EL PERDIDO - ESTACIÓN JOSÉ A. GUISASOLA - PARTIDO DE CORONEL DORREGO - BUENOS AIRES - ARGENTINA

domingo, 14 de mayo de 2017

Misceláneas dorreguenses de cara a los comicios 2017




Dorrego 2017



Los comicios de medio término generalmente proponen un poco más de debate y menos virulencia.  En lo personal y sospecho que buena parte de los ciudadanos de Coronel Dorrego aspiramos que las recurrentes declamaciones galeritas y vecinalistas, no se constituyan en temas centrales de debate. Sinceramente esperamos escuchar “banalidades” sobre salud, algo sobre infraestructura, algo sobre cultura, algo sobre inclusión social, algo sobre desarrollo. Pero claro. No se le puede pedir a la derecha lo que la derecha nunca hará. Es necesario darle mayor presencia a aquellas alternativas políticas que pongan estos temas sobre la mesa, de lo contrario aquellas nimiedades exhibidas seguirán marcando la agenda de preocupaciones. Un conjunto de humedades instaladas como cuestión de estado. Asuntos que se deben resolver ejecutivamente, con practicidad, con premura, con agilidad y sin utilizar los escasísimos tiempos que tienen nuestras esporádicas y minusválidas sesiones del HCD.

Hace algunos años la vicepresidente, cuando no se dedicaba al rodaje de bolsas, en este caso honestistas, repletas con dineros no declarados so pretexto de una SUMA que restaba bastante, causa que no necesitó de Defensor porque para eso estaban el Fiscal y el Juez, afirmó que una persona ideologizada es una persona cuadrada. Dicho esto una persona cuadrada es una persona que no es inteligente y esto es prescindente de su ideologización. Vale decir, se puede tener o no tener ideología y ser un imbécil, por el contrario se puede tener o no tener ideología y ser una persona sumamente atractiva desde la inteligencia. La ideología nunca será un factor limitante, en todo caso el factor limitante es la estupidez, acaso y por experiencia propia la Presidente del Senado, ausente de pensamiento crítico, estaba confundiendo los términos. En la misma línea de estupidez tenemos bastante por el Pago Chico, no hay más que leer:



Y es aquí en donde estoy colocando al paradigma como sujeto político. Dialéctica y praxis, un matrimonio en donde el divorcio no puede ni debe ser tema de conversación. Hablo de coherencia y convicción política. Y es aquí en donde intervienen el cómo (herramienta) y el para quién (prioridades), ambos conforman esa identidad político-ideológica a la cual nos referimos. Si con la intención de bajar la inflación aplicamos recetas que tienen relación con la baja del gasto público desarrollando una política de achicamiento estatal estamos manifestando una declaración de principios ideológicos. Yo te bajo la inflación, pero el precio son cien mil tipos económicamente activos que van a quedar en la calle. Si con el objeto de que nuestros productos exportables sean competitivos en el exterior aplicamos recetas que incluyen devaluaciones intempestivas, bajamos el costo nacional pisando los sueldos eliminando paritarias y fomentamos la desocupación de manera no se dispare el precio de la mano de obra, también estamos exhibiendo una fuerte posición ideológica. Ambos ejemplos nos marcan prioridades y esas prioridades nos explican las herramientas utilizadas. Pregunto: ¿Es tan relevante iluminar una avenida de ingreso como indicativo político? ¿Los ciudadanos, no deberíamos cuándo menos segmentar la importancia de los temas para poder evaluar cada cuestión en su verdadera magnitud política de forma tal evitar que nos manipulen? El quien es quien, desde lo ideológico, tiene mucha relación con ese sospechoso pragmatismo que se supone posee el gestionalismo. Nadie es del todo pragmático, como nadie es totalmente idealista. La cuestión es no caer en la trampa política que algunos proponen, esto es, que uno sea destinatario y protagonista de una argumentación dialéctica que está totalmente divorciada de la praxis política real. Debatamos prioridades y herramientas al mismo tiempo, de esa manera no nos pueden embaucar…
En una comarca en donde predomina la neutralidad y la asepsia tomar posiciones más o menos críticas, desde un lugar determinado, constituye un acto de osadía o cuando menos de estulticia. Y esto es calificado según el momento y el actor político afectado, debido a que la línea de sus intereses particulares domina el escenario crítico., y reafirmo particulares, no colectivos.
Poco se puede esperar de pensamiento crítico y sentido inteligente en una comarca en donde un recordado intendente, él único Justicialista, fue responsabilizado por una sequía debido a que coincidió con el cambio de localización del íncono del Cristo, que en el ingreso a la ciudad cabecera recibe al visitante, y más aún cuando esa estigmatización cobarde y ultrajante fue acompañada y fogoneada por la mass media urbana y rural con el abrigo de la ignorancia colectiva. Nadie por supuesto se hizo cargo de tamaña vulgaridad, de hecho, algunos de los que podían haber evitado la ignominia prefieron aprovecharse de ella y hoy son fervientes devotos de los salarios públicos.

Cada uno de nosotros tendrá en mente sus debes y sus haberes políticos, pero la pregunta que nos debemos hacer es qué esperamos de nuestros dirigentes. La posibilidad de que un colectivo con inquietudes revulsivas comience a tomar con coraje aquellas propuestas políticas que el distrito necesita va más allá del conservadurismo (UCR-PRO-JPD) local expone en sus cuadros. Cómo será la cañada que Fabián Barda la cruza al trote, parece Gramsci al lado de Reyes y su troupe de homos neoliberales, asépticos adherentes de los psicóticos, mitómanos y perversos que gobiernan Nación y Provincia,  siendo el único cuadro político oficialista que exhibe algún tipo de disidencia con el presente. Ni hablar de nuestro chiringotero Joe Pesci vernáculo de la mano de De Niro y Scorsese.   







Nunca vamos a saber si se los prohíbe su naturaleza cobarde y subsumisa o directamente es el establishment feudal local quien limita su accionar vía aportes logísticos, lo cierto es que si hoy uno ingresa a la ciudad cabecera luego de veinte años, por cualquiera de sus senderos, le parecerá que el tiempo no ha transcurrido, amén de cierta lavada de cara que exhibe la plaza principal y que poco tiene que ver con promisorios afanes de desarrollo y de progreso. Sus debilidades e inconsistencias políticas para dichos fines, su libido está puesto en que los números cierren omitiendo contemplar si tal cosa incluye o no a la población.

Por suerte, y allí están los escritos, uno no escribe de política local y de sociedad por cómo le aprieta el zapato. La coherencia crítica está expresada desde un lugar político del que nunca me corrí. Equivocado o acertado y presto a la refutación voy a continuar con suma humildad y convicción exponiendo hechos y dichos concretos, su relación con las conductas públicas y su correlato en el tiempo. No hay nada personal. Cosa que a mi modo de ver se mezclan interesada y maliciosamente. Mis lecturas no son verdades reveladas, son una de las tantas que existen en el pueblo. Acaso la enorme diferencia es que uno pone el cuerpo delante, no utiliza la demagogia ni cuenta con una pléyade de aplaudidores que son capaces de adquirir mansamente hasta las más absurdas propuestas comerciales. No existen segundas intenciones ni existe especulación. El pensamiento crítico no se acota en mi sector de pertenencia, decenas de artículos objetando el accionar político y militante del PJ local avalan lo dicho. Cota crítica que sí observo en los demás. ¿En dónde descansa la soberbia entonces? En dónde está la intelectualidad vernácula definida, comprometida y en dónde están los pensadores de las restantes agrupaciones debatiendo políticas buenamente, tratando de analizar críticamente su accionar político, sus agachadas, sus quebrantos, sus discursos acuarelizados, sus estrategias, sus tácticas, sus visiones políticas sobre un distrito que
"no le falta lo que dice merecer, a mi entender debe merecer lo que le dice que le falta por medio de una actitud tanto pensante como activa desde lo político". 





1 comentario:

  1. Me mató las fotos de Buenos Muchachos, solo nos quedan divertinos un poco.

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