EL PERDIDO - ESTACIÓN JOSÉ A. GUISASOLA - PARTIDO DE CORONEL DORREGO - BUENOS AIRES - ARGENTINA

martes, 19 de junio de 2012


Coronel Dorrego y nuestro Honorable Concejo Deliberante


Una chata a la derecha por favor

                                                         Chusma con lengua e trapo 
                                         y cerebros de papel..
                                                                Luis Acosta García

En un reciente acto de arrojo cívico nuestro Honorable Concejo Deliberante ha demostrado nuevamente estar a la altura de lo que su pueblo demanda. Siempre presto en la trinchera de la necesidad colectiva, propiciando pensamiento crítico y, por sobre todas las cosas, comprometido con las problemáticas que hacen a las penurias de sus vecinos. Debemos considerarnos afortunados por lo elevado del debate y nada ni nadie nos puede hacer creer que nuestras luminarias legislativas hacen caso omiso al significado y el significante que encierra la más maravillosa música que para ellos es la palabra del pueblo dorreguense.

Dichos conceptos quedaron claramente demostrados en la última sesión. El apasionante debate sobre la instalación de un baño químico en los predios destinados para la VTV, y el pedido de informes sobre la incompatibilidad horaria en el desempeño de los cargos públicos nos hace pensar que nuestros muchachos continúan con su derrotero político en la búsqueda de la utopía anhelada.

Con decenas de incisos nos han desasnado buenamente sobre esa cuestión orgánica, indisimulable y molesta que reviste en ocasiones orinar. Para los simples mortales, para nosotros, los ignorantes del vulgo, echarse un meo era una cuestión menor, casi impensada. Desconocíamos que tal empresa incluye tópicos jurisdiccionales insalvables, asuntos ligados al presupuesto y a la historicidad, y si se quiere con cierto perfil filosófico.

Al respecto, las expresiones del Jefe de bancada del radicalismo no tienen desperdicio. Debemos admitir que desde la coyuntura de una cistitis o de una infección urinaria todo resulta más llano perdiéndose clara noción sobre la complejidad que significa colocar provisoriamente un baño químico para que los parroquianos no tengamos la cruel necesidad de buscar nuestros asuntos íntimos en el marco de una intemperie inclemente, gélida, que dificulta grandemente la ubicación del apéndice, elemento que suele achicar sus pretensiones en épocas invernales. Y ni que hablar del mal llamado sexo débil y su necesidad de proveerse de una batea o pelela para poder exponer sus inquietudes en la intimidad de un automóvil. Dejo para vuestra consideración  e imaginación cuestiones que sustentan mayor envergadura y superior densidad orgánica.

Con relación al pedido de informes sobre cierta incompatibilidad horaria entre la actividad pública y la privada nos encontramos con una legislación muy conveniente, ciertamente democrática y acorde a las circunstancias. Aparentemente la ausencia de taxatividad con respecto al desempeño de la función pública full time es razón suficiente para entender que eso, automáticamente, comprende un relato ético indiscutible. De modo que un funcionario público puede moderadamente atender sus kioskitos particulares mientras nos sigue facturando por su actividad representativa. En otro desborde retórico de incalculable belleza poética el referente máximo de la bancada oficialista nos tipificó sobre la ética y el compromiso ciudadano para con el pueblo, argumentando que la función pública nada tiene que ver con cumplimientos horarios o cuestiones burocráticas similares, dejándole librado al funcionario actuante que considere per-se justipreciar la relación tiempo-función-responsabilidad-compromiso-respeto por sus vecinos-salario.

Hace algún tiempo un excelso vecino de abolengo, antes de su actual actividad, me comentó que ninguna de las personas que estaba dentro del cuerpo colegiado era digno de su investidura. En su alegato consideraba que más allá de ser democraticamente representativos no observaba a esos funcionarios legislativos comprometidos con las problemáticas de la “gente”. Muchos de ellos aún están dentro del Honorable Concejo Deliberante, inclusive él  (queda claro cuál es su actual actividad).

Gracias a nuestra ventura, y debido a que estamos irremediablemente condenados al éxito, nuestra política sanitaria sigue otorgándonos orgullos inmerecidos, nuestro potencial económico nos permite disponer de un consumo local desbordante, el agua continúa siendo un elixir que a diario nos beatifica y las inversiones, públicas y privadas, nos siguen ofreciendo la posibilidad de trabajo a discreción, sobre todo a los jóvenes.

Gracias muchachos; los doce jinetes, leales cancerberos de nuestros dilemas existenciales, nos siguen guiando... hacia el Apocalipsis. No será extraño ver en un futuro mediato que tan elevados prohombres contemporáneos queden en la historia y alguna calle los rememore hasta el fin de los días. Por ahora, solamente por ahora, causan mucha gracia. Cuestión que en estos tiempos no es poca cosa. Reírse de uno mismo y de nuestras propias elecciones políticas no deja de ser una visible muesca de intelecto Algo es algo. Esto ocurre mientras continúan atendiendo sus kioskos particulares, acaparando trabajos, demostrando que la generosidad y el altruismo tampoco figuran en la fría letra de una ley, “manejando la cosa”, porque con un sueldito solamente no se puede vivir y menos aún viajar a Europa;  y nosotros...  nosotros aquí estamos, continuamos meando a la intemperie o dentro de una chata quizás,  no sea cosa que la prolijidad administrativa del ejecutivo y la salud de nuestros notables se vean siniestramente en apuros insalvables debido a un desmadre de carácter populista...

N de la R: Juro que el verso de El Tata nada tiene que ver con el texto. Me gustó y lo puse. El sayo es lo suficientemente amplio para cobijar a más de un convidado...

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