ni que hablar de los que si tuvieron un protagonismo en los gobiernos populares en Sud america sumergidos en mareas de odio y descredito.
    Por alguna razón inexplicable muchos aun somos inmunes a este virus de la pos verdad y el odio y seguimos pensando analizando , discutiendo, debatiendo , utilizando datos numéricos concretos , razonamientos comprobables correctos dentro del método científico, y haciendo uso del valioso recurso de la memoria y la historia .
    Otro fenómeno de esta época es que los generadores de injurias y patrañas continúan su carrera y su vida sin consecuencias , no son un boludo fusible forro utilizado para el suceso y sacrificado para ser cambiado luego de un tiempo por uno nuevo para disimular o hacerlo desaparecer para que vuelva renovado o arrepentido / agiornado modernizado. Como ejemplo la delantera Lilita-Lanata – Secretaria de Kichner pueden salir a la cancha cualquier Domingo y recibir la ovación de la plebe a pesar de ser comprobados culpables de perjurios
    En este contexto sin ninguna necesidad de disimularlo o esconderlo el gran Hermano del Norte designa como Director de la Central de Inteligencia a una exitosa torturadora, pieza clave de sectores clandestinos de la central y culpable de terrorismo internacional , tortura y desaparición de pruebas y reportes oficiales.
    Kahil Gibran relato en un hermoso cuento de que Belleza y Fealdad se fueron a bañar al rio dejando sus ropas en la orilla , algún pícaro se las cambio’ y al vestirse ya nadie pudo distinguirlas creo que lo que estamos viviendo se aplica para mentira y verdad . Habrá seguir esforzándose en distinguirlas mientras dure nuestra sanidad mental aunque sea solo por esa razón.

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