FRASE DE EDUARDO GALEANO

EL ARTE Y LA CIENCIA EN UN DIÁLOGO ENTRE DOS SILENCIOS

jueves, 30 de junio de 2016

EMIR SADER y la actualidad latinoamericana en dos artículos



La ingobernabilidad del neoliberalismo
Por Emir Sader para Diario Público de España – Blog A Contracorriente

El neoliberalismo rescató y puso énfasis en el tema de la ingobernabilidad. Habría un desequilibrio entre los derechos afirmados por las leyes e incluso por constituciones y la capacidad del Estado y los gobiernos para garantizarlas. Una de las expresiones de esos desequilibrios sería la inflación, forma de apelar a un mecanismo incorrecto para cumplir con aquello para lo cual habrían recursos. De ahí también la obsesión neoliberal con la inflación, derivada de su preocupación con la existencia de “excesivos” derechos.
Pero no hay más grande ingobernabilidad que la impuesta por el neoliberalismo. Como gobierno de la extrema minoría —el 1%—, privilegia a los bancos, que representan al capital especulativo, que vive de explotar a los endeudados —gobiernos, empresas, personas—. Son, por lo tanto, gobiernos de la extrema minoría, gobernando en función de la reproducción de los endeudamientos con elevadas tasas de interés.
Cuando Europa impuso las políticas de austeridad y los bipartidismos adhirieron a esa modalidad de los ajustes neoliberales, se impuso la ingobernabilidad en todo el continente. Los gobiernos se han vuelto impopulares, cada elección es una derrota segura e instauran el pánico político cada vez que los ciudadanos son llamados a votar.
El neoliberalismo trata de convertir la ingobernabilidad en su forma de hacer política con un discurso que descalifica no sólo a la política, sino también al Estado, los partidos, los sindicatos, las elecciones y las empresas estatales. Cuando quien vuelve ingobernables las sociedades es el imperio del mercado, del dinero, de la especulación financiera, de los paraísos fiscales y sus empresas off shore.
Cuando el poder del dinero se impone sobre los derechos de las personas, la sociedad se vuelve ingobernable porque no cabe la conciencia y la organización de la gente. El neoliberalismo se choca directamente con la democracia y tratan de imponer regímenes autoritarios.
La democracia, en cambio, no es ingobernable. Los gobiernos progresistas de América Latina han probado que, cuando se respeta los derechos de todos, estos se vuelven más populares, más legítimos, más fuertes, más estables. Asimismo, comprueban que el desarrollo económico es perfectamente posible con la distribución de la renta, que no se trata de producir menos para menos gente, sino de producir siempre más, para más gente.
Se ha podido probar que una democracia no debe quitar nunca los derechos a la gente, menos todavía a los más frágiles. O se gobierna para todos o no es una democracia,  sino un gobierno inestable, que solo pierde legitimidad, que se vuelve ingobernable.
Comparen los gobiernos de México o Perú, que han mantenido el modelo neoliberal con los que han avanzado hacia la superación del neoliberalismo en América Latina, para que se vea cuáles han conquistado la legitimidad y el apoyo popular y cuáles no. El tema de la ingobernabilidad, como lo ha planteado el neoliberalismo, es un instrumento para quitar derechos, no para extenderlos; para debilitar y no para fortalecer a la democracia.


El retorno de un pasado derrotado


por Emir Sader para Página 12

Los nuevos gobiernos de Argentina y de Brasil repiten el discurso de la herencia maldita, de los arreglos duros que habría que hacer de un modelo fracasado anterior a ellos, como una operación de marketing para disimular su falta de alternativas y su previsible incapacidad de resolver las crisis de sus países. Buscan justificar la dureza del ajuste fiscal que tratan de imponer en el tamaño del desarreglo de las cuentas públicas que habrían heredado, resultado, según ellos, del fracaso de un modelo.
Porque los cambios de gobierno en Argentina y en Brasil no han cambiado el período histórico que vivimos. Al contrario, lo han reafirmado. Han reiterado cómo la alternativa a los gobiernos progresistas es el retorno al neoliberalismo que, a su vez, plantea a las fuerzas progresistas –más fuertemente todavía– la necesidad de readecuar rumbos para retomar la construcción de la superación del neoliberalismo.
Los gobiernos de Mauricio Macri y de Michel Temer se dedican, centralmente, a desmontar las conquistas de los gobiernos que los han precedido, retomando los ideales neoliberales –e, incluso, algunos ministros– de aquel período, tratando de hacer olvidar que fue un modelo y un período fracasado, que ha desembocado en situaciones desastrosas para esos países. La condición de lograr reimponer consensos conservadores por parte de los nuevos gobiernos es hacer olvidar cómo esas propuestas ya fueron aplicadas y han fracasado. Para intentar partir de los problemas más recientes, para volver a usar soluciones que ya han demostrado que son equivocadas.
Volver a privatizar empresas, cuando Argentina conoce muy bien a lo que ha llevado la pérdida de la autosuficiencia energética, con todas sus nefastas consecuencias hasta hoy, con la privatizacion de YPF. Brasil sufre todavía las consecuencias de la venta de acciones de Petrobras en la Bolsa de Nueva York a precios bajísimos por parte de Fernando Henrique Cardoso.
El corte en los recursos para las políticas sociales ha llevado al aumento de las desigualdades y de la miseria en nuestros países en los años ‘90, ya conocemos sus efectos. Al igual que la pérdida de los contratos formales de trabajo ha llevado a que la mayoría de los trabajadores perdiera sus derechos fundamentales.
Volver a relaciones privilegiadas con los Estados Unidos en lugar de los procesos de integración regional y el intercambio Sur-Sur, nos llevaría a la terrible situación que vive México, el país de América Latina que no ha mejorado nada su situación social en las dos décadas de vigencia del Nafta, el Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos y Canadá.
Por ello, frente a las experiencias neoliberales de los ‘90, las propuestas de los gobiernos que los han sucedido han triunfado en tres eleccciones sucesivamente en Argentina y en cuatro elecciones en Brasil. El pueblo ha demostrado fehacientemente que prefiere el modelo de desarrollo económico con distribución de renta al modelo de ajuste prioritario de las cuentas públicas, con pérdida de derechos y concentración de renta.
No hubo fracaso de ese modelo. Ese modelo recuperó a la Argentina de la peor crisis de su historia, producida precisamente por políticas neoliberales. En Brasil, Lula superó la más profunda y prolongada crisis recesiva, generada por las políticas de Cardoso.
Así, los nuevos gobiernos de derecha para retomar viejas fórmulas necesitan que el pueblo se olvide de que han fracasado. Argentina y Brasil al final de los gobiernos progresistas estaban mucho mejor de cuando salieron de los gobiernos neoliberales. De lo que se trata, para superar la crisis actual, es de avanzar readecuando aspectos del modelo que nos ha permitido superar la crisis generada por el neoliberalismo y no de retroceder a ese modelo, que es la causa de fondo de nuestros problemas.




miércoles, 29 de junio de 2016

DESOPILANTE STAND UP DE UN BOCETO DIRIGENCIAL DEL RADICALISMO DORREGUENSE...




El intelectual y dirigente dorreguense  de la UCR, Bernardo Blázquez, tras hacer una breve referencia histórica de Leandro N. Alem, definió a los gobiernos kirchneristas como “un régimen absolutamente corrupto e inmoral, que creó un culto despótico, irracional y demagógico, que confundió Estado con partido durante doce años , que avasalló a la oposición, minimizándola, quitándole toda categoría, que quiso tener un poder único y nos quiso destruir a todos los partidos de la oposición…”.




DESOPILANTE STAND UP DE UN BOCETO DIRIGENCIAL DEL RADICALISMO LOCAL.. ES QUE ESO DE HABLARLE A "LAS MASAS AGOLPADAS EN LAS PLAZAS" REQUIERE DE MUCHO EQUILIBRIO EMOCIONAL... y después se ofenden cuando uno los minimiza. Los minimizaba antes, cuando eran oposición, por mentirosos, fraudulentos y mass media, y también ahora cuando son oficialismo, por las mismas razones. El rol no les cambió ni la inteligencia, ni la formación, ni la instrucción, ni su índice reaccionario, ni su coeficiente conservador y en consecuencia ni su marcada vocación excluyente y sectaria... No es verdad que sea difícil ser radical en estos tiempos con esta clase de radicales, es difícil ser radical si no se piensa como tal, vale decir, es difícil ser radical si se es neoliberal aunque por vergüenza y cagazo se jure y se perjure que no se es..


Aqui la nota completa:

http://ladorrego.com.ar/2016/06/27/el-video-del-homenaje-a-alem/


Aclaración: (Los comentarios de los opinantes no tienen desperdicio. Temo que ni los correligionarios salieron a bancar al boceto. Acaso como hace 16 años y van para 20 que el Radicalismo gobierna en Coronel Dorrego, el peligro de pegarse un corchazo en el pie es muy grande, sobre todo por los calificativos utilizados por parte de quien convocó a tan nutrida concurrencia)..

martes, 28 de junio de 2016

Ante la meritualidad que exhiben los exitosos de nuestra contemporaneidad: elijo el fracaso…




Debido al rotundo doble fracaso que significó por un lado tratar de difundir una novela de un escritor local y por el otro que tal cosa sirva como puente solidario a favor de la Biblioteca Popular Coronel Manuel Dorrego de nuestra localidad he decidido, como autor de Los Rincones del Anfitrión, dar por finalizado el ensayo cultural que comenzó el 22 de abril pasado. Tristemente hemos concitado muy poco interés en los lectores de nuestro distrito, de manera que como uno lo que busca es ser leído y no otra cosa estimo que arribado al techo de demanda local es bueno que los ejemplares excedentes prueben otros aires, otras latitudes, buscando nuevos ojos, acaso algo de alteridad poética. Mi enorme gratitud hacia aquellos que comprendieron la intención y que buenamente adquirieron sus ejemplares aún en un momento muy complejo para las economías hogareñas; como fueron muy pocos sé perfectamente quiénes son aquellos amigos que acompañaron con enorme gentileza la iniciativa. Pido perdón por mis limitaciones literarias, tanto a los lectores dorreguenses como a la Biblioteca. Quedará para mí la inmensa tristeza de no haber estado a la altura de las circunstancias de acuerdo a la importancia que la entidad detenta desde hace más de 80 años, y más triste aún conmigo y mis limitaciones por no haber podido alcanzar la elevada vara que posee el movimiento literario dorreguense. En definitiva la vida es un mesurado promedio de sinsabores afirma con suma certeza y alguna ingenuidad uno de los personajes de la novela. Por tanto esta es la última semana en la cual los ejemplares estarán a disposición de los interesados en instalaciones de tan prestigiosa institución. Gracias y perdón a todos los que apoyaron este proyecto particular, este auténtico y merecido fracaso individual…
"Lo digo para vos, para mis nulos íntimos y también para mis escasos conocidos. Ante la meritualidad que exhiben los exitosos de nuestra contemporaneidad: elijo el fracaso, pero me quedo con ese fracaso hacedor, el fracaso que implica seguir caminando a pesar de conocer el magro destino del intento....”


lunes, 27 de junio de 2016

Las grandes diferencias económicas no solamente se reducen a un problema de desigualdad social. Es un problema de libertad.



Mientras las derechas del mundo occidental se plantean seriamente instalar una renta básica universal a modo de nuestra Asignación, aquí, en Argentina, existen segmentos muy poderosos cercanos al gobierno que tienen como objetivo en el mediano plazo pisarla y destruirla por decantación de manera transferir dichas partidas presupuestarias hacia los sectores más concentrados de la economía... 




La libertad de la mayoría no rica, mientras la minoría rica acelera su acumulación… por Daniel Raventós miembro del Comité de Redacción de SinPermiso, presidente de la Red Renta Básica. Comité científico de ATTAC. Profesor de Economía y Empresa de la Universidad de Barcelona.
Fuente: Revista Sin Permiso

La propuesta de la renta básica incondicional (RB), una asignación monetaria sin condiciones a toda la población, está de moda en el mundo. 
Efectivamente, medios como The Guardian, The EconomistThe Wall Street JournalThe Financial TimesThe New York TimesEl País, Der Spiegel y muchas más publicaciones de todo el mundo han publicado a lo largo de lo que llevamos de 2016 innumerables artículos sobre la RB. A favor, en contra y en medio. Algunos bien informados, otros no tanto y aún otros de los que se puede decir muchas cosas menos… bien informados.
¿Qué es lo que ha motivado tanta atención sobre la RB? Son varios los motivos: el referéndum suizo sobre la renta básica que se celebró el día 5 de junio, las declaraciones en apoyo de la propuesta de Yanis Varoufakis, el que fue ministro de finanzas griego y enemigo declarado de las políticas austericidas de la Unión Europea, la inclusión de la RB en los programas electorales de algunos partidos… Sí, hay muchos motivos, pero en mi opinión hay uno que debe destacarse sobre todos los demás: la situación en la que está sumida gran parte de la población no rica como consecuencia de las políticas económicas practicadas, especialmente en la Unión Europea, a partir del estallido de la crisis económica en el año 2008.
Y ante esta situación de deterioro de las condiciones de vida y de empleo de proporciones de la población muy grandes, la renta básica aparece ante una buena parte de la ciudadanía como una  medida racional y justa para hacer frente de forma inmediata a la realidad socialmente deplorable de muchos millones de personas en la Unión Europea.
La RB garantizaría la existencia material de toda la población porque, de forma inmediata, erradicaría la pobreza, siempre claro está que su cuantía fuera igual o superior al umbral de la pobreza. El objetivo es difícil porque es muy ambicioso: una medida como la RB que garantizase la existencia material a toda la población es algo que indudablemente atemoriza a unos cuantos. A los que hoy están confortablemente instalados porque las cosas tal como están les resultan muy favorables, temen cualquier cambio importante. Y que toda la población tuviera un incremento notable de su libertad porque dispusiera de la existencia material garantizada gracias a la RB, es un cambio que atemoriza a las grandes fortunas. Se utilizarán argumentos o pseudoargumentos del tipo “nadie trabajaría”, “mantendríamos a vagos”, “caería la productividad”, “bajaría la iniciativa innovadora” , “son mejores los subsidios dirigidos a los pobres”, “hay que garantizar el pleno empleo y dejarse de tonterías” y tatatá, tatatá. Es sabido, pero no es toda la verdad. La libertad es incompatible con las grandes diferencias de riqueza, y del poder desproporcionada que de las grandes fortunas se deriva.
La RB es una batalla cuesta arriba, pero vale la pena librarla. La propuesta de la RB está mostrando su atractivo cuando es defendida como una medida posible e inmediata por parte de activistas, movimientos sociales y ciudadanía en general para hacer frente de forma inmediata a las consecuencias de las políticas económicas austericidas para una gran parte de la población. Porque, a diferencia de lo que aseguran algunas conocidas y extendidas opiniones, las grandes diferencias no solamente se reducen a un problema de desigualdad social. Es un problema de libertad. Las grandes diferencias económicas y sociales se transforman en amenazas a la libertad de la mayoría. Cuando el premio Nobel Joseph Stiglitz, por ejemplo, dedicó un libro a documentar las grandes desigualdades económicas, eligió como título precisamente éste: El precio de la desigualdad. Y como subtítulo: el 1% de la población tiene lo que el 99% necesita. No es solamente una cuestión de igualdad, se trata también de la libertad de la gran mayoría.
Nota: Poco después de enviarse a editar este artículo se ha conocido el informe anual de Cap Gemini sobre los grandes ricos. La realidad supera las peores previsiones. La desigualdad en el Reino de España ha crecido aceleradamente desde el estallido de la crisis económica. Mientras crece la pobreza, también crece el número de ricos en el extremo más privilegiado de la abundancia: ya son 193.000 las personas que superan un patrimonio de más de un millón de dólares, un 50% más de los que había en el año 2008, antes de la crisis.

Fuente: www.redrentabasica.org

viernes, 24 de junio de 2016

Maestros del Blues. CARVIN JONES




Carvin “La máquina” Jones nació en junio de 1966 en Lufkin (Texas). Aunque son muchos los artistas que han influido en su formación, se podrían destacar figuras como Jimi Hendrix, Stevie Ray Vaughan o Eric Clapton, como los más determinantes.

"Vivía en una parte de la ciudad realmente violenta, donde se cometían asesinatos, se producían tiroteos. La guitarra me mantenía alejado de todos esos problemas. Luego de haber realizado algunas actuaciones por Texas, decidió cambiar de aires y en 1989 se trasladó a Arizona, a la casa de sus tíos en Phoenix. "Mis tíos me acogieron y a ellos les debo todo mi éxito, si no hubiese sido por ellos, Carvin Jones no existiría". A partir de marzo de 1991, la banda comenzó a tocar sin descanso, casi todas las noches de la semana. Su trayectoria y fama aumentaban y empezó a actuar con músicos de la talla de Santana, BB King y Albert King, no solo dentro de los EE. UU sino también en extensas giras por Europa. En enero de 2001, La revista Guitarist le consagra como uno de los 50 mejores guitarristas de blues que jamás hayan pisado la tierra. A partir de marzo de ese mismo año u hasta nuestros días, Carvin Jones participa en los eventos más importantes de blues de Europa junto a los artistas más destacados del género

Fuente: http://www.last.fm/ y la Web Oficial de Carvin Jones & Carvin Jones Band



miércoles, 22 de junio de 2016

SILVINA PANARESE. Una DOCENTE con mayúsculas




Mientras algunos tilingos se acobardan y se sienten defraudados la Vicedirectora de la Escuela Nro. 40 de Quequén dice lo que hay que decir, en el momento en el cual hay que decirlo y en el lugar en donde es necesario... 

martes, 21 de junio de 2016

LA CORRUPCIÓN TIENE SUS DIFERENTES MODELOS DE IMPLEMENTACIÓN Y RELATOS…



Hace muchos años que las bolsas de guita kirchneristas existen y se encuentran, encerradas en las bóvedas y enterradas bajo tierra, dentro de las mentes de los adherentes a la mass media, preferentemente sectores medios de doble estándar, segmentos incapaces de moralizar sus linderos cotidianos con actitudes éticas en donde el valor está directamente asociado al riesgo de perder (tristemente poseo sobradas vivencias al respecto). Luego solo resta operar con cuadros propios y extraños lábiles, y tirar dos o tres bultos a la vista para que la indignación burguesa llegue a su punto de ebullición y completar de ese modo el circuito de estigmatización. La parte por el todo como sentido común dominante. A partir de allí la ruta hacia la concentración de la riqueza, la exclusión y la dependencia económica es de libre circulación. Lo fantástico de este fenómeno histórico-político honestista es que nunca un proyecto inclusivo de 10 o 12 años fue seguido de otro similar pero con la corrección de esas corrupciones denunciadas. ¿Cuál era entonces el verdadero destinatario de la estigmatización y para lo cual la corrupción sirvió como puente necesario? Si la corrupción siguió sin solución de continuidad creo que dentro de la pregunta está encerrada la respuesta. Ni la corrupción del FPV ni la corrupción de Cambiemos modifican un ápice la esencia de cada uno de esos proyectos políticos. No es menos inclusivo el FPV ni menos expulsivo Cambiemos, no es menos solidario el paradigma del FPV ni menos egoísta el paradigma de Cambiemos, no es menos horizontal el concepto social y político del FPV ni menos clasista el concepto social y político de Cambiemos, no es menos soberano y nacional el FPV ni menos entreguista y extranjerizante Cambiemos... Por eso, a pesar de los corruptos de toda laya e ideología los proyectos no se manchan (diría Diego), cada uno son lo que son, y está muy claro todo...

domingo, 19 de junio de 2016

LA OPRESIÓN DEL OPTIMISMO




LA OPRESIÓN DEL OPTIMISMO




Pero no nos ocupamos aquí de la naturaleza y la existencia de la aristocracia, sino del origen de su peculiar poder y de por qué es la última de las verdaderas oligarquías, y por qué parece no haber una perspectiva inmediata de que veamos su final. La explicación es sencilla aunque permanece curiosamente inadvertida. Los amigos de la aristocracia suelen alabarla porque conserva antiguas y hermosas tradiciones. Los enemigos de la aristocracia suelen culparla de aferrarse a costumbres crueles o anticuadas. Tanto sus enemigos como sus amigos están equivocados. Hablando en general, la aristocracia no conserva tradiciones, ni buenas ni malas; no conserva nada. ¿Quién pensaría en buscar entre los aristócratas alguna antigua costumbre? ¡Es igual que buscar un traje antiguo! El dios de los aristócratas no es la tradición, sino la moda, que es lo opuesto a la tradición. Si quieren encontrar un tocado noruego antiguo, ¿lo buscarían entre la élite de moda escandinava? No: los aristócratas nunca tienen costumbres; como mucho, tienen hábitos, como los animales. Sólo la plebe tiene costumbres.


El poder real de los aristócratas ha estado siempre en el lugar exactamente opuesto a la tradición. La simple clave del poder de nuestras clases altas es ésta: que siempre se han mantenido cuidadosamente en el lado de lo que se llama «progreso». Siempre han estado al día, lo que resulta bastante fácil para una aristocracia, pues la aristocracia es la suprema instancia de ese marco mental del que estamos hablando. La novedad es para ellos un lujo cercano a la necesidad. Por encima de todo, están tan aburridos con el pasado y con el presente que abren la boca anhelante hacia el futuro.


Pero sea lo que sea lo que olvidan los grandes señores, nunca olvidan que apoyar las novedades era cosa suya, ya se trate de decanos universitarios o de financieros quisquillosos. En resumen, los ricos siempre son modernos; es propio de ellos. Pero el efecto inmediato de este hecho sobre la cuestión que estamos estudiando es algo curioso.

Sucedió, sucede y sucederá. En cada casilla o encrucijada en los que se ha visto inmerso el hombre del común, siempre se le ha dicho que esa situación es, por alguna razón particular, por su bien.
Se despertó en Londres una estupenda mañana y descubrió que los lugares públicos que durante ochocientos años había usado habitualmente como tabernas y santuarios habían sido repentina y salvajemente abolidos, para aumentar la riqueza privada de unos seis o siete hombres. Cabía pensar que se hubiera podido sentir molesto; iba a muchos lugares, pero le expulsaba la soldadesca. Pero no era solamente el ejército quien le mantenía callado. Le mantenían callados los sabios tanto como los soldados; los seis o siete hombres que le quitaron las tabernas al pobre le dijeron que no lo hacían para sí mismos, sino por la re- ligión del futuro, el gran amanecer del protestantismo y la verdad. Así que cada vez que un noble del siglo XVII era atrapado tirando la valla de un campesino y robando sus campos, el noble señalaba animadamente el rostro de Carlos I o el de Jaime II y así distraía la atención del campesino. Los grandes señores puritanos crearon la Commonwealth y destruyeron las tierras comunitarias.

Salvaron a sus campesinos más pobres de la desgracia de tener que pagar el ship Money, retirándoles dinero para el arado y la pala que sin duda eran demasiado débiles para conservar.
Una bonita y antigua canción inglesa inmortalizó esta costumbre aristocrática: «Persigues al hombre o a la mujer que roba un ganso del terreno comunal, pero dejas libre al canalla que le roba el terreno comunal al ganso».


Aquí, como en el caso de los monasterios, nos enfrentamos al extraño problema de la sumisión. Si le roban el terreno comunal al ganso, uno sólo puede decir que debía de ser muy ganso para aguantarlo. Lo cierto es que razonaron con el ganso; le explicaron que todo aquello era necesario para arrojar al zorro Estuardo al otro lado del mar. Así pues, en el siglo XIX, los grandes nobles que se convirtieron en dueños de minas y directores de ferrocarril aseguraron con firmeza a todo el mundo que no lo hacían porque querían, sino debido a una recién descubierta ley económica. Así pues, los prósperos políticos de nuestra generación introducen propuestas de ley para evitar que las madres pobres se ocupen de sus propios hijos, o prohíben tranquilamente a sus arrendatarios que beban cerveza en las tabernas.

Pero esta insolencia no es denunciada por todos como escandaloso feudalismo. Se la critica amablemente como socialismo. Pues una aristocracia es siempre progresista; es una forma de ir al ritmo de los tiempos. Sus fiestas se prolongan cada vez más por las noches, pues están tratando de vivir el mañana. 

Gilbert K. Chesterton


viernes, 17 de junio de 2016

Maestros del Blues. Henry McCullough .. propone Javier Paco Miró






Por Javier Paco Miró





Ha fallecido el guitarrista de rock de Irlanda del norte, Henry McCullough,. (72 años de edad el martes por la mañana). McCullough creció en Portstewart, Condado de Londonderry. Grabó con varios músicos muy conocidos como Sir Paul McCartney y Wings, con el tema éxito de James Bond, Live and Let Die. Tocó con Joe Cocker en el legendario concierto de Woodstock en 1969, también compartio giras con actos de rock como Jimi Hendrix y Pink Floyd.




jueves, 16 de junio de 2016

Para pirata me quedo con Jack Sparrow... Ojos que no ven corazón que no siente...




Delincuentes y boludos hay para hacer dulce en Argentina, por eso no nos debería extrañar la existencia de tipos que reúnan ambas condiciones al unísono. De hecho el gobierno nacional exhibe una plantilla como ninguna otra fuerza política, comenzando por su cabeza más notoria. De todas maneras no deja de llamar la atención lo políticamente oportuno del "hallazgo" incluso me atrevo a sentenciar lo poco ensayado de la puesta en escena, salió como apurada diría. Este señor López tuvo sobrado tiempo, algo así como 8 meses, para fugar dinero negro a un paraíso fiscal o a un "no paraíso" fiscal, incluso hay decenas de maneras más verosímiles para hacerlo dentro de nuestras fronteras sin necesidad de caer en tamaño vodevil. Mi inteligencia se resiste a creer que esta es la actitud de un espontáneo desesperado que trata de cubrir cual pirata decimonónico el botín resultante de sus fechorías. Existe una debilidad por parte de la mass media para profundizar el convencimiento sobre los supuestos eventos de corrupción K, esta es la de exhibir fajos de billetes, cuestión que cual propaganda subliminal duplica el interés del espectador. El televidente ve plata y mucha (en la mayoría de los casos plata que quisiera tener en su mesa), y su indignación crece exponencialmente ya que sospecha que esa plata que ve es de él, es pública, más allá de que las cifras sea absolutamente inferiores con relación operatorias en donde la plata no se ve, plata igual de pública que sí es de él pero que encierra un fraude administrativo extremadamente superior: Las offshore en Panamá, poseer acciones en empresas contratadas, comisiones erogadas a los bancos por las operatorias de endeudamiento, las 4040 cuentas, las ventas de las acciones del fondo de sustentabilidad, transferencia de divisas por devaluación y los fondos liquidados a los buitres, entre muchas otras. Ojos que no ven corazón que no siente dice el dicho. Magnetto y la muchachada de los medios dominantes lo saben perfectamente, el cornudo que no ve anda feliz por la vida ya que disfruta de los cuernos que le han salido a su vecino, cuernos que ve, producto de los amoríos que la esposa se reserva con el dentista de la otra cuadra, cuestión que no le permite imaginar y menos detenerse en las multitudinarias orgías en las que participa su propia esposa...

Objetivo logrado. Han conseguido correr el eje de la discusión política importante. Nada es casual.. 

Es curioso que a López nadie lo tuviera en la mira. Pregunto: ¿Será por la "excelente relación" que tenía con las empresas contratadas por el Estado, y esto incluye a muchos que están ligados al actual gobierno? Sospecho cierto grado de preocupación en algunos personajes del establishment que pueden quedar expuestos y más que la causa está en manos del fiscal Delgado y del juez Rafecas.


A todo esto pregunto: ¿Si la ley de blanqueo de capitales exceptúa taxativamente  a los funcionarios públicos de todos los estamentos por qué razón Macri trajo alegremente sus 18 millones sin que nadie le haya objetado dicha operatoria?. Macri es funcionario desde el año 2005. Es una simple pregunta. Es probable que me falte algún dato o tenga un error de carga...


Sabe qué don Sala, ayer por la tele vi a un tipo quebrado, un tipo al cual lo habían quebrado. Yo no me la trago don Sala, ni el propio López me puede convencer que lo que hizo lo estaba haciendo porque era la única que tenía. Es todo muy ridículo, ni nuestros chorritos de la aldea procederían de esa manera tan infantil. Mire que los conozco y sé lo que le digo. Tengo para mí don Sala que a este tipo lo han quebrado con algo personal, con algo indecible, y utilizaron su debilidad para operar, puesta en escena mediante, en contra del gobierno para el cual había ejecutado. 


No sería la primera vez en la historia, ya ocurrió en el 55 según contó su amigo Antonio Diez con el Contraalmirante Teysseire, último vice de Perón. Todo choca de frente contra la lógica. No se olvide nunca don Sala, esta gente de los servicios en alianza con la justicia y los medios es capaz de hacer cualquier cosa. Durante el año electoral nos tiraron el cadáver de Nisman, luego intentaron tirarnos el cadáver del pibe jujeño Velázquez y al poco tiempo operaron fuertemente por el falso fraude en Tucumán. Esta gente, don Sala, quiere matar dos pájaros de un tiro, al kirchnerismo como oposición y al kirchnerismo como proyecto político destruyendo a la política. No don Sala, este tipo está jugando con fuego ya que cuando sus decires no encajen con la realidad que se pretende mostrar puede llegar un tal Lagomarsino y tendrá que decidir, finalizó el tipo, a lo cual le respondí. Su razonamiento tiene alguna lógica mi amigo, yo prefiero esperar lo que dictamine Rafecas, es uno de los pocos jueces confiables que existen dentro del poder judicial. Él seguramente pedirá entrecruzamiento de llamadas, escuchará al reo y fundamentalmente buscará la ruta del dinero lo que develará la procedencia real del mismo. No me preocupa, lo que a mí me preocupa es que este gobierno cada día que pasa se afirma en su política de excluir a mayor cantidad de argentinos, y sobre esta masacre colectiva por goteo la mass media no dice nada ni se indigna. Además como bien dijo Dady, no me vengan a hablar de moral con la bragueta abierta, finalicé...

Si hasta el 10 de diciembre del 2015 gobernaban los coimeros no quedan dudas que a partir del 10 de diciembre gobiernan los que coimeaban. Es evidente que nuestra sociedad es una asociación ilícita muy presuntuosa en tanto y en cuanto el clima de época le favorezca. Y tanto es así que tristemente se ha reeditado un nuevo capítulo de la mayoría automática. Argentina es una trampa, cuando apenas sacás la nariz vienen los fachos y te la vuelven a poner..





martes, 14 de junio de 2016

Desde lo histórico y lo político no es recomendable ni prudente descalificar una idea derrotada







En el estupendo ensayo titulado El Templo Inacabado, Gilbert K. Chesterton afirma que para los idealistas modernos y los pragmáticos, toda idea o cosa que ha sido derrotada, ha sido descalificada. Va de suyo inferir que la cosa se manifiesta muy clara de invertir las premisas, por caso sostener que las causas perdidas son las que precisamente podrían haber salvado al mundo de la ignominia del presente. Porque hayan fracasado el Jacobinismo y la Comuna de Paris no podemos llamar a ambas experiencias como fracaso más allá de su efímera existencia. Tomemos el caso de la Revolución Francesa. La gran idea que dicho movimiento introdujo en el mundo de la política fue el de la pobreza honorable, esto es, un hombre de Estado debe ser una suerte de estoico, de allí se desprendía la admiración de pueblo quien observaba que sus representantes eran pobres por voluntad propia, vale decir que pudiendo no serlo habían renunciado a la riqueza. Justamente en la actualidad se percibe todo lo contrario por lo que podemos asumir que ese ideal de la Revolución Francesa fracasó, sin embargo, desde la dialéctica, tal cuestión, se sigue exhibiendo como una positiva y admirable anomalía a destacar. Hoy se admite que el hombre rico de segura posición que se vuelca a las actividades políticas no sentirá la tentación de hacer trampas financieras con el erario público. Según la tesis la pobreza es peligrosa para la política. Cínicamente Chesterton sentencia que bajo estas condiciones sociopolíticas somos menos democráticos que María Antonieta debido que hasta en la vieja monarquía francesa “el gato podía mirar al rey”, hoy en día ese gato no tiene permitido el ingreso al “palacio de la política”. De alguna manera el gran sueño democrático en sentido práctico y estricto es un sueño no cumplido. Dentro de la historia y la política no existen las ruinas totales, más bien la contemporaneidad es una suerte de realidad a medio construir abandonada por un constructor en quiebra, un mundo que se parece más a un barrio inacabado que a un cementerio abandonado. Por eso no existen ideales nuevos, solo hay una cosa que se puede hacer bajo el sol para relacionarnos con él, y esto es mirar al sol. En el mundo del pensamiento, enfatiza Chesterton, se vive el extraordinario espectáculo al observar que se direcciona la mirada hacia nuevos ideales sin haber probado el sabor de los antiguos. Los hombres nunca se han hartado de la justicia política, se han hartado de esperarla.
Tomemos por caso el concepto de propiedad, término ciertamente filosófico, sumamente bastardeado en el transcurrir de los siglos por la corrupción de los grandes capitalistas. Se puede pensar que los Rockefeller estarían al lado de la propiedad sin embrago son enemigos de ella ya que no aceptan sus propias limitaciones. No aman su tierra, quieren su tierra y la de otros. Un hombre inculcado con la poesía de la posesión desea compartir sus bordes aceptando de manera natural sus límites. Es una negación filosófica del concepto de propiedad su ausencia de límites como lo es mantener las premisas matrimoniales ortodoxas dentro de un harén.

.. texto inspirado en la lectura de “Lo que está mal en el mundo” de Gilbert K. Chesterton





jueves, 9 de junio de 2016

Según Natanson la definición “restauración conservadora”, sobre el presente que vive América Latina, resulta una expresión dialéctica oxidada.




Integración a la Macri
Por José Natanson

Surgido a comienzos del siglo XII a.C. como lengua semítica del subgrupo cananeo, el hebreo sobrevivió como idioma litúrgico de los judíos, que según el lugar de la diáspora en el que se encontraran podían hablar yiddish, árabe, alemán o ruso. Fue Eliezer Ben-Yehuda, un joven profesor nacido en Luzhki, formado en París y emigrado a fines del siglo XIX a Palestina, quien se propuso recuperar el hebreo, para lo cual creó una asociación, fundó un periódico y llevó su obsesión al extremo de criar a su primer hijo exclusivamente en el viejo idioma, prohibiendo en su casa cualquier palabra en otra lengua y transformándolo así en la primera persona con el hebreo como lenguaje materno en… tres siglos. Único caso del mundo en pasar de escrito a oral, el hebreo fue adoptado –junto al árabe– como idioma oficial por el Estado de Israel en 1948: la supervivencia de la lengua atada a la de la Nación. 


Desde el punto de vista lexicográfico, la hazaña de Ben-Yehuda tropezó con numerosos obstáculos, entre ellos la obvia necesidad de nombrar objetos y fenómenos que no existían en el hebreo antiguo, que hablaba de Dios, amor y guerra pero que no sabía decir desodorante, automóvil o desigualdad. Como un ciego que se vale de la yema de los dedos para definir el contorno exacto de lo que tiene enfrente, el lenguaje titubea en su búsqueda de palabras. Y por más que las nuevas tecnologías aceleren el proceso de aparición y proliferación de nuevos términos, sobre todo importados del inglés, todavía, en algunos casos, la lengua se detiene, expectante: si no encuentra la expresión es porque está frente a algo nuevo.


Antes, por ejemplo, lo decíamos bien claro: golpe de Estado (término que, quizá debido a la larga historia de estabilidad institucional británica, no tiene traducción al inglés –se usa el galicismo coup–, aunque sí, por supuesto, al alemán –putsch–). Pero ahora, cuando nos referimos a los desplazamientos irregulares de presidentes en Honduras, Paraguay y, más recientemente, Brasil, no encontramos la palabra adecuada, y caemos en expresiones adjetivadas y autocontradictorias como “golpe institucional”, “golpe parlamentario” o “golpe suave”. 


En todo caso, y más allá de las definiciones, lo cierto es que el impeachment a Dilma Rousseff –sumado al triunfo de Mauricio Macri en Argentina, la derrota de Evo Morales en el referéndum constitucional boliviano y la precaria situación venezolana– confirman que América Latina está cambiando. Finalizado el super ciclo de los commodities, con la economía estancada y la sensación de haber alcanzado un “pico distributivo”, los gobiernos del giro a la izquierda concluyen o tambalean en un clima que mezcla la expectativa ante el ascenso de una nueva derecha con un cierto hartazgo social exacerbado por el plus de dramatismo de las denuncias de corrupción. 


En este marco, los realineamientos geopolíticos, e incluso la posibilidad de una reformulación profunda de la integración regional, han dejado de ser un fantasma invocado por antiimperialistas alucinados para convertirse en una alternativa cierta. Sobriamente pero sin dudarlo, el gobierno macrista decidió reconocer al nuevo presidente brasilero, Michel Temer, descartando en el camino otras opciones posibles: podría haberse sumado a Venezuela, Ecuador y Bolivia, que calificaron de “golpe de Estado” el impeachment a Dilma y se negaron a aceptar al nuevo presidente. También podría haber consensuado con Uruguay y Paraguay la aplicación de la cláusula democrática del Mercosur y suspendido a Brasil del bloque, aunque, incluso en el improbable caso de que la hubiera considerado, era una jugada extremadamente riesgosa: Brasil es un país demasiado importante para excluirlo sin mayores costos, como sucedió en su momento con Paraguay; por otro lado, parece difícil que el gobierno paraguayo hubiera aceptado sumarse. Por último, la Cancillería argentina podría haberse mantenido mínimamente en silencio, dejando al gobierno de Temer en una especie de limbo diplomático, como hicieron, entre otros, Chile y Uruguay. 


Por pragmatismo o convicción, Macri aceptó el cambio de gobierno y hasta recibió con un entusiasmo apenas disimulado al canciller José Serra, con quien, dijo, intercambió ideas acerca de cómo “mejorar” el Mercosur. Pocos días antes, el ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat-Gay, había festejado el desplazamiento de Dilma como una oportunidad para reformular el bloque, en una línea a la que luego se sumaron otros funcionarios.


El riesgo es concreto, y consiste en que avancen los planteos que sugieren dejar de lado el diseño de unión aduanera para avanzar en un “Mercosur flexible” que asuma la forma de un simple acuerdo de libre comercio, una distinción que parece técnica pero que está en el corazón de la disputa política actual. ¿Qué significa exactamente? Bajo un acuerdo de libre comercio, los bienes y servicios producidos por uno de los socios del bloque pueden venderse libremente en los demás, es decir que se eliminan las barreras comerciales internas. Los ejemplos más cercanos son el NAFTA formado por Canadá, México y Estados Unidos y la Alianza del Pacífico que integran Chile, Perú, Colombia y México. Una unión aduanera, en cambio, suma a la libertad comercial intra-bloque la presencia de un arancel externo común: un bien o servicio paga la misma tarifa si ingresa por la frontera de cualquiera de los socios. A diferencia de los acuerdos de libre comercio, que solo apuntan a crear mercados ampliados, la unión aduanera se propone una articulación más profunda, en la medida en que impide a sus integrantes negociar bilateralmente con terceros países y los empuja a coordinar políticas comerciales y, más ambiciosamente, productivas comunes. El ejemplo más logrado es, por supuesto, la Unión Europea.


Cada alternativa tiene su razón y su lógica. Y como la política está hecha menos de discursos e ilusiones que de poder e intereses, detrás de ambas se esconden diferentes economías, sociedades distintas y factores de poder contrastantes. Simplificadamente, aquellos países que cuentan con estructuras productivas limitadas tienden a construir economías de orientación aperturista, que les permitan exportar esos productos –en general recursos naturales ampliamente demandados en el mercado internacional– a la mayor cantidad de destinos posibles, y al mismo tiempo importar sin costos añadidos todo aquello que no pueden fabricar localmente. De este modo se inclinarán, casi naturalmente, por procesos de integración abiertos. 


Es el caso de los países que integran la Alianza del Pacífico, entre los que se destaca ese gran malentendido latinoamericano que es Chile, cuyas principales exportaciones, según los últimos datos oficiales, están compuestas por cobre y derivados (¡57 por ciento!), seguido por frutas, pescado, papel y celulosa. Esto ha llevado a Chile a firmar tratados de libre comercio con, literalmente, medio mundo: Estados Unidos, China, Canadá, México, Centroamérica, Corea del Sur, Noruega, Suiza, Brunéi, Nueva Zelanda, Singapur, Panamá, Colombia, Perú, Japón, Australia, Turquía, Malasia y… Liechtenstein.


Este tipo de economías primarizadas y abiertas –y, en algunos casos como el chileno, muy dinámicas– contrasta con la realidad de países como Brasil y Argentina, que con todos sus problemas, nudos y desenlaces han logrado preservar o reconstruir entramados industriales relativamente diversificados, dedicados a abastecer el mercado interno con productos de consumo pero también generar insumos de base e incluso de bienes de equipo: Argentina es potencia regional en la producción de tractores y cosechadoras y Brasil cuenta con la tercera fábrica de aviones más importante del mundo. En términos generales, la industria explica el 17 por ciento del PBI argentino y el 16 del brasilero, contra apenas 11 del chileno y 7 del peruano. El año pasado, por ejemplo, se produjeron 600 mil vehículos en Argentina y casi 2,5 millones en Brasil, bastante menos que los años anteriores pero muchos más que, por volver al ejemplo, Chile, que importa todos los autos y camiones que circulan por el país.


La decisión original de construir al Mercosur como una unión aduanera apuntaba a proteger con un arancel externo único los frágiles sectores industriales de los socios, cosa que no ocurriría si cada uno pudiera firmar tratados comerciales de manera unilateral. Este objetivo, concretado solo a medias, venía acompañado de otro, que, salvo algunos regímenes especiales como el automotor, definitivamente no se logró: avanzar en una integración que permita mejorar la productividad por vía de la construcción de economías de escala. En suma, y más allá de la larga lista de pendientes, el debate en apariencia técnico –acuerdo de libre comercio versus unión aduanera– encierra una discusión más profunda acerca de los grados de protección económica, el rol del Estado y el papel que desempeñan la industria y el valor agregado en la economía.


Se trata, en definitiva, de modelos de desarrollo diferentes, para sociedades distintas. Quizás la apuesta a la apertura exportadora pueda ser la correcta para Chile, situado a las puertas del Pacífico, bastante homogéneo, con menos de 17 millones de habitantes y el cobre como principal riqueza nacional, aunque las dificultades de los últimos gobiernos sugieren que el modelo ha encontrado un límite. Pero un diseño de este tipo seguramente resulte insuficiente para sociedades más grandes y complejas como la argentina o la brasilera. Por supuesto, una industria desarrollada y pujante supone salarios más altos, sindicatos más poderosos y, casi siempre, más conflicto político. Es esto lo que está en juego en América Latina, que está cambiando en una dirección que no queremos describir apelando a expresiones oxidadas tipo “restauración conservadora” o, peor aún, “revolución libertadora”, pero que ciertamente nos despierta críticas y temores y a la que recién le estamos buscando las palabras.



© Le Monde diplomatique, edición Cono Sur




Argentina se incorporó a la Alianza del Pacífico