EL PERDIDO - ESTACIÓN JOSÉ A. GUISASOLA - PARTIDO DE CORONEL DORREGO - BUENOS AIRES - ARGENTINA

domingo, 17 de mayo de 2015

LA ÚNICA GRIETA QUE EXISTE. Nota de Opinión. Testigos de Privilegio. Sábado 16/05/2015





Y uno también es uno y cada uno de los 39 muertos de la salida neoliberal del 2001. Curiosamente en esta semana la Corte Suprema de Injusticia ratificó el sobreseimiento de De La Rúa. No, lamentablemente no salieron ni el Intendente ni sus adherentes a marchar lastimosamente por el casco urbano dorreguense, esos muertos no lo merecen. Y uno también es uno de los caídos en los bombardeos del 55, y uno también es uno de los fusilados de José León Suárez. Y uno también es uno y cada uno de los muertos de la Embajada, causa que esta misma Corte Suprema de Injusticia había declarado como cosa juzgada a instancias de la mayoría automática de la que el hombre bicentenario actuó conforme a sistema – no olvidemos que nunca puso  objeción a la constitucionalidad de obediencia debida, punto final e indulto con el agregado que cuando Néstor Kirchner anunció el juicio político a Nazareno, el hombre bicentenario respaldó al corrupto supremo menemista de manera incondicional conjuntamente con su colega y amigo Adolfo Vázquez. Y uno también es uno y cada uno de los muertos de la AMIA, cadáveres que “Je Suis Fraude” utilizó despiadada y desdorosamente para jugar entre minitas, viajar en primera a playas fiscales y operar políticamente. Nunca como antes se vio tan claramente la grieta por algunos planteada. Pero no es una grieta que divide en partes iguales a la población. Y sería bueno que las mayorías se enteren de qué lado están. Es una grieta que presenta dos escandalosos hemisferios sumamente asimétricos. Y lo vemos con claridad, los muertos lo ven con claridad, los que estamos relacionados con los muertos lo vemos con claridad. Las quejas sobre la impunidad se declaman mediáticamente desde el sector más pequeño y visibilizado de la grieta pero impacta profundamente en el horizonte más sensible y mayoritario  de la sociedad.
Impunidad es la vergonzosa ingeniería diseñada por el siniestro Lorenzetti y sus adláteres para que el hombre embalsamado siga siendo funcional al establishmet dominante. La acordada que favorece a La Nación por la causa de evasión previsional es el mejor dato. Impunidad es el perverso sobreseimiento que benefició a De La Rúa, amigo personal de Lorenzetti, supremo que curiosamente no se declaró incompetente a pesar de haber reconocido hace varios años dicha relación.  “El Gobierno se la va a tener que comer doblada” dijo el abogado de Fayt, frase que contó con el aplauso de la mediática viveza criolla mediopelo. Pregunto: ¿Es el gobierno, con un Supremo infinitamente limitado, imposibilitado de autogestionarse y servil, quién se la va a comer doblada o el pueblo? Es para pensarlo, sobre todo lo deberían analizar las filas opositoras. El hombre embalsamado tuvo que acudir ayer para proteger a Lorenzetti por la falsedad ideológica en la que éste cayó cuando su curiosa y anticipada reelección al más alto cargo judicial.
Allí está la grieta. El horizonte de los poderes privilegiados, ciertamente menor, necesita el soporte jurídico de un hombre escasamente lubricado y dependiente para poder continuar con ese orden dominante.
En estos días el Diputado Tonelli del PRO afirmó  que "más allá del estado físico de Fayt no le podemos dar el gusto a la Presidenta"... Vale decir, si tenemos la necesidad de poner un fiambre en uno de los sillones cortesanos para joder a la presidente y al gobierno popular, lo hacemos..
Cuenta la leyenda que hace muchos años la joven cuidadora de un jubilado que estaba a minutos de fallecer le cortó el dedo pulgar para seguir cobrando el beneficio luego de su muerte. El órgano lo mantenía en formol, renovando regularmente la sustancia para evitar su degradación. El hombre, ausente de instrucción básica había logrado tiempo atrás que solo su huella fuera suficiente aval para lograr cobrar el beneficio. Con un certificado de supervivencia fraudulento otorgado por la autoridad policial la mujer se presentaba ante el banco, retiraba el recibo, y luego regresaba con la huella colocada en el mismo. De esa manera se hacía acreedora del monto previsional.  Esta irregularidad solo pudo ser detectada por los organismos de control cuando la edad del hombre no ameritaba ningún tipo de análisis; había llegado a los 144 años.
Uno se queda pensando cuánto de esta lógica guarda la superviviencia en el máximo colectivo judicial del longevo supremo en la corte. Hombre que supo ostentar 23 cargos en su contra en el 2003 para ser removido y al que luego se le diseñó una arquitectura de permanencia debido a su íntima relación con el poder corporativo. Quién será el dueño de su dedo pulgar en formol. Creo que todos, más o menos, podemos intuir de quién se trata. Sólo esperamos que esta situación no perdure otros 48 años más....

5 comentarios:

  1. Los indignados de "la grieta" no pueden sostenerse ni mínimamente. Razón por la cual hace tiempo ya que dejé eso de "argumentar con esa gente para el debate". Cosa que en realidad nunca existió. Lo que realmente sucedía era que te sentaban en un banquillo de acusado y te bombardeaban a preguntas que ni siquiera dejaban que contestes para de inmediato hacerte otro cuestionamiento sin siquiera develar condición partidaria, sin siquiera la ideológica. Se había tornado "natural" esto de que estos miembros de tribunal habían tomado la atribución de juzgarte mientras con la mano escondida votan al Pro.

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    1. Cuando me dicen -"Así que Nisman se suicidó, y porqué?". Y le respondo: -"Por verguenza" Y entonces me dicen: -"Verguenza de qué?". Y, mas o menos la misma verguenza que sienten ustedes, ex-progres aliancistas de hacer público su voto actual por el Pro.

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    2. Sobre este punto tengo la sensación que este hombre era demasiado desvergonzado y caradura para haber suicidado por vergüenza. Estimo que al tipo se le cerró uno de los círculos del Dante. La desesperación por no tener salida hizo el resto.

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    3. Desde ya Gustavo, pero es la respuesta cínica que elijo para los cínicos inquisidores.

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