EL PERDIDO - ESTACIÓN JOSÉ A. GUISASOLA - PARTIDO DE CORONEL DORREGO - BUENOS AIRES - ARGENTINA

lunes, 22 de enero de 2018

Ante el blitzkrieg neoliberal del presente, el intelectual orgánico y colectivo resulta imprescindible (Osvaldo Drozd)




La crisis del campo popular (Fragmento)

Por Osvaldo Drozd, Periodista, para La Tecl@ Eñe

Aquí nota completa:



Hoy se dice que nadie es dueño de los votos. El nivel de adhesión electoral que una fuerza obtenga en determinados comicios nadie la tiene sujetada por siempre. La repetición de determinadas elucubraciones sobre política como la señalada, no hace más que producir un sentido de realidad que como tal no deja de pertenecer al ideario hegemónico. Un ideario que priva al activismo político y social de herramientas para llevar adelante una actividad transformadora. De esta forma, la posibilidad de llevar adelante un proyecto determinado ya no tendría que ver con la acumulación organizada de voluntades, sino con una cierta espontaneidad manipulada del sufragio a la que se le endilga un mix de ingenuidad y mala voluntad propia de una clase media banal. Esto último no deja de tener anclaje real pero habría que precisar que ese anclaje es el resultado de haber dejado a gran parte de la sociedad a la buena de Dios. Medidas económicas progresivas demostraron que no alcanzan para ganar voluntades, mucho más cuando el grueso de la ciudadanía no percibe sus mejoras sino como resultado de esfuerzos y logros individuales, y no como efecto de una nueva situación económica. Al revés es lo mismo, el empeoramiento se percibe de la misma manera. Por esa razón el actual gobierno no lo sufre.

Los acontecimientos recientes, muestran que el desplazamiento de las adhesiones electorales es una realidad incontrastable. Los resultados electorales de los últimos diez años muestran esa constante. Algunos creen que es un efecto de las elecciones de medio término, aunque la volatilidad del sufragio hay que verla principalmente como la falta de una adhesión orgánica a un proyecto. Hoy desde algunas organizaciones del campo popular no se deja de desdeñar a gran parte de la ciudadanía por haber votado a sus propios verdugos. Lo que no se tiene en cuenta al respecto es la responsabilidad propia por no impedir dicha fuga. Si bien en la actualidad no es posible hacer política más que dentro de la escena democrática lo que no se debiera perder es la comprensión general de los diversos planos en los que la política es posible. No se trata solamente de la actividad electoral sino en primer lugar de la labor gris y cotidiana de organizar una fuerza. Ir más allá del macrismo hoy pareciera una quimera. Bajo un formato “democrático” avanza cada vez más por un camino extremadamente autoritario  en donde entre ser oposición y estar fuera de la ley, forman parte de un par que se encuentra separado por una frontera sinuosa y permeable. Esto se percibe en la represión permanente a la movilización popular como a la persecución sistemática de figuras opositoras. La complicidad judicial y mediática conforman junto al ejecutivo un sólido bloque de poder que no será tan fácil desmontar ganando una elección. Hoy los sectores populares se encuentran en una orfandad extrema. Revertir esta situación es tarea de los militantes pero también de los intelectuales comprometidos, ya que el blitzkrieg (guerra relámpago) neoliberal ha trastocado certezas que se tenían hasta hace muy poco. Un intelectual orgánico y colectivo resulta imprescindible.


Anexo 1

Revista Sudestada

La imagen neoliberal




Anexo 2

Página 12 – La Tinta

“A la clase media cada vez le importan menos los de abajo”
José Pablo Feinmann





3 comentarios:

  1. A m í me pasa que tiendo a desconfiar cuando veo la bendita palabreja - "Blitzkrieg" (guerra relámpago, en alemán) - porque por lo general, en esa mención duele haber un dejo de admiración hacia sus ejecutores, una máquina de guerra indetenible y de gran eficacia.
    Y no, si se mira con un poco de atención, en el breve lapso que duró la verdadera blitzkrieg (1939 hasta inicio de 1942, cuando mucho), las cosas no fueron tan así.... la "imparable" máquina alemana estaba al límite y la capacidad de su equipamiento era, en muchos casos, inferior (por ejemplo, tanques, casi un símbolo de blitzkrieg) al de sus oponentes franceses y rusos (no es un asunto menor pero los panzer iniciales, livianos y un 80% largo en la dotación que hizo la blitzkrieg, eran casi una lata de sardinas frente a los "Matilda" ingleses, Los "Char" franchutes o, la frutilla del postre, los KV y T-34 rusos, mucho mejores y más poderosamente armados).
    Pero arrasaron y la explicación no es por ser "mejores" sino porque mientras unos estaban preparados para una guerra que ya había pasado, los alemanes la estudiaron y desarrolllaron nuevos modos, audacia y, sobre todo, una palabrita puesta de moda en estos tiempos amarillos, COMUNICACION, claro que no al estilo durán barba, sino en lo esencial; mientras los demás se organizaban con banderitas, de afuera y de lejitos, cada tanque alemán tenía radio y autonomía.... es decir, la diferencia entre la resolución inmediata de los problemas o para nunca (hablamos de tipos que discuten a cañonazos).
    En términos históricos, la blitzkrieg, duró lo que un suspiro (o hasta que los rusos le encontraron lq vuelta y la aplicaron demoledoramente contra sus creadores) y sus resultados fueron catastróficos.
    No creo que hagan falta intelectuales recurriendo a esta palabreja - blirzkrieg - ¿para qué?, para darle una pátina de infalibilidad e invencibilidad a la desgracia amarilla?.... para las pestes hacen falta antídotos y, claro, buenos diagnósticos, la idea de blitzkrieg no es nada de éso.

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  2. A m í me pasa que tiendo a desconfiar cuando veo la bendita palabreja - "Blitzkrieg" (guerra relámpago, en alemán) - porque por lo general, en esa mención duele haber un dejo de admiración hacia sus ejecutores, una máquina de guerra indetenible y de gran eficacia.
    Y no, si se mira con un poco de atención, en el breve lapso que duró la verdadera blitzkrieg (1939 hasta inicio de 1942, cuando mucho), las cosas no fueron tan así.... la "imparable" máquina alemana estaba al límite y la capacidad de su equipamiento era, en muchos casos, inferior (por ejemplo, tanques, casi un símbolo de blitzkrieg) al de sus oponentes franceses y rusos (no es un asunto menor pero los panzer iniciales, livianos y un 80% largo en la dotación que hizo la blitzkrieg, eran casi una lata de sardinas frente a los "Matilda" ingleses, Los "Char" franchutes o, la frutilla del postre, los KV y T-34 rusos, mucho mejores y más poderosamente armados).
    Pero arrasaron y la explicación no es por ser "mejores" sino porque mientras unos estaban preparados para una guerra que ya había pasado, los alemanes la estudiaron y desarrolllaron nuevos modos, audacia y, sobre todo, una palabrita puesta de moda en estos tiempos amarillos, COMUNICACION, claro que no al estilo durán barba, sino en lo esencial; mientras los demás se organizaban con banderitas, de afuera y de lejitos, cada tanque alemán tenía radio y autonomía.... es decir, la diferencia entre la resolución inmediata de los problemas o para nunca (hablamos de tipos que discuten a cañonazos).
    En términos históricos, la blitzkrieg, duró lo que un suspiro (o hasta que los rusos le encontraron lq vuelta y la aplicaron demoledoramente contra sus creadores) y sus resultados fueron catastróficos.
    No creo que hagan falta intelectuales recurriendo a esta palabreja - blitzkrieg - ¿para qué?, para darle una pátina de infalibilidad e invencibilidad a la desgracia amarilla?.... para las pestes hacen falta antídotos y, claro, buenos diagnósticos, la idea de blitzkrieg no es nada de éso.

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  3. A mí me pasa que tiendo a desconfiar cuando veo la bendita palabreja - "Blitzkrieg" (guerra relámpago, en alemán) - porque por lo general, en esa mención duele haber un dejo de admiración hacia sus ejecutores, una máquina de guerra indetenible y de gran eficacia.
    Y no, si se mira con un poco de atención, en el breve lapso que duró la verdadera blitzkrieg (1939 hasta inicio de 1942, cuando mucho), las cosas no fueron tan así.... la "imparable" máquina alemana estaba al límite y la capacidad de su equipamiento era, en muchos casos, inferior (por ejemplo, tanques, casi un símbolo de blitzkrieg) al de sus oponentes franceses y rusos (no es un asunto menor pero los panzer iniciales, livianos y un 80% largo en la dotación que hizo la blitzkrieg, eran casi una lata de sardinas frente a los "Matilda" ingleses, Los "Char" franchutes o, la frutilla del postre, los KV y T-34 rusos, mucho mejores y más poderosamente armados).
    Pero arrasaron y la explicación no es por ser "mejores" sino porque mientras unos estaban preparados para una guerra que ya había pasado, los alemanes la estudiaron y desarrollaron nuevos modos, audacia y, sobre todo, una palabrita puesta de moda en estos tiempos amarillos, COMUNICACION, claro que no al estilo durán barba, sino en lo esencial; mientras los demás se organizaban con banderitas, de afuera y de lejitos, cada tanque alemán tenía radio y autonomía.... es decir, la diferencia entre la resolución inmediata de los problemas o para nunca (hablamos de tipos que discuten a cañonazos).
    En términos históricos, la blitzkrieg, duró lo que un suspiro (o hasta que los rusos le encontraron la vuelta y la aplicaron demoledoramente contra sus creadores) y sus resultados fueron catastróficos.
    No creo que hagan falta intelectuales recurriendo a esta palabreja - blitzkrieg - ¿para qué?, para darle una pátina de infalibilidad e invencibilidad a la desgracia amarilla?.... para las pestes hacen falta antídotos y, claro, buenos diagnósticos, la idea de blitzkrieg no es nada de éso.

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