EL PERDIDO - ESTACIÓN JOSÉ A. GUISASOLA - PARTIDO DE CORONEL DORREGO - BUENOS AIRES - ARGENTINA

miércoles, 2 de mayo de 2012


HOMERO MANZI 

Poeta y Militante


(1 de Noviembre 1907 -  3 de Mayo de 1951)


Homero Nicolás Manzione nace el 1° de Noviembre de 1907, en Añatuya, Santiago del Estero. Allí permanece hasta los seis años y luego se traslada a Buenos Aires. En 1915, completa el primario en la Escuela "José María Gutiérrez" de La Rioja 1846, frente a la esquina  con la calle Garro. Ya escribe las letras para las murgas de su cuadra, "Los Presidiarios". Hacia 1920 escribe con su primo Oscar un tango llamado "El Pibe". En 1921 comenzó el secundario como pupilo en el Colegio Luppi. Ese mismo año escribe la letra de su primer vals, "Por qué no me besas", con Francisco Caso y comienza a hacerse conocido. Terminó su bachillerato en el Nacional Mariano Moreno. Conoce a Hipólito Irigoyen e ingresa a la "Juventud Irigoyenista". Ingresa a la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales y comparte clases con Arturo Jauretche. Dos años más tarde cumple con el servicio militar y tiene como compañero a José Constantino Barro, futuro Ministro de Industria y Comercio del gobierno de Juan Domingo Perón. En 1930, como miembro de la comisión de prensa de la Federación Universitaria participa en la publicación de “Tribuna Universitaria” y en la redacción de numerosos proclamas contrarias al golpe de Uriburu, por lo que es detenido y encarcelado. A los tres meses es liberado pero se lo deja cesante de sus cátedras y se le impide continuar con su carrera. Comienza a relacionarse con los nuevos medios de comunicación: el cine y la radio. Escribe en Tribuna Libre y en la revista Micrófono hasta 1935. El 31 de diciembre de 1931 se casa con Casilda Iñiguez Vildósola y dos años después nace su hijo Acho. Participa de la fundación de F.O.R.J.A. (Fuerza de Orientación Radical de la Joven Argentina) y Homero comienza su lucha con un acto político en su propio barrio, en el Teatro Boedo. Participa de numerosos medios gráficos: “El Combate” de Santiago del Estero –hasta 1940–, en el diario Crítica –hasta 1938– y en Radiolandia –hasta 1939–. Comienza a trabajar con Ulyses Petit de Murat componiendo en conjunto una serie de triunfos. En 1945, escriben en sociedad libretos para programas de radio. Continúa su actividad como guionista de cine, libretista de radio y compositor de las letras de inmensa popularidad.

FORJA hace contacto con Juan Domingo Perón siendo Homero Manzi quien lo entrevista ya que lo considera continuador y reconductor de la obra inconclusa de Yrigoyen. Tras la entrevista declara: “Perón es el reconductor de la obra inconclusa de Yrigoyen. Mientras siga siendo así, nosotros continuaremos creyéndole, seremos solidarios con la causa de su revolución, que es esencialmente nuestra propia causa.” En 1948 se convierte en presidente de SADAIC, Sociedad Argentina de Autores y Compositores, desde donde propulsó una política proteccionista, luchó por el decreto que obligaba a ejecutar el 50% de música nacional. El 3 de mayo de 1951 falleció en Buenos Aires.


Fuimos


Fui como una lluvia de cenizas y fatigas
en las horas resignadas de tu vida...
Gota de vinagre derramada,
fatalmente derramada, sobre todas tus heridas.
Fuiste por mi culpa golondrina entre la nieve
rosa marchitada por la nube que no llueve.
Fuimos la esperanza que no llega, que no alcanza
que no puede vislumbrar la tarde mansa.
Fuimos el viajero que no implora, que no reza,
que no llora, que se echó a morir.

¡Vete...!
¿No comprendes que te estás matando?
¿No comprendes que te estoy llamando?
¡Vete...!
No me beses que te estoy llorando
¡Y quisiera no llorarte más!
¿No ves?,
es mejor que mi dolor
quede tirado con tu amor 
librado de mi amor final
¡Vete!,
¿No comprendes que te estoy salvando?
¿No comprendes que te estoy amando?
¡No me sigas, ni me llames, ni me beses
ni me llores, ni me quieras más!

Fuimos abrazados a la angustia de un presagio
por la noche de un camino sin salidas,
pálidos despojos de un naufragio
sacudidos por las olas del amor y de la vida.

Fuimos empujados en un viento desolado...
sombras de una sombra que tornaba del pasado.
Fuimos la esperanza que no llega, que no alcanza,
que no puede vislumbrar su tarde mansa.
Fuimos el viajero que no implora, que no reza,
que no llora, que se echó a morir.




Romance de barrio


Primero la cita lejana de Abril
tu oscuro balcón, tu antiguo jardín.
Más tarde las cartas de pulso febril
mintiendo que no, jurando que sí.
Romance de barrio, tu amor y mi amor
primero un querer, después un dolor
por culpas que nunca tuvimos
por culpas que debimos sufrir los dos.

Hoy vivirás despreciándome, tal vez sin soñar
que lamento al no poderte tener
el dolor de no saber olvidar.
Hoy estarás como nunca lejos mío
lejos de tanto llorar,
fue porque sí, que el despecho te cegó como a mí
sin mirar que en el rencor del adiós
castigabas con crueldad tu corazón,
fue porque sí, que de pronto no supimos pensar
que es más fácil renegar y partir
que vivir sin olvidar.

Ceniza del tiempo la cita de abril,
tu oscuro balcón, tu antiguo jardín,
las cartas trazadas con mano febril,
mintiendo que no, jurando que sí.
Retornan vencidas tu voz y mi voz
trayendo al volver con tonos de horror
las culpas que nunca tuvimos,
las culpas que debimos pagar los dos.



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