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miércoles, 7 de enero de 2015

El terrorismo islamista vota a Le Pen por Luis Matías López para Diario Público de España



Ante un acto criminal como el perpetrado este miércoles en la sede de Charlie Hebdo no caben las medias tintas, solo la condena más enérgica y sin paliativos. Es terrorismo en estado químicamente puro, un ataque brutal a la libertad de crítica y a la sátira como una de sus más nobles expresiones. El semanario francés ha utilizado siempre estos instrumentos consustanciales con los valores republicanos apuntando a todo cuanto se mueve, a las lacras sociales, políticas, económicas y religiosas. No es una publicación antiislamista. Lo mismo se toma a broma a Mahoma que a Jesucristo, desnuda las vergüenzas de Sarkozy que las de Hollande, Le Pen o la élite financiera. Se trata de periodismo, de un tipo infrecuente, pero tan necesario como el convencional. Y, por lo que se ve, convierte el ejercicio del humor inteligente en una profesión de riesgo.


Charlie Hebdo lleva tiempo jugándosela, al menos desde que, en 2006, publicó las polémicas caricaturas de Mahoma. Su director fue absuelto poco después en el juicio instado por varias asociaciones musulmanas francesas. Y no es la primera vez que está en el punto de mira del terrorismo islamista: ya en 2011, su sede sufrió un atentado con cóctel Molotov que provocó un grave incendio, tras la publicación de un número especial titulado Sharia Hebdo, en cuya portada se presentaba a Mahoma como redactor jefe. Con esos antecedentes, no hace falta una reivindicación expresa para determinar la tendencia de los fanáticos terroristas que causaron la matanza de hoy.


Este atentado supone una escalada brutal que pone a Francia ante sus peores fantasmas. Será difícil que no se utilice, sobre todo por la extrema derecha xenófoba de Marine Le Pen, para vincularlo con la fractura social y el fracaso de la integración de buena parte de la población musulmana del país. No habrá sido esa su intención de los terroristas, pero la principal consecuencia de su acción contra Charlie Hebdo puede ser un aumento del odio al inmigrante, al extranjero diferente que, según la extrema derecha (y no solo ella), se aprovecha de las ventajas del Estado de bienestar del país que le da acogida para darle luego una puñalada por la espalda.


Aterra pensar en el provecho que Marine Le Pen pueden sacar de un atentado tan injustificado y brutal como éste. Habrá que ver cuál es la reacción de los partidos políticos tradicionales, si son o no capaces de forjar un frente común que defienda valores republicanos tan arraigados como la solidaridad, la fraternidad y la tolerancia. 


Por desgracia, tanto los socialistas como el centro-derecha atraviesan profundas crisis de identidad que no hacen sino facilitar el ascenso espectacular del Frente Nacional puesto de manifiesto en las últimas elecciones europeas. Por eso, la consecuencia más probable —y la más indeseada— del ataque de hoy es que Le Pen salga fortalecida en su carrera para convertirse en una auténtica alternativa de poder. Son muertos que tienen un alto valor en votos para el partido de la intolerancia.

En este sentido, Francia tiene un espejo al que mirarse: la respuesta de la sociedad española a los atentados del 11-M, que causaron 191 muertos. Pese a la brutalidad de las acciones terroristas, no hubo apenas animadversión contra los centenares de miles de musulmanes que vivían en el país, ningún aumento apreciable de la xenofobia. Se supo distinguir el grano de la paja: el terrorismo integrista es sólo una aberración, una excrecencia del islam. 
Claro que en España no había nada parecido al Frente Nacional… 


9 comentarios:

  1. Imaginemos un grupo de tareas ingresando a la vieja revista humor y matando a Cascioli, Dolina, Abrevaya, Jaime Emma, Mona Moncalvillo, Tabaré, Enrique Vazquez, Altuna, Tomás Sanz, Sandra Russo, al Negro Fontanarrosa, Paredero, Feinmann, Grondona White, Verbistky...

    Ni estos asesinos de acá llegaron tan lejos...

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  2. El terrorismo musulmán y antisemita, y la derecha francesas juntaron intereses, ya que los Le Pen también eran bastante ridiculizados por esta revista de izquierda.

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  3. Y que a nadie se le ocurra justificarlos. Esto nada tiene que ver con el conflicto entre Palestina e Israel

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  4. Bueno por mas que a uno deteste la extrema derecha xenophobica de Le Pen hay que entender que hay una inmensa diferencia entre usar politicamente un espacio desde el odio y la segregacion pero desde el marco del discurso,del parlamento o las marchas que directamente asesinar a diestra y siniestra
    En estos casos lo que marca el tinte de la reacción de la sociedad es la respuesta y sincera condena de los autenticos lideres de la comunidad musulmana
    Al mismo tiempo que la colaboración con autoridades para identificar a estos asesinos,en muchos países ocurrieron hechos similares y la gente entendio que la culpa no es del muchacho que trabaja en el restaurant libanes ,la familia que tiene una agencia de lotería o las enfermeras que atienden en el hospital.
    Para dar un ejemplo local si la barra brava de un club comete atrocidades (como ha pasado) es estúpido agarrársela con el hincha que va a disfrutar de un espectáculo futbolístico con la familia y a alentar a su club pero si la hinchada y las autoridades del club no condenan el hecho y protegen a los culpables la sociedad los mira con malos ojos

    PACO MIRO

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  5. Para tratar de entender un clima de época complejo. La mutación de la intelectualidad francesa hacia los extremos. Vale la pena el texto como dato.

    http://www.elmundo.es/cultura/2015/01/03/54a82505e2704e554a8b457d.html

    El nuevo libro de Michel Houellebecq ha desatado la polémica sobre su contenido, en particular por su escenario-presagio de la toma del poder por un partido islámico en Francia, que algunos interpretan como un capote intelectual a la extrema derecha del Frente Nacional, primer partido en los sondeos.

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  6. Los intelectuales franceses desencantandos de la izquierda hoy caminan junto a los Le Pen... En nuestro país los intelectuales desencantados de la izquierda, tipo Sarlo y Gargarella hacen algo parecido, pero en este caso acompañan al fascista Magnetto. Nunca fueron demasiado originales, tienden a copiar lo peor de la globalización

    leamos para entender

    http://www.unav.es/nuestrotiempo/es/temas/los-desencantados-de-la-izquierda_1

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  7. Nadie se acuerda de lo árabes y los africanos que siguen matando los franchutes.

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  8. Perdón, me olvidaba, va el link a mi blog... atentado en Paris

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  9. Malí, República Centroafricana, Irak.
    La intervención neocolonial de Francia la puso en pie de guerra contra el mundo musulmán.
    Y sus incursiones contra el Estado Islámico en Siria e Irak agravan el tema.
    Transcribo parte de una nota del último Le Monde: "Por ejemplo, en Irak y Siria, la Organización del Estado Islámico presenta el rostro de un actor oportunista con vocación totalitaria, aliado circunstancia de sunnitas aterrorizados por las milicias chiitas y en búsqueda de legitimidad a través de una respuesta del débil al fuerte, que instrumentalizando el Islam se trazó un territorio en los fragmentos de Medio Oriente. Por lo tanto, "la guerra contra el terrorismo" es un error mayor. Porque legitima a la OEI otorgándole visibilidad mundial, solidariza a su alrededor a las poblaciones sunnitas y también exime de responsabilidad a los estados de la región de Ankara a Riad". ("Francia gesticula... pero no dice nada").
    Las restricciones a la libertad religiosa de los musulmanes son notorias, por lo menos desde el 2011, cuando se conocen fallos que impiden a las mujeres musulmanas llevar velo. Veamos esto: "El caso fue iniciado ante el Tribunal de Estrasburgo por S. A. S., una mujer francesa de 24 años que considera que la prohibición general impuesta en Francia en 2011 vulnera su libertad de expresión y una serie de derechos más. En Francia las mujeres pueden ser multadas y enviadas a recibir formación en ciudadanía por violar la ley."
    Las incursiones externas y la represión interna son una bomba de tiempo, que los sectores más fundamentalistas han detonado.
    La respuesta política será sin duda más represión a todos los musulmanes y más incursiones afuera. Es decir, más ataques fuera de las fronteras para justificar la islamofobia adentro.
    En Francia, la vara para musulmanes y judíos es muy distinta, y eso habla del posicionamiento del estado francés frente al mundo musulmán (absolutamente diverso, como que el EI y sus prácticas aberrantes coinciden con un 5% de prácticas y preceptos del Corán) y el mundo sionista (bloque único que componen el estado de Israel y su aparato de propaganda).
    Algo de eso puede verse aquí https://www.youtube.com/watch?v=ZcMV7fBtid0
    Ahora bien, el horror, el espanto, la degradación absoluta de la masacre cometida hoy no tiene perdón ni justificación, y merece la más absoluta condena y desprecio, pero también merece la más detallada contextualización.
    En su afán de degradar los estados (destrucción de Liba, Irak y Siria) de llevarse puestos a los musulmanes uniformándolos (el EI jamás, por ejemplo, condenó a Israel por sus atropellos en Gaza) y de destruir la política, Francia junto con Estados Unidos (padre de la criatura del EI, desprendimiento de Al Qaeda y militares de Saddam, que hoy mismo negocian petróleo a gran escala ante la vista de sus "enemigos") también se llevan puesto las mismas bases de la civilización occidental.
    Los bárbaros musulmanes (posiblemente franceses convertidos) son una herramienta y una gran justificación.

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