EL PERDIDO - ESTACIÓN JOSÉ A. GUISASOLA - PARTIDO DE CORONEL DORREGO - BUENOS AIRES - ARGENTINA

jueves, 12 de mayo de 2016

"LA IDEOLOGÍA ES FUENTE DE IRRACIONALIDAD", dijo el Concejal, seguro de lo que decía... y me conquistó




"LA IDEOLOGÍA ES FUENTE DE IRRACIONALIDAD", dijo Ramiro Zarzoso, Concejal de UCR Cambiemos, en plena sesión del HCD de Coronel Dorrego. La meritocracia en su máximo esplendor. Seguramente esta tardenoche, la llanura y el crepúsculo, matrimonio que supo cobijar a Luis Acosta García y a Roberto Juarroz, vivará con fuegos naturales tamaña epopeya retórica, regalo que un hombre generoso y desinteresado nos hace a modo de grácil y desprendida enseñanza. La aldea, pletórica de entusiasmo, agradecerá, elevando oraciones al creador por disfrutar del supremo privilegio de contar con un edil dueño de tan elevado tenor intelectual y político. Sin duda que su frase es para correr presuroso rumbo hacia el domicilio del experto en tatuajes más cercano del Pago Chico y grabarse en la piel algo que no puede quedar mancillado y olvidado en los salones sepia del palacio comunal. Y dije Pago Chico, Zarzoso lo agranda con sus pensamientos, con su compromiso, sobre todo con su sentido inteligente. Hace muchos años, allá por el 2008, conversando con el actual Intendente Contador Raúl Reyes, me decía que ninguno de los que estaba en ese momento en el HCD tenía capacidad para dicha función y menos responsabilidad para asumirla. Compruebo que Reyes anhelaba y demandaba concejales de la talla de Ramiro: oratoria presocrática, argumentos decorados con bellos pleonasmos y metáforas elegantes, nada melindrosas, ducho en el arte de la erística político-legislativa. Estoy feliz, mis dineros van a buen puerto, mis aportes encallan en arrecifes de solvencia, no tengo más que rendirme ante la superioridad moral de la meritocracia local... Valió la pena estar vivo en esta época y haber sido contemporáneo de César Aira, de Guillermo Martínez, de Manu Ginóbili, de Ramiro Zarzoso, todos referentes en lo suyo, íconos de una región acaso nunca reconocida en su verdadera magnitud..


9 comentarios:

  1. hace bien Sala, no se lo puede tomar enserio

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  2. De que habla Segurola cuando habla de atrasos tarifarios cuando hoy le estamos comprando el gas a Chile varias veces más caro que lo hacíamos con Bolivia por obra y gracia de Aranguren y Shell... Hay cada uno ahi adentro que espanta..

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  3. Una pregunta Sala, ¿cultivan olivos alucinógenos ahi? ¿Con que fertilizan las plantas que dan esos boludos?

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  4. Es un empresario del comestible envasado (En San Mayol y en Guisa lo llamamos almaceneros). Tipo con buena prensa ya que no repara en gastos publicitarios. Cada vez que abre la boca es para decir una humdad peor que la anterior, creo que en definitiva no desea defraudar a su público Gorilita. Acá la banalidad se reinventa, se recrea, se robustece, solita, no necesita de olivos, aunque da para pensarlo.. lo peor es que da prestigio.. Abrazo

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  5. Y además, don Sala, estoy segura que el funcionario lo dice con el pecho henchido de orgullo...Y al llegar a su casa, exhibiendo su sonrisa más ancha, dirá ¿Estuve bien hoy? A la espera de la total aprobación de su familia.....

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  6. La ideología no es fuente de irracionalidad, es su reemplazo y a la vez su confirmación.

    Me explico: la enorme mayoría de nuestras decisiones son irracionales. Elegimos por gustos, porque se nos cantan soberanamente las que tengamos, porque nos parece, porque siempre lo hicimos así, para cambiar.

    Pero hay decisiones algo más importante que el gusto de pizza que pedimos, y entonces tenemos que decidir con un poco más de racionalidad. Pero muy pocas de esas decisiones son tomadas por razones estrictamente racionales: cuál colectivo tomar, qué calle agarrar, comprar el colchón nuevo ahora o en dos meses, y no mucho más. Tomamos la mayoría de las decisiones racionales no por una deducción lógica, sino por analogía; o, al menos, descartamos la gran mayoría de las opciones por conceptos preconcebidos. Ideas previas. Ideología.

    Si tengo que decidir si darle o no cinco mangos al tipo que me los pide en la calle, no me pongo a hacer un razonamiento completo, sino que lo decido en base a lo que yo pienso de los tipos en la calle en general. No evalúo las oportunidades que tenga o haya tenido ese tipo en particular: le doy cinco o diez mangos a todos los que son más o menos como él, o a ninguno. Y lo hago en base a lo que pienso en general de los tipos que piden guita en las calles: quizá pienso que no le tengo que dar a ninguno porque fomento la vagancia; quizá que sólo le tengo que dar a los ciegos, rengos y paralíticos; o quizá pienso que cualquiera que pide es seguro que necesita le guita, sea porque la vida lo cagó, o porque él hizo pelotudeces pero no es momento de hacérselo pagar. En todo caso, tomamos esa decisión por razones preconcebidas, por un sistema general de valores e ideas, por una ideología.

    No sólo votamos por razones ideológicas: elegimos con quién coger, a quién saludar y a quién no, qué comprar, a quién prestarle plata, a quién pedírsela prestado, qué hacer con el tipo del auto de atrás que toca bocina, si tirar o no un papel al piso, si ceder un asiento y muchas más elecciones, siempre por razones ideológicas.

    Y elegimos a nuestros amigos, a nuestros aliados, a nuestros socios y a nuestros enemigos por razones ideológicas.

    La ideología es resultado de nuestras anteriores decisiones racionales, de nuestros razonamientos abstractos y de la experiencia posterior a nuestras anteriores decisiones. Es el conjunto de ideas que hemos ido desarrollando a lo largo de nuestra vida. Ideas sobre nosotros mismos, sobre los demás, sobre el conjunto de la sociedad, sobre la totalidad de la realidad externa.

    La ideología nos evita tener que tomar decisiones pensando cuidadosamente los pro y los contra de cada una; si lo hiciéramos, no nos alcanzaría cada día para tomar más de una, dos o tres decisiones. Y tenemos que tomar cientos de decisiones por día.

    A veces sí, cuando tenemos dudas, o cuando consideramos la elección que estamos haciendo demasiado importante, nos tomamos el trabajo de pensar muy bien lo que hacemos, completamos los razonamientos lógicos, hacemos nuestros propios teoremas para estar seguros de no cometer errores. Pero eso ocurre muy pocas veces; la mayoría de las veces, simplemente evaluamos las opciones desde nuestra ideología y actuamos.

    En política ocurre aún menos veces, más que nada porque nos falta información. Y a los políticos también les falta. Con la poca información que pueden recabar, descartan primero las opciones que contrarían su propia ideología y luego, entonces sí, optan entre dos o tres opciones limitadas en base a razonamientos.

    La gente se guía por ideologías para la inmensa mayoría de las decisiones. Los que afirman no guiarse por ideologías, son estúpidos que no saben que tienen ideología, o cínicos que prefieren ocultarla.

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  7. Colorado del Monte12 de mayo de 2016, 18:10

    Bajar el presupuesto educativo en un 50% (del 6 al 3% de un PBI que va a la baja) y desfinanciar las Universidades Públicas ofreciendo el 1% de aumento como "dádiva" su pongo que no es "IDEOLÓGICO", no?
    Todo muy "racional"...
    Qué lo parió... del primero al último de la caterva radicho-liberal son impresentables.
    Ni en pedo les compro un auto a estos.
    Abrazo patagónico !!!
    ...

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  8. Zarzoso es la síntesis de Coronel Dorrego. Boludocracia, gente que no se cultiva, emergente de un pueblo miope y en vías de extinción. Por un lado me cagué de risa leyendo el post, cuando lo leí por segunda vez me dio tristeza. Creo que el objetivo del editor está logrado.

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  9. Me gustó lo suyo de hace poco. Hombre de bragueta afortunada..

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