EL PERDIDO - ESTACIÓN JOSÉ A. GUISASOLA - PARTIDO DE CORONEL DORREGO - BUENOS AIRES - ARGENTINA

jueves, 7 de abril de 2016

Borges y aquello de que la democracia es un abuso de las estadísticas





Por estos días citar a un antiperonista visceral resulta seductor para algunos y detestable para otros, acaso luego de la mención dicha percepción se modifique tomando en cuenta que su razonamiento encuentra un nicho de confort bastante significativo en el presente, análisis que durante muchos años fue utilizado como argumento  por la mass media, el establishment y los gorilas de turno.
En cierta oportunidad Jorge Luis Borges le respondió en un reportaje a Bernardo Neustadt lo siguiente: “Para mí la democracia es un abuso de la estadística. Y además no creo que tenga ningún valor. ¿Usted cree que para resolver un problema matemático o estético hay que consultar a la mayoría de la gente? Yo diría que no; entonces ¿por qué suponer que la mayoría de la gente entiende de política? La verdad es que no entienden, y se dejan embaucar por una secta de sinvergüenzas, que por lo general son los políticos nacionales. Estos señores que van desparramando su retrato, haciendo promesas, a veces amenazas, sobornando, en suma”.
En primera instancia debemos entender que el gran maestro de las letras castellanas no alcanzó a vivir en estos tiempos mediáticos en donde la información desinforma, de lo contrario no dudo que hubiera incluido al periodismo dentro del rubro sinvergüenzas en el cual incluye a los políticos.
Lo cierto que es dando fe a su inteligencia y elevado cinismo debemos admitir que nunca como antes su cita ha tenido mayor certeza. Los representantes políticos (sin matices) del 51% de la población (con matices) destruyeron en poco menos de cuatro meses absolutamente todo lo que el 49% restante (con matices) deseaba conservar como plataforma de mejora. La democracia exhibiendo con crudeza su abuso institucional y formal a través de una minusválida diferencia que bien podría atribuirse a no menos de un centenar de razones. Nada más abusivo que la imposición por estadística, y esta no se da cuando las diferencias son tan notorias que no ameritan discusión sobre la cosa pública, todo lo contrario, este abuso queda marcado cuando tales diferencias prácticamente no existen y potenciado aún más cuando casi la mitad de la población queda en la absoluta indefensión social y política.
De alguna manera Borges y su vieja cita nos proponen que pensemos nuevos mecanismos de resistencia contra ese abuso estadístico que exhibe sin pudores nuestra actualidad. La democracia no es un término ni un sistema inescrutable, ni siquiera es el mejor del peor de los sistemas conocidos como se suele afirmar banalmente. La democracia es una herramienta que es necesario repensar para evitar que se transforme en un mecanismo abusivo de exclusión y para ello no hay mejor manera que la participación popular en el marco del espacio público.
Estamos a quince minutos de que las corporaciones gobernantes enciendan adrede la mecha de la violencia política, escalada que será inevitable ante el intento abusivo y persecutorio que han establecido como norma de gestión. Pues debemos evitar tentarnos aunque no nos falten deseos pues de eso se trata el plan maestro que tienen bocetado bajo siete llaves: Una reacción violenta ante el abuso implicaría lisa y llanamente el establecimiento del mismo modelo vigente pero con muertos y las armas apuntando para adentro. Las calles, las rutas, las vías, las plazas, deberán ser nuestros ámbitos de protesta, discusión y paro, nadie puede gobernar un país abusivamente y a su antojo con buena parte de su población ocupando de manera permanente el espacio público, gritando injusticias o sentados en el piso.
El abuso estadístico de la herramienta democracia puede ser contrarrestado mediante sus mismas reglas de juego, de nosotros depende que nos lleven puesto.

3 comentarios:

  1. Primera vez que coincido, politicamente, con Borges....Y vienen acuento estas declaraciones de Eugenio Zaffaroni: "Creo que un sistema presidencialista trae grandes problemas, cada cuatro años tiramos la moneda y vemos qué pasa; y si falla es un serio problema porque no tenemos un fusible para cambiar un gobierno sino un conflicto. Una crisis en un sistema presidencialista pone al borde del desastre el sistema mismo. En un sistema parlamentario, una crisis es una crisis política y que está previsto cómo superarlo, se pone otro gobierno y listo, no necesitamos salir a la calle, matar a 20 personas. Primero eso, segundo, necesitamos un tribunal constitucional que sea capaz de resolver conflicto de poderes, un tribunal de nominación cruzada que creo que es la mejor garantía de un control constitucional plural". Es un debate que nos debemos.

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  2. Casualmente (aunque cada vez estoy más seguro de que las casualidades no existen) ayer pensaba lo mismo, recordando esta frase de Borges. Y pensaba que Borges tenía razón en el sentido de que no podemos someter nuestras vidas a un vicio estadístico; quiero decir, que en esta democracia, lo cuantitativo gobierna lo cualitativo, y ese es un serio problema. La democracia no puede reducirse a un número, a la votación, a la cuantificación de voluntades que no están siquiera seguras de lo que quieren. La democracia debería ser mucho más que eso. Y es nuestra resonsabilidad que sea más que eso. Es necesario ampliar los ámbitos de participación, por empezar; pero también es necesaria una reforma integral del sistema.

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  3. Aquí Borges hace un planteo muy válido y como siempre provocativo, pudiendo elegir elegantemente una salida fácil y elogiar el sistema le pega un golpe bajo digno de sus púgiles recuerdos. De haber vivido esta época de Blogs y social medias con comentarios se hubiera divertido con la reacción que provocaba en mediocres y descerebrados,
    Primero hay que ser autocríticos, no podemos desautorizar el sistema cuando un sector pasa de a ser minoría aunque sea por muy poco( entiendo la desesperanza reinante). Sin embargo para el hombre común estos cambios no deberían afectarle directamente en la manera que están afectando , esto sí’ es una falencia del sistema en la forma en que se aplica en Argentina.
    Tratemos de aprender para que esto no vuelva a pasar. Por ejemplo podría haber moderadores o “buffers’ uno seria que se votara un presupuesto anual y que recién aprobado se pueda llamar a elecciones. El electo mandatario aun tendría que trabajar 6 meses con medidas tomadas por el anterior gobierno. Establecer medidas acordadas en la transición y que estas sean intocables.
    Los sindicatos deben implementar acuerdos y estatutos que establezcan una mayor compensación por despido ( ver en otros países donde se paga hasta un año de sueldo o se mantiene al empleado hasta que aparezca una vacante en cualquier sector del empleo público) Esto evita la facilidad de despido ,le agrega un costo y disminuye la mala costumbre de tomar a los empleados como variable de ajuste
    Muchos de los sistemas y reglas de la democracia están diseñadas en los tiempos de las carretas por lo tanto decisiones vitales , o que afectan soberanía o que implican endeudamientos por décadas pueden ser tomadas rápidamente por funcionarios del gobierno sin que la gente o su opinión pese debido a eso de “que el pueblo no delibera ni gobierna”.
    No hay excusas para el retraso de implementación de consultas electrónicas para medidas que superen un número determinado del presupuesto , o endeudamientos o pagos de deudas de carácter dudoso, Si lo que ha frenado esta implementación es el temor al fraude o el manejo de los números del plebiscito esto no debe ser excusa sino una prioridad de demanda por parte de la sociedad de implementar un sistema valido a prueba de delitos. La tecnología está disponible lo que falta es la voluntad política
    En el exterior por ejemplo este método es muy usado por los sindicatos para poner a disposición transparente de los afiliados la propuesta de aumento o de condiciones de trabajo y le brinda a los dirigentes más fuerza al sentarse en la mesa de negociación al presentar requerimientos y medidas de acción respaldadas por un alto porcentaje(como desventaja verán los dirigentes poco apoyo cuando las medidas buscan redito político)Este es solo un ejemplo por donde la democracia puede y debe avanzar.

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