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viernes, 18 de septiembre de 2015

MATEN AL RUGBIER







Por Tomás Eliaschev para Revista 23


Rugby y socialismo son términos que no suelen estar asociados, más allá del dato de que, en su juventud, Ernesto “Che” Guevara jugó al deporte de la ovalada. Con su libro Maten al rugbier, La historia detrás de los 20 desaparecidos de La Plata Rugby Club (Sudamericana), Claudio Gómez puso luz sobre uno de los datos menos conocidos referidos a la militancia por la transformación social revolucionaria que muchísimos jóvenes protagonizaron. “Nadie puede creer que haya tantos rugbiers desaparecidos. Es un tema muy poco conocido. Sorprende que hayan sido rugbiers. En el imaginario de mucha gente los jugadores son de clase alta, con cero compromiso. Patovicas que les pegan a los pibes en los boliches. Pero no siempre es así. El rugby es un deporte en el que la solidaridad es permanente. El try es resultado del esfuerzo de los 15 jugadores. Existe el tercer tiempo. Se apuesta a lo colectivo. Son valores que se pueden transpolar a la militancia”, explica Gómez, periodista del diario Perfil y docente de TEA.

–¿Cuántos deportistas sufrieron el terrorismo de Estado?

–En total hubo cuarenta deportistas desaparecidos y asesinados por el terrorismo de Estado. Es llamativo que la mitad son jugadores de rugby de un mismo club. Y hay 11 más que jugaban en los otros tres clubes de rugby de La Plata. De los otros deportes hay uno o dos, como el caso de Claudio Tamburrini, que era arquero de fútbol, estuvo detenido en el centro clandestino de detención Mansión Seré y logró escaparse, o el caso del atleta Miguel Sánchez.

–¿Cómo se explica esa desproporción?

–Cuando empecé a trabajar con este tema tuve cierta paranoia detectivesca. Pensaba que en el club había habido algún infiltrado, algún servicio que los había marcado. Tenía la expectativa de descular al buchón. En realidad no hay un hilo conductor que los haya hecho caer en cadena.

–¿Qué tenían en común que los llevó a esa situación?

–Uno de los que jugó con varios de los que desaparecieron me dijo la síntesis: eran todos muy solidarios y todos venían de la educación pública. Todos tenían un compromiso con cuestiones sociales a las que les pusieron el cuerpo y la vida. Tenían esos valores.

–¿Qué particularidades tenía La Plata Rugby Club?

–Es muy llamativo que hacían asambleas hasta para elegir al técnico. El club designaba un entrenador, y los jugadores hacían una asamblea y elegían a otro. Parece un delirio desde la óptica de hoy. Hasta llegaron a hacer una asamblea en un cumpleaños para ver si iban o no a Ezeiza a recibir a Perón. Algunos fueron y otros no. Unos se cuestionaban el hecho de ser militantes y jugar al rugby. También estaban los que decían que les servía de pantalla. Los rugbiers de zona norte les decían: “Ustedes no salen campeones porque son montoneros, subversivos y guerrilleros”.

–Además eran todos platenses.

–Al principio pensaba que habían padecido el terrorismo de Estado como en cualquier otra ciudad del país. A medida que me fui metiendo en las historias me di cuenta de que ahí los militares arrasaron con todo. Es en donde más se sufrió la represión. Por algo Estela de Carlotto y Hebe de Bonafini son de La Plata. Proporcionalmente, es en donde hubo más centros clandestinos de detención y desaparecidos que en ningún otro lugar. La Universidad Nacional de La Plata es clave. De los 20 rugbiers desaparecidos, 18 estudiaban ahí. Y muchos habían pasado por el Colegio Nacional.

–¿Cómo procesó esta historia el club?

–En el club hay una plaqueta de acrílico que los recuerda, pero costó mucho, algunos dirigentes no querían. Salió una frase lavada: “En homenaje a las víctimas de la década del ’70”. Es como aquel titular de Clarín cuando ocurrió la masacre de Avellaneda y resultaron asesinados Darío Santillán y Maximiliano Kosteki, “La crisis causó dos nuevas muertes”. Pero al menos está.

–¿Desde qué enfoque aborda los ’70?

–Traté de ser crítico con las corporaciones que fueron cómplices, como los medios y la Iglesia. Y con las organizaciones que fueron ingenuas. Hubo mucho error de cálculo. Las cúpulas cometieron muchos errores que costaron muchas vidas. Cuando me enteré de que hubo casos de delaciones lo conté. Existe el mito de que los militantes mueren en la tortura. En ese sentido fue muy reveladora la charla que tuve con Luis Mattini, que llegó a ser número uno del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP). Me contó que los cubanos les explicaron que los rusos les enseñaron que el que tiene lengua, habla. En una semana o en un mes, pero habla. Varios de los muchachos cayeron por delaciones. Lo quise contar. Durante muchos años idealicé a los militantes. Después los humanicé. Hay que humanizar tanto a los que tuvieron méritos, como San Martín o al Che, como a los detestables, como Hitler o Videla.

–¿Cómo tomaron los familiares el libro?

–Todos me agradecieron el respeto con el que traté las historias de sus seres queridos. Hubo momentos difíciles, como cuando entrevisté a la madre de Jorge Moura, que fue uno de los tres rugbiers que participó de la toma del regimiento de Monte Chingolo. Los tres zafaron en ese momento pero cayeron después. Perdió a su hijo en manos de los militares. Y perdió a otro hijo, Federico, el cantante de Virus, que homenajeó a Jorge con la canción “Ellos nos han separado”. Me sentí mal de remover todos esos recuerdos. Pero igual ella estaba muy bien predispuesta a hablar. 


4 comentarios:

  1. Muy buen libro, recomiendo su lectura. Para poner en contexto y luz sobre esta historia tragica.

    Fraternalmente
    Rojo y Negro

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  2. Acá hay algo mas:
    http://www.lacapital.com.ar/mas/Los-desaparecidos-del-rugby-rosarino-20150913-0056.html

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  3. No lei el libro , recuerdo a su padre Pepe Eliachev que trabajo con Badia.
    No hay de que sorprenderse, buena parte de los guerrilleros de los 70 vinieron de clase alta,hijos de militares o familias catolicas, .Conoci algunos que en la casa servian la comida los sirvientes en bandeja de plata con guantes blancos.Seguramente en algunos se les dio por la rebelion.Firmenich era hijo de militar.Guevara ya sabemos, Mujica hijo de Politico del Partido Democrata y ministro de Frondizi, y de carmen Echague de familia terratenientes,Abal medina etc

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  4. Es un despropósito mayúsculo que un grupo de rugbiers hayan decidido ser marionetas de la invasión soviético-cubano que asoló nuestro país en su afán infructuoso de destruir nuestra impronta occidental y cristiana, sobre todo porque practicaban un deporte de gente bien, de gente como uno, que no duda en respetar las jerarquías naturales de la sociedad y que trata de emular a los grandes países en su vida cotidiana, en el trabajo y en el seno de la intimidad hogareña. Duele saber que estos jóvenes confundidos eligieron el camino del mal, de la pereza y del revanchismo social para estar a tono con vulgares y nefastos personajes como el Che Guevara, Salvador Allende y otros demoníacos sujetos que idolatraban al sucio trapo rojo que nunca van a poder colocar en los mástiles de nuestra Patria. Es triste saber que sujetos de buenas familias pagaron con sus vidas haberse confundido feo. Cristo, Propiedad y Familia, y nada más señor.

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