EL PERDIDO - ESTACIÓN JOSÉ A. GUISASOLA - PARTIDO DE CORONEL DORREGO - BUENOS AIRES - ARGENTINA

martes, 3 de marzo de 2015

LA JUSTICIA NO DEBE SER POPULAR dijo el tipo delante de los medios y de un auditorio repleto de juristas




Vaya definición. Si se quiere propia del sentido común de una mass media que con pretensión de ilustrada sospecha que el republicanismo y la división de poderes circulan únicamente por esos carriles. Viene a mi memoria aquella humorada de Twain quien afirmaba: “Cada vez que se encuentre usted del lado de la mayoría, es tiempo de hacer una pausa y reflexionar”, cuestión que algunos librepensadores plagados de superioridad moral lo han tomado seriamente, olvidando acaso que una persona que no es capaz de expresar buenas ideas es tan inútil como una persona que es incapaz de tenerlas, y eso es absolutamente independiente de las cantidades que acompañen, frase que también le pertenece al amigo Samuel.
Lorenzetti, como es usual en estos tiempos y tratando de seducir al medio pelo, se equivoca. Sus colaboradores le pusieron ese texto delante y lo leyó de apuro, acaso sin haberlo meditado. Coincidimos que la Justicia no debe ser ejemplarizante sino justa, generalmente esa noción represiva y medieval tiende más a calmar las aguas de una suerte de venganza colectiva. Estimo que si llegamos a fallos justos, si llegamos a tener una justicia justa, no me caben dudas que sería popular. Nuestra percepción de la justicia es que no es justa y por eso la sentimos alejada, mientras eso suceda seguirá exhibiendo los mismos ropajes elitistas y clasistas que viene ostentando desde la época de su fundación. Nuestra justicia no es popular justamente porque la observamos y la sentimos injusta. Vemos injusto que el poder judicial tenga exenciones impositivas, carga pública que el resto de los ciudadanos como corresponde en una sociedad equitativa tiene la obligación de cumplimentar. Vemos injusto y perverso que ponderen y manipulen momentos para impulsar o acelerar causas atendiendo a sus conveniencias políticas, sean ellas personales o se correspondan a las de su grupo de pertenencia. Nos parece injusto que sus cargos no sean sometidos a la opinión y a la voluntad de los ciudadanos, cual élite que no debe ser escrutada por un vulgo que curiosamente si está capacitado para escoger sus representantes ejecutivos y legislativos. Son muchas las razones por las cuales no vemos que la superestructura judicial sea justa y en consecuencia, a mi entender, popular, partiendo desde los mismos cimientos mencionados y si lo deseamos recorriendo su propia historia con relación a sus comportamientos y fallos cuando de momentos límites se trató, me refiero a masacres, fusilamientos, persecuciones, exilios, guerras, golpes de estado, desapariciones etc, sin mencionar su falta de compromiso ante los enormes negociados que derivaron en una deuda que ha determinado la pobre suerte de varias generaciones de argentinos. Lorenzetti es un sofista por donde se lo mire. A pesar de ello le cuesta mucho a su pobre verba salir de los laberintos en donde por decisión propia se ha instalado. Lamentablemente en su discurso no tuvo ninguna apreciación sobre la necesidad constitucional y republicana para que la plantilla de la corte vuelva a tener los miembros originales, cuestión que para nada es inocente y de alguna manera, mordiéndose la cola, lo coloca muy lejos de la independencia de la que se ufanó durante su alocución. Si la justicia fuera justa no sólo complacería a los damnificados, además asombraría al resto, cuestión que por añadidura la haría popular. Y allí está el factor limitante por la cual el Supremo lanzó su máxima de mínima. No conviene que lo sea.
Para no seguir aburriendo con un personaje que lamentablemente no llega al rango de sentipensante, individualidad maleable por las corporaciones, pequeño, sin ningún tipo de atractivo individual, voy a finalizar este breve post continuando con el amigo Twain y que viene muy a cuento del “no lugar” en el cual se exhibe Lorenzetti: La nación está dividida, mitad patriotas mitad traidores, y nadie puede diferenciarlos



PLATAFORMA DEL PARTIDO JUDICIAL LANZADO HOY POR LORENZETTI

http://www.infonews.com/2015/03/03/politica-188339-partido-judicial-como-es-la-plataforma-de-lorenzetti-partido-judicial.php



3 comentarios:

  1. el señor lorenzetti no expone soluciones, evidentemente es parte de nuestro gran problema de traidores enmascarados.
    Para que se presenta como conferencista ? para avergonzarnos?
    la causa embajada es cosa juzgada?
    los tof nº 8 y nº 10 no se constituyen por culpa de cristina?
    qué haces con las tasas de justicia lorenzetti, no te alcanzan los millones que recaudas y nadie te controla y que se enojó por el barrido de la afip que lo incluyó?

    ResponderEliminar
  2. Claro que la justicia no debe ser popular, entiendiendo por "popular" como un arbitrio caprichoso plebiscitario y temporal. En ese sentido, las declaraciones de derechos humanos, por ejemplo, se consideran universables e inalienables justamente para desembarazarlos del arbitrio popular.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si la justicia es justa será popular, tendrá consenso colectivo y aceptación social, entendiendo que lo popular es lo que contiene a las expectativas de la sociedad, en este caso desde el ámbito jurídico.

      Eliminar